Argentina: con sobresaltos y polémicas avanza la vacunación contra el Covid-19

Trabajadores de la salud son vacunados con la Sputnik V, en la cancha de baloncesto del club argentino River Plate, en Buenos Aires, el 2 de febrero de 2020.
Trabajadores de la salud son vacunados con la Sputnik V, en la cancha de baloncesto del club argentino River Plate, en Buenos Aires, el 2 de febrero de 2020. © AFP

Argentina, uno de los países de América Latina pioneros en la vacunación contra el Covid-19, ahora encuentra dificultades para alcanzar un número de dosis suficiente en tiempo y forma. ¿Cómo avanza el proceso?, ¿cuál es la orden de prioridad?, ¿de qué dimensión es el escándalo del 'vacunatorio VIP'? 

Anuncios

El proceso de conseguir, distribuir y aplicar las vacunas contra el Covid-19 no es sencillo y tampoco depende exclusivamente de las decisiones y acciones de los gobiernos nacionales. El de la pandemia es un problema global y, consecuentemente, el de las vacunas también, uno en el que lo que ocurre en un lugar puede influir sobre otro.

Si un país tiene mayor poder de compra, puede acaparar más dosis, dejando a otros más pobres con menos capacidad de acceso; si la producción se concentra en un número restringido de fábricas, cualquier problema en una de ellas retrasa la entrega de vacunas. Ese es el contexto con el que tienen que lidiar todos los países. 

Luego vienen las particularidades de cada uno. Los traspiés, los aciertos, los errores, las ansiedades de sus poblaciones, los escándalos. Todo en el marco de lo que en Argentina el Gobierno dio en llamar el 'más grande plan de vacunación de la historia nacional'.

Qué vacunas llegaron, cuántas dosis se utilizaron, cuántas faltan por llegar

Al 24 de febrero de 2021, según estadísticas oficiales, 513.594 personas recibieron la primera dosis de la vacuna Sputnik V o de la vacuna Covishield; y, de esos individuos, 267.061 también fueron inoculados con la segunda dosis de alguna de esas dos vacunas. El Gobierno había anunciado en enero de 2021 que tenía garantizadas 51 millones de dosis de varios proveedores, aunque aún está lejos de alcanzar esa cifra entre las entregadas y las que efectivamente tienen fecha concreta de arribo al país.

La Sputnik V fue la primera en comenzar a utilizarse en Argentina, en diciembre de 2020, cuando llegaron desde Moscú 300.000 dosis. En total, hasta la fecha, llegaron al país 1.220.000 dosis de esa vacuna, aunque el acuerdo con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, entidad encargada de celebrar los contratos para la distribución de la vacuna), de acuerdo con el gobierno argentino, es por un total de 20 millones, que ya deberían haber llegado.

Desde RDIF no descartaron la posibilidad de que la Sputnik V pueda, eventualmente, comenzar a fabricarse en Argentina.  Durante varios meses hubo una actitud cautelosa a veces, desconfiada y de sospecha otras, sobre la vacuna rusa por la falta de resultados en los estudios de Fase III en una revista especializada con referato. Cuando a principios de febrero fue publicada en 'The Lancet', esas dudas fueron ampliamente despejadas.

Archivo: Foto difundida por la Presidencia de Argentina de contenedores con 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V, en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en las afueras de Buenos Aires, el 16 de enero de 2021.
Archivo: Foto difundida por la Presidencia de Argentina de contenedores con 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V, en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en las afueras de Buenos Aires, el 16 de enero de 2021. © Presidencia de Argentina / vía AFP

De la vacuna Covishield (la misma que la de AstraZeneca/Oxford, pero fabricada bajo licencia por el Serum Institute de India), arribaron el 17 de febrero 580.000 dosis y se esperan para principios de marzo otras 580.000.

En Argentina ya se produce la vacuna de AstraZeneca/Oxford en una planta del laboratorio mAbxience, en la provincia de Buenos Aires. El plan inicial es de 150 millones de dosis. La forma en que se estableció el acuerdo de fabricación y distribución es que el principio activo viaja de Argentina a México, donde se envasa y distribuye a América Latina (excepto Brasil, que tiene un acuerdo propio). Por complicaciones propias del mercado de vacunas en el actual contexto global, si bien mAbxience ya envió lotes a México, todavía no han llegado partidas a Argentina. Teóricamente, si se cumple lo anunciado, el total de dosis a recibir en 2021 de esta vacuna rondaría las 22.431.000, por un contrato celebrado directamente con AstraZeneca/ Oxford.

Argentina se sumó además al mecanismo COVAX de la Organización Mundial de la Salud, que busca alcanzar una distribución más equitativa de las vacunas disponibles. Esa iniciativa presentó un pronóstico a inicios de febrero, según el cual el país podría recibir antes del fin de ese mes 2.275.200 de dosis de la vacuna de AstraZeneca/ Oxford (por fuera del contrato que el país firmó directamente con el laboratorio). El Gobierno había anunciado que el total de dosis que preveía adquirir de COVAX era de 9 millones.

