'Vacunagate' en Perú: las claves del escándalo

Archivo: Un trabajador de salud sostiene para la cámara una dosis de la vacuna de Sinopharm contra el Covid-19, en Lima, Perú, el 9 de febrero de 2021.
Archivo: Un trabajador de salud sostiene para la cámara una dosis de la vacuna de Sinopharm contra el Covid-19, en Lima, Perú, el 9 de febrero de 2021. © Reuters

Lo que se creía el 9 de enero como el inicio de la vacunación contra el Covid-19 en Perú no ha sido tal. En paralelo a los ensayos clínicos que se emprendieron en el país en septiembre de 2020, personas ajenas a los estudios ya habían recibido el antídoto experimental activo de manera direccionada e irregular. Una de ellas fue, precisamente, el ahora exmandatario Martín Vizcarra. Radiografía del escándalo de las vacunas. 

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La revelación es conocida como ‘Vacunagate’ y estalló el 15 de febrero, cuando el presidente encargado Francisco Sagasti informó al país que 487 personas ya habían accedido a la vacuna candidata del laboratorio chino Sinopharm fuera de los ensayos. Si bien un gran número correspondía, justificadamente, a personal de la investigación, otros ciudadanos se habrían favorecido por mero privilegio. 

Los nombres más sonantes: Martín Vizcarra, quien fue presidente hasta el 9 de noviembre de 2020 tras ser vacado por el Congreso; su esposa Maribel Díaz; y su hermano César Vizcarra. Tanto el exjefe del Estado como la exprimera dama recibieron las dos dosis entre inicios y fines de octubre, mientras que el hermano fue inoculado entre octubre y noviembre. 

Pero, además de Vizcarra y su entorno familiar, también fueron secretamente inmunizadas Elizabeth Astete y Pilar Mazzetti, exministras de la gestión de Sagasti. Astete, quien se desempeñaba como canciller del Perú, había admitido su irregular vacunación en su carta de renuncia del último domingo. De Mazzetti, quien era ministra de Salud y había renunciado días antes, no se tuvo la confirmación sino hasta el mensaje televisado de Sagasti.

Pilar Mazzetti fue ministra de Salud del Perú hasta el 12 de febrero. Al inicio, se creía que su dimisión tenía que ver con un agotamiento debido a las citaciones del Congreso y una posible censura.
Pilar Mazzetti fue ministra de Salud del Perú hasta el 12 de febrero. Al inicio, se creía que su dimisión tenía que ver con un agotamiento debido a las citaciones del Congreso y una posible censura. © Ministerio de Salud / vía AFP

La extitular del sector sanitario recibió una primera dosis el 12 de enero y una segunda, el 6 de febrero. Al día siguiente de la publicación de la lista de vacunados ‘VIP’, las portadas de los diarios señalaban a Mazzetti como una mentirosa y el Gobierno le retiró las gracias por los servicios prestados. El 10 de febrero ella había referido públicamente que se vacunaría acabada la fase de prioridad para el personal de salud.

1. Todo empezó con una pista sobre el expresidente Vizcarra

Dos días antes de la renuncia de Mazzetti, un programa de televisión local había emitido un reportaje sobre una supuesta vacunación clandestina del expresidente Vizcarra. La nota periodística revelaba que, para septiembre de 2020, el todavía mandatario había gestionado su inoculación con el médico Germán Málaga, jefe de los ensayos clínicos que Sinopharm hacía en el país. La sospecha quedó expuesta cuando Málaga no quiso desmentir ni confirmar tal información para la nota.

El periodista de investigación Carlos Paredes, que tenía pistas del caso, fue invitado al mismo programa. Allí relató haber recogido indicios y testimonios de algunas fuentes sobre la inmunización de Vizcarra. Paredes señaló que había buscado la versión de Málaga y que este, al igual que en el reportaje, se abstuvo de aclarar el asunto.  

La tarde del 11 de febrero, el expresidente -ahora candidato al Congreso para las elecciones de abril- admitió en conferencia de prensa que había accedido al fármaco. Sin embargo, sostuvo que lo hizo como parte de los 12.000 voluntarios de los ensayos clínicos. Aquella versión se desplomaría cuando la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), que comandaba el proyecto con Málaga como su investigador principal, desmintió que Vizcarra se encontrara en el registro. 

2. Más vacunados ‘VIP’ al descubierto 

En tres días posteriores a la confesión parcial de Vizcarra, varios funcionarios empezaron a caer. Mazzetti renunció luego de que el Congreso la citara para explicar lo ocurrido y empezara a resonar un pedido de censura en su contra. En ese contexto, la entonces ministra había dicho desconocer sobre vacunaciones preferenciales.

