El Gobierno estadounidense reitera que "la frontera está cerrada" a la migración irregular

En una “visita virtual” a México, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos recalca que el nuevo Gobierno reformará el sistema migratorio, pero que “esos cambios requieren tiempo”.
En una “visita virtual” a México, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos recalca que el nuevo Gobierno reformará el sistema migratorio, pero que “esos cambios requieren tiempo”. © Herika Martinez / AFP

El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, expresó el compromiso del Gobierno de Joe Biden con la reforma migratoria. Sin embargo, mediante un "viaje virtual", insistió en que la frontera sur de su país está "cerrada a la inmigración irregular". La nueva Administración ha estado deshaciendo las políticas de inmigración de la era Trump, que cerraron las rutas de asilo, pero sigue queriendo disuadir nuevas llegadas al país hasta que se revise el sistema de migración legal.  

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"Para cualquiera que esté pensando en emprender el viaje hasta Estados Unidos, nuestro mensaje es que no lo haga". El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, no podía ser más claro. Instó el viernes a los centroamericanos sin documentos de viaje a no emprender viajes arriesgados a Estados Unidos: "La frontera está cerrada a la migración irregular", aseguró.

Pese a que un nuevo proceso permitirá gradualmente a miles de solicitantes de asilo esperar las decisiones de los tribunales dentro de Estados Unidos, el jefe de la diplomacia desalentó a los migrantes a emprender un viaje hacia el norte.

Blinken hizo esta declaración este viernes, en el marco de una serie de videoconferencias con diferentes autoridades mexicanas, en lo que el Departamento de Estado ha calificado de "viaje virtual" a Canadá y México. Con este último país, EE. UU. comparte una frontera de 3.200 kilómetros y ambas naciones buscan reinventar sus relaciones con la llegada del Gobierno demócrata.

"Bienvenido a México"

Durante la "visita", Blinken se reunió de manera virtual con su homólogo mexicano, Marcelo Ebrard, con la titular de Economía de México, Tatiana Clouthier, y también con distintas autoridades de la frontera, como el alcalde de El Paso o el de Ciudad Juárez.

El estilo de Blinken marca un contraste con su predecesor republicano Mike Pompeo, que pese a la pandemia continuó sus desplazamientos. Si bien el funcionario ya está vacunado, se apega a la regla del gobierno de prohibir cualquier desplazamiento que no sea "esencial".
El estilo de