El domingo 21 de febrero, tras recomendación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para utilizarla en personas hasta 60 años, la ministra de Salud Carla Vizzotti autorizó con carácter de emergencia la vacuna desarrollada por el laboratorio Sinopharm en colaboración con el Beijing Institute of Biological Products de China. Se espera que en los próximos días lleguen un millón de dosis al país y que se utilicen para inocular a 500.000 personas con las dos dosis del esquema previsto. 

Por otra parte, también se trabaja en una vacuna local, que se encuentra en las primeras etapas del proceso de desarrollo, a través de un acuerdo entre el estatal Instituto Nacional de Tecnología Argentina (INTA) y el Laboratorio Bagó, multinacional de origen argentino. El director médico de Bagó, Eduardo de La Puente, le dijo al canal 'NetTV' que en un año y medio o dos se sabrá si es viable para ser utilizada en humanos.

El orden de prioridad en las vacunas

El Ministerio de Salud había definido un orden de prioridad para inocular a la población: personal de salud (763.000 personas); adultos mayores de 70 años y quienes viven en establecimientos geriátricos y luego adultos mayores de 60 años (estos grupos suman unas 7.375.000 personas); personal de las fuerzas armadas, fuerzas de seguridad (estos dos grupos suman unas 500.000 personas) y de servicios penitenciarios; adultos de 18 a 59 años con factores de riesgo (diabéticos, con obesidad grado 2 y 3 (IMC mayor a 40), enfermedades cardiovasculares, renales o respiratorias crónicas, que son unas 5.653.000 personas; personal de los niveles educativos inicial, primario y secundario (1.300.000 personas); y finalmente otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones, habitantes de barrios populares, personas en situación de calle, que pertenezcan a pueblos originarios, presas y migrantes.

La vacunación, que es voluntaria, gratuita y estatal y en esta instancia incluye también a quienes hayan padecido la enfermedad, está a cargo de cada provincia, que puede determinar sus propias prioridades. Una modificación importante en las prioridades se dio de cara al inicio de las clases en algunos niveles educativos en la tercera semana de febrero de 2021.

La vacuna de Sinopharm, anunció este martes la ministra de Salud, Carla Vizzotti, se utilizará para vacunar a personal docente y no docente de instituciones educativas, que según el Gobierno totaliza 1.458.000 personas en todo el país. Se los priorizará en cinco grupos.

El distrito con mayor población de Argentina, un tercio del total aproximadamente, es la provincia de Buenos Aires. Allí, a fines de enero, comenzó la vacunación a mayores de 70 años, residentes de geriátricos, pacientes internados en clínicas de salud mental y en hogares para personas con discapacidad.

Los mayores de 70 años son en la provincia alrededor de 1,47 millones sobre un total de unos 17,7 millones de habitantes, según estimaciones oficiales. Las personas que quieran vacunarse, de cualquier edad, deben registrarse, y luego se les asignan turnos para ser inoculados. Según informó el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, al 23 de febrero se habían registrado más de 3 millones de personas.

En la Ciudad de Buenos Aires comenzó el lunes 22 de febrero la vacunación a mayores de 80 años y personas que viven en geriátricos. Se otorgaron unos 40.000 turnos en 24 horas, entre el viernes y el sábado anterior al inicio de la inoculación. En esta etapa, que comenzó con los mayores de 80, se incluirá luego a los mayores de 70. En total son casi 460.000 personas, de acuerdo con lo informado por el distrito.

El escándalo por las vacunaciones fuera de orden y a personas no priorizadas

El proceso de distribución e inoculación con las vacunas no estuvo exento de escándalos. A mediados de febrero desaparecieron 40 dosis de la vacuna Sputnik V de un vacunatorio de la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la patagónica provincia de Chubut. Eran dosis destinadas a personal sanitario. A fines de enero, en esa misma provincia, en la ciudad de Trelew, se debieron descartar unas 140 dosis por haberse cortado la cadena de frío necesaria para conservar la vacuna en buen estado. 

Y a pesar de existir un protocolo y un orden para la vacunación, a lo largo de las semanas fueron apareciendo sugerencias de que había quienes podían saltar la fila. En la Patagonia, a mediados de febrero, el intendente de la localidad de Comandante Luis Piedrabuena, en la provincia de Santa Cruz, Federico Bodlovic, su esposa, un chofer municipal y otras personas que no son consideradas prioritarias recibieron la vacuna.

En esos mismos días, se difundió el caso de jóvenes de 18 años que no pertenecían a ningún grupo de riesgo que habían sido inoculados en la localidad de Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires. Son polémicas que se repiten en todo el mundo, como si deben o no vacunarse de forma prioritaria altos funcionarios, sean o no de riesgo o prioritarios. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, de 49 años, sí recibió la vacuna, pero el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, de 55 años, no.

