Argentina legaliza la interrupción voluntaria del embarazo en todas las causales

Dos mujeres se abrazan y lloran tras conocer el resultado de la votación en el Senado argentino que autoriza la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. En Buenos Aires, el 30 de diciembre de 2020.
Dos mujeres se abrazan y lloran tras conocer el resultado de la votación en el Senado argentino que autoriza la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. En Buenos Aires, el 30 de diciembre de 2020. © Agustín Marcarián / Reuters

El Senado de la nación sudamericana aprobó un proyecto que permite abortar a las mujeres hasta la semana 14 de forma libre y gratuita. La decisión histórica se tomó tras 12 horas de debate por 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención. La decisión, catalogada como “histórica”, supone un gran cambio respecto a la legislación actual.

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Argentina vivió una noche histórica con la legalización del aborto voluntario hasta la semana 14. Tras 12 horas de debate, los senadores de la nación austral decidieron dar el visto bueno a un proyecto de ley que supone una revolución respecto a la legislación vigente en el país sobre el derecho a abortar de la mujer. Miles de argentinas se concentraron en las calles de Buenos Aires y otras ciudades del país a la espera de los resultados durante horas, hasta que al final explotaron en júbilo con la legalización de una reclama que se da desde hace años.

A pesar de que esta ley había sido impulsada por el Gobierno de Alberto Fernández y de que éste tiene mayoría en el Senado, no estaba claro su voto. El voto de algunos senadores del Frente para Todos de Fernández seguía siendo una incógnita, aunque finalmente la votación estuvo menos ajustada de lo que se creía y el texto salió adelante con 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención.

La situación se empezó a tornar similar al 2018, pero tuvo un resultado muy diferente. Esta es la segunda vez que se debate sobre el aborto en las cámaras legislativas argentinas. En la anterior ocasión el texto fue rechazado en el Senado tras tener el visto bueno en la Cámara de Diputados, pero por aquel entonces el Gobierno estaba encabezado por el conservador Mauricio Macri.

Esta vez fue clave el apoyo recibido por parte de Alberto Fernández. El actual presidente basó una parte significativa de su campaña en la legalización de este derecho para terminar de una vez por todas con los centros de aborto clandestino y obtener el apoyo del colectivo feminista en bloque. Esta votación representa un rotundo éxito para el mandatario en un 2020 complejo marcado por la pandemia y la crisis de deuda que ya arrastraba Argentina.

Horas antes de la celebración de la marea verde en las calles, la división era más que patente. La marea celeste, que defiende que el aborto no sea legal salvo en las causales que ya figuraban en la ley protestó contra el proyecto asegurando que atenta contra las vidas de los no natos y que el Senado ya había rechazado un programa parecido en 2018. Esta postura está defendida por los colectivos más conservadores y religiosos de la nación.

Argentina es un país que vive una tremenda polarización política en todos los temas y el de la interrupción voluntaria del embarazo es uno de los que más enfrenta a la gente.

Dos mujeres partidarias de la legalización del aborto celebran en las calles de Buenos Aires la legalización. El 30 de diciembre de 2020.
Dos mujeres partidarias de la legalización del aborto celebran en las calles de Buenos Aires la legalización. El 30 de diciembre de 2020. © Agustín Marcarián

La repercusión internacional sobre el asunto ha sido mayúscula ya que es algo histórico en la región latinoamericana, donde todavía hay un fuerte tabú respecto al aborto. Argentina es el tercer país en legalizarlo de forma libre y en todas las situaciones, después de Cuba y Uruguay. En el resto se observan serias restricciones. En Colombia, Perú o Ecuador solo se contempla en caso de violación o peligro para la madre; en otros como México, Brasil, Venezuela o Guatemala es todavía más restrictivo y solo se contempla en caso de riesgo a la vida de la madre; y en Nicaragua, Honduras, El Salvador, República Dominicana y Haití está prohibido en todos los casos.

¿Qué implica la legalización?

Con la aprobación de esta ley, el acceso al aborto mediante el sistema de salud será posible de manera no solo segura, dejando de lado el riesgo de la clandestinidad, sino que además gratuita. 

Si bien quienes podrían solicitar una interrupción de este tipo son gestantes hasta la semana número 14, también podrán practicarlo a quienes hayan pasado el plazo si corre riesgo de muerte la madre o si fue víctima de un abuso, de conformidad con lo estipulado en el Código Penal. 

Para el caso de las menores de 13 años, este método solo podrá ser implementado si se cuenta con la presencia del representante legal o de alguno de sus padres y, si el rango de edad es de 16 años, entonces las menores podrán hacer valer su derecho a decidirlo de manera independiente. 

Una activista proaborto durante una manifestación el 18 de noviembre de 2020 en Buenos Aires, Argentina.
Una activista proaborto durante una manifestación el 18 de noviembre de 2020 en Buenos Aires, Argentina. JUAN MABROMATA AFP

La ley aboga además por la responsabilidad del Estado de implementar la ley de Educación Sexual Integral y actualiza además las penas de prisión con las que serán reprimidas las personas que causen el aborto o consientan que se lo hagan fuera del plazo y causales permitidas.

Además, contempla que los profesionales sanitarios que se nieguen a realizar este procedimiento por una cuestión religiosa o ética puedan acogerse como objetores de conciencia. 

La posición del papa Francisco y la Iglesia Católica

En medio de las posiciones encontradas figura también la del máximo jerarca de la Iglesia católica, el cual por ser argentino se encuentra ahora más que nunca en el foco de los medios de comunicación. 

Varias monjas en una manifestación contra el aborto en Buenos Aires, Argentina, el 28 de diciembre de 2020.
Varias monjas en una manifestación contra el aborto en Buenos Aires, Argentina, el 28 de diciembre de 2020. © Juan Ignacio Roncoroni / EFE

Con la prudencia que lo caracteriza, el pontífice ha hecho referencia al tema, pero sin apuntar de manera específica a su país. Poco antes del inicio del debate, publicó un mensaje en sus redes sociales. 

"El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura", afirmó el papa. 

Con EFE, Reuters y medios locales

 

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