El 13 de febrero, el viceministro de Salud Pública, Luis Suárez Ognio, renunció a su puesto. Este revelaría que sí se había inmunizado, al igual que el viceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud del mismo sector, Víctor Bocángel

Además, ambos exviceministros le habían dicho al actual ministro de Salud, Óscar Ugarte, que Mazzetti sí conocía sobre sus inoculaciones. El 14 de febrero, la canciller Elizabeth Astete renunció a su cargo, tras admitir que también se había vacunado en secreto.

El 15 de febrero hubo mayor claridad sobre las omisiones de Mazzetti, cuando el presidente Francisco Sagasti finalmente confirmó que ella aparecía en la lista de beneficiados junto a Martín Vizcarra, la excanciller Astete y otros cientos de personas. La relación de nombres se hizo pública en pocas horas. Al menos el 25% correspondía a trabajadores del Estado.

En la nómina también figuran Alejandro Aguinaga, actual candidato de Fuerza Popular al Congreso y médico de cabecera de Alberto Fujimori; la exministra de Salud Patricia García; el vicedecano del Colegio Médico del Perú, Ciro Maguiña; y el infectólogo Eduardo Gotuzzo, cuya empresa fue contratada para la supervisión de los ensayos. 

También están el nuncio apostólico en Perú de la Iglesia Católica, el italiano Nicola Girasoli; el empresario deportivo Antonio Armejo; empresarios del laboratorio Suiza Lab; la abogada Cecilia Blume; y otros familiares directos, parejas o trabajadores de algunas de las personas nombradas.

3. Las ‘aclaraciones’ del investigador principal 

¿Por qué personas ajenas a la práctica directa del estudio de Sinopharm recibieron dosis de la vacuna candidata? El ‘Vacunagate’ sirvió para conocer que el laboratorio chino había enviado un lote extra de 3.200 dosis efectivas cuando se iniciaron los ensayos en Lima. Este total, según el protocolo del estudio, se suponía dirigido al equipo encargado de la investigación científica. 

Cuando Germán Málaga fue citado a la Comisión de Fiscalización del Congreso el último 16 de febrero, explicó que de las 3.200 dosis, la UPCH se quedó con 2.000. El restante de 1.200 fue repartido a la Embajada de China en Perú. Málaga sostuvo que obtener vacunas candidatas extra y a tal cantidad no era raro y que ya ha ocurrido en otros países. Respecto de los vacunados ‘invitados’, expresó que de una u otra forma habían colaborado o actuado como personal de enlace. 

Sobre Vizcarra, señaló que el ahora exmandatario sabía perfectamente que tanto a él como a su esposa y hermano se les estaba inoculando una vacuna candidata. Con esto, volvió a quedar sin piso la versión de Vizcarra sobre haber sido voluntario del estudio.

“Él (Vizcarra) se mostró interesado. Me piden dos vacunas. Al día siguiente (2 de octubre de 2020) fui. En ese momento, no me pareció un acto de ningún tipo. Era el presidente de la República, sabía de la necesidad de protección. Fuimos con Cynthia Castillo (la enfermera) y lo vacunamos a él y su señora esposa”, declaró Málaga ante el grupo parlamentario.

Este 17 de febrero, el Consejo Universitario de la UPCH acordó suspender a Germán Málaga como investigador principal de los ensayos de Sinopharm en el Perú.
Este 17 de febrero, el Consejo Universitario de la UPCH acordó suspender a Germán Málaga como investigador principal de los ensayos de Sinopharm en el Perú. © Cortesía Agencia Andina

Son 56 los médicos que, en total, accedieron irregularmente al lote extra de Sinopharm. En un comunicado, el Colegio Médico del Perú (CMP) informó sobre la apertura de un proceso disciplinario a estos profesionales de la salud. 

En entrevista con France 24, el presidente del Comité de Ética del CMP, Alfredo Celis López, explicó que en este procedimiento están incluidos Germán Málaga, Pilar Mazzetti y el vicedecano Ciro Maguiña.

“El accionar tiene matices de ilegalidad administrativa, falta ética grave y no se descartan cargos penales, aunque eso último ya lo definirán los abogados. En esa lista hay personas que figuran como ‘consultores’, ‘invitados’, ‘entorno cercano’, ‘allegados’ (...) Sigue pendiente que se esclarezca a qué se refieren esas denominaciones y cómo se justifica que dichas personas hayan accedido a la vacuna”, dijo. 

Celis señala que el escándalo no debería poner en riesgo la credibilidad del proyecto. Sin embargo, enfatiza en que lo sucedido con el lote adicional es, de todas formas, irregular. 