En cualquier caso, esos primeros casos que habían ido apareciendo quedaron opacados por el que se llamó 'vacunatorio VIP', que terminó con el despido de quien fuera el ministro de Salud desde el inicio del mandato de Alberto Fernández, Ginés González García, y su reemplazo por Carla Vizzotti, cercana a González García y quien ocupaba en la cartera sanitaria el cargo de secretaria de Acceso a la Salud, además de haber sido una de las caras más visibles durante la lucha contra la pandemia (Vizzotti es experta en políticas de vacunación).

El 19 de febrero, el periodista Horacio Verbitsky contó a radio 'El Destape' que le ofrecieron desde el Ministerio de Salud darle la vacuna directamente allí. El testimonio de Verbitsky, que a los 79 años pertenece a uno de los grupos prioritarios, despertó indignación por la posibilidad de algunos de evitar pasar por los trámites requeridos para acceder a la vacuna.

Luego fueron conociéndose cada vez más nombres, como los de los del senador del oficialismo Jorge Taiana y el diputado Eduardo Valdés, también oficialista, o el del sindicalista camionero Hugo Moyano, su esposa, Liliana Zulet, y su hijo Jerónimo, de 20 años. No todos recibieron la vacuna en el Ministerio de Salud, pero todos son casos que despertaron cuestionamiento porque no siguieron los canales que le corresponden a la población general para poder inocularse.

Luego de algunos días de destapado el escándalo, el Gobierno difundió una lista con los nombres de 70 personas que recibieron la vacuna Sputnik V antes que, por ejemplo, médicos y otro personal de salud, que se encuentran en el primer lugar en la lista de prioridades. Se trata solo de personas vacunadas en efectores nacionales o con dosis destinadas a esos efectores, pero no incluye a quienes hayan saltado la fila a nivel provincial o municipal, porque eso es algo que está fuera de la órbita del gobierno nacional.

Entretanto, la Justicia avanzó sobre el escándalo y tras una serie de denuncias fue imputado el exministro González García y allanada la sede de la cartera sanitaria de la Nación. Durante una visita a México, el 23 de febrero, el presidente Alberto Fernández calificó de "payasada" las denuncias contra González García.

Por su parte, la ministra Vizzotti rechazó que haya habido un 'vacunatorio VIP' en el Ministerio de Salud. "Fue una situación puntual, de vacunación de diez personas, en una situación incorrecta, reprochable", dijo en una entrevista el lunes 22 en la emisora 'Radio Con Vos', en la que aseguró que no estaba al tanto de que eso tenía lugar. También desmintió que existieran 3.000 dosis de vacunas para uso discrecional del Ministerio de Salud, una información que había aparecido al estallar el escándalo. Sí dijo que el Ministerio mantiene un stock estratégico de todas las vacunas (no solo contra el Covid-19), luego de distribuir entre el 90% y el 95% de las dosis, "por si hay algún problema en la cadena de frío en algún lugar, que no quede desabastecido; por si hay algún brote; y para gestionar también obviamente los hospitales provinciales y las articulaciones con los ministerios nacionales como Defensa y Seguridad".

Y el mismo día, en la emisora 'El Destape', dijo que esas 3.000 dosis estaban destinadas al Hospital Posadas (un efector ubicado en la provincia de Buenos Aires y que depende del Gobierno nacional) "para la vacunación del personal de salud y de las personas a las que se les vayan asignando turnos".

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, toma el juramento de Carla Vizzotti como nueva ministra de Sanidad, el 20 de febrero de 2021 en Buenos Aires
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, toma el juramento de Carla Vizzotti como nueva ministra de Sanidad, el 20 de febrero de 2021 en Buenos Aires Maria Eugenia CERUTTI Argentinian Presidency/AFP

Vizzotti también adelantó en 'Radio Con Vos' que se va a definir con mayor precisión qué significa "personal estratégico", algo que causó confusión, porque terminó utilizado como un paraguas genérico para intentar justificar algunos casos de vacunaciones por fuera del proceso existente.

Lo hicieron, por ejemplo, el diputado Eduardo Valdés y el senador Jorge Taiana. Pero en principio defendió que se hubiera vacunado al ministro de Economía Martín Guzmán, de 38 años, porque "está planificando una gira a Estados Unidos y a distintos países para negociar la deuda (con el Fondo Monetario Internacional)" y que ella misma le recomendó inocularse. De todos modos, también fueron vacunados algunos miembros del equipo de Guzmán, incluidas personas jóvenes.

La ministra de Salud señaló, además, que estaban trabajando en un posible mecanismo para que quienes en el futuro se vacunen bajo la figura de "personal estratégico" firmen un consentimiento en el que conste que su nombre será difundido públicamente.

Para recibir la vacuna aquellos individuos considerados 'personal estratégico', deberán dar cuenta de su función, grado de exposición y riesgo al que se exponen. Sólo podrán recibir la vacuna en establecimientos autorizados, y habrá un listado público actualizado de manera periódica.

Mientras tanto, los argentinos esperan que se acelere la vacunación, que lleguen nuevos lotes de dosis y que el país, como ocurre en algunos de los más avanzados en la inoculación de su población, pueda empezar a dejar la pandemia atrás.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24