Pacientes que sufren enfermedades olvidadas: la otra cara de la pandemia

Una pareja camina, en plena pandemia, frente a un memorial para recordar el cáncer de mama en Tijuana, México, el 19 de octubre de 2020.
Una pareja camina, en plena pandemia, frente a un memorial para recordar el cáncer de mama en Tijuana, México, el 19 de octubre de 2020. © Guillermo Arias / AFP
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Enfermedades cardiacas, cáncer, diabetes, hipertensión: estos problemas de salud no desaparecieron a pesar de la irrupción del Covid-19 y la crisis sanitaria que desató. Sin embargo, muchas personas retrasaron consultas o cirugías por miedo a contagiarse, empeorando su situación y provocando otra crisis todavía latente. 

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El miedo al contagio del coronavirus tuvo la culpa: muchas personas dejaron de ir a sus consultas médicas o pospusieron sus cirugías para protegerse de la pandemia. Ahora, tanto los pacientes como el sistema de salud empiezan a sentir las consecuencias. 

La dinámica es generalizada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que "los servicios de salud se han visto parcial o totalmente interrumpidos en muchos países por el Covid-19". En una encuesta de este organismo internacional se refleja cómo más de la mitad de los países interrumpieron tratamientos de hipertensión, de diabetes y de cáncer. 

Los profesionales de la salud advierten que es más probable contraer el coronavirus fuera de los hospitales, como en reuniones sociales, supermercados u otros espacios donde no se cumplan de manera estricta los protocolos de seguridad. 

Sin embargo, la pandemia es sinónimo de miedo y muchos prefirieron quedarse en casa antes de acudir a un centro médico. 

Las enfermedades cardiovasculares abren la lista

Un estudio realizado en junio de 2020 por la Sociedad Europea de Cardiología en un centenar de países, revela que el 78,8% de hospitales detectaron una reducción del número de pacientes con infarto del miocardio en los últimos meses. 

Juan Pablo Umaña, jefe de Cirugía Cardiovascular de la Fundación Cardioinfantil de Bogotá, explica la realidad detrás de esas cifras: muchos pacientes fallecieron en sus casas y por eso no están registrados.

Personal médico organiza una fila de personas que se van tomar pruebas de Covid-19 en Bogotá, Colombia, el 18 de enero de 2021.
Personal médico organiza una fila de personas que se van tomar pruebas de Covid-19 en Bogotá, Colombia, el 18 de enero de 2021. © Mauricio Dueñas / EFE

De hecho, el estudio de la Sociedad Europea de Cardiología también encontró que el 60% de los pacientes con infartos llegaron a los hospitales más tarde de lo habitual. Más de la mitad de los encuestados afirmaron que eso provocó una reducción de las posibilidades de tratar efectivamente a los enfermos. 

Otra encuesta realizada en Colombia por el Colegio Colombiano de Hermodinamia corrobora la tendencia. Según este estudio, los hospitales del país latinoamericano recibieron la mitad de pacientes con infartos que antes de la pandemia: "Lo que sabemos es que esos pacientes no es que dejen de infartarse, es que por miedo a contagiarse de Covid-19 probablemente se están muriendo en casa”.

Muchos pacientes que pospusieron cirugías, empeoraron

Fueron muchos los gobiernos que solicitaron aplazar las cirugías no urgentes para dar prioridad, en plena pandemia, a los pacientes de Covid-19. Sin embargo, cuando la situación se estabilizó después del primer golpe, muchas personas no reprogramaron sus citas médicas. 

"Lo que estamos viendo es que todos estos pacientes que no se operaron por miedo al contagio cuando se tenían que operar están llegando ya tarde y en peores condiciones", advierte Umaña. 

Maritza Guerrero, anestesióloga, epidemióloga y jefe de servicio quirúrgico de la Clínica del Country y Clínica la Colina de Colombia, corrobora que en las urgencias donde trabaja ve una mayor afluencia de pacientes con infartos.

Una paciente de diabetes se mide el azúcar en su sangre durante el confinamiento en París, Francia, el 24 de marzo de 2020.
Una paciente de diabetes se mide el azúcar en su sangre durante el confinamiento en París, Francia, el 24 de marzo de 2020. © Frank Fife / AFP

Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares son solo una cara de la moneda. Guerrero asegura que también observó más casos de accidentes cerebrovasculares, y más enfermos con apendicitis o peritonitis complicadas, precisamente porque los pacientes no acudieron al hospital con el primer dolor.

Además, la experta explica que, durante esos meses, hay pacientes que han desarrollado tumores y que ahora se encuentran en mayor riesgo al haber recibido un diagnóstico tardío. 

Un problema a largo plazo

A largo plazo, retrasar la atención médica por miedo al contagio tiene un impacto negativo sobre el sistema hospitalario. Los médicos consultados por France 24 explican que, precisamente por pedir atención médica más tarde, los pacientes suelen necesitar más días hospitalizados antes de las cirugías para estabilizarlos y también más tiempo en el posoperatorio, porque su salud ha estado más comprometida.

En el caso de la Fundación Cardioinfantil de Bogotá, por ejemplo, “el tiempo de hospitalización pre y posoperatorio aumentó en un 20%”, explica Umaña. 

Ante este panorama, queda la incógnita de las consecuencias a largo plazo. ¿Habrá nuevas olas de otras enfermedades como la hipertensión, la diabetes, el cáncer o las enfermedades cardiovasculares? Más allá de la pandemia, ya son la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo. 

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