El doctor Málaga no actuaba bajo criterios establecidos sino bajo sus propios criterios

“Es inusual que, en el marco de un ensayo clínico tan riguroso –liderado por dos universidades peruanas prestigiosas como son la UPCH y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM)– se use a plena discrecionalidad un lote de 2.000 dosis. El doctor Málaga no actuaba bajo criterios establecidos sino bajo sus propios criterios. Creo que el ensayo clínico no debe ser cuestionado, pero sí esta situación paralela”, declaró a este medio.

 4. Las denuncias constitucionales en el Congreso y la investigación fiscal 

El 16 de enero, tras cinco horas de interrogatorio con Málaga en Fiscalización, el pleno del Congreso aprobó la creación de una comisión investigadora para el ‘Vacunagate’. Esta comisión quedó integrada por nueve parlamentarios de diferentes bancadas. Uno de ellos es Mariano Yupanqui Miñano, de la bancada Descentralización Democrática. 

“El viernes 19, posiblemente, estamos iniciando los 15 días que tenemos como plazo para investigar lo ocurrido. En este plazo será necesario conocer la versión de cada uno de los implicados. También debemos averiguar cómo se dieron las decisiones para el acceso de cada persona a la vacuna adicional. Nos vamos a centrar en la toma de decisiones y los canales de comunicación”, dijo Yupanqui a France 24.

“Nosotros, como bancada y como país, estamos indignados. Ahora, por el lado del señor Vizcarra, decepciona porque buena parte de la población creía en él. Hoy, para muchos, se le ha caído una careta. De alguna manera, su actuar refuerza la motivación que hubo en vacarlo. El juicio pudo haber sido cuestionado en su momento, por supuesto”, expresó el congresista, quien fue uno de los 105 que votó por destituir a Vizcarra en noviembre.

En el Congreso, al menos seis bancadas han presentado denuncias constitucionales contra Martín Vizcarra ante la Subcomisión de Acusaciones. Dichas denuncias solicitan que Vizcarra sea sometido al antejuicio constitucional por presuntos delitos para retirarle la inmunidad de la que actualmente goza como expresidente. 

También se pide que sea inhabilitado hasta por un máximo de diez años para ejercer cargos públicos. De ser aprobadas, el pleno tomaría la decisión final. Además, la fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, ya abrió una investigación preliminar contra Vizcarra, Mazzetti y Astete por presuntos delitos de corrupción. 

Además, el Gobierno de Sagasti nombró una comisión investigadora para esclarecer el caso. El encargado de este grupo, el exministro de Salud, Fernando Carbone, dijo al diario peruano 'El Comercio' que la lista “podría ser diferente” al término de las indagaciones.

El exministro Fernando Carbone, encargado de investigar el caso desde el Gobierno, ha indicado que recibieron más listas de posibles vacunados. Vale anotar que, en la relación de 487 personas, se repiten 15 nombres.
El exministro Fernando Carbone, encargado de investigar el caso desde el Gobierno, ha indicado que recibieron más listas de posibles vacunados. Vale anotar que, en la relación de 487 personas, se repiten 15 nombres. © Cortesía Agencia Andina

El penalista Carlos Caro Coria explicó a France 24 que el entramado de las vacunas al expresidente y a los otros exfuncionarios arroja indicios de responsabilidad administrativa y penal. Según señala, como este acceso a vacunas de cortesía se dio antes de que el Gobierno de Sagasti firmara el contrato con el laboratorio chino (la firma se dio a inicios de enero de 2020), sí cabe la sospecha de posibles actos de corrupción.

“El punto de partida es que los funcionarios públicos están absolutamente prohibidos de recibir dádivas o regalos. En el ámbito de la vacuna y respecto del mismo proveedor, que es Sinopharm, estas personas han violado -grave y flagrantemente- el código de ética de la función pública. Por ese lado, hay un claro ilícito administrativo, que puede ser la base para identificar un ilícito penal. Los indicios pueden ayudar a determinar delitos de cohecho, colusión desleal o peculado por extensión”, expresó Caro. 

En cuanto a un potencial ilícito penal de abuso de poder o aprovechamiento del cargo, el abogado indica que calzaría con las figuras de Vizcarra y las exministras: “En el caso de las exministras, habría que ver la trazabilidad y determinar quién les llevó las vacunas o cómo accedieron y si hubo una contraprestación. Ahora, el expresidente Vizcarra ya ha sido desmentido como voluntario del ensayo y su caso es más claro y más cerrado. De él no es un misterio cómo accedió a la vacuna”.

Este último miércoles, en conferencia de prensa, la presidenta del Consejo de Ministros de Perú, Violeta Bermúdez, aseguró que el Gobierno actual ya no cuenta con los servicios de 16 funcionarios cuyos nombres están en la lista del ‘Vacunagate’. Ocho pertenecían al Ministerio de Salud y los otros ocho, al Ministerio de Relaciones Exteriores - Cancillería. 

 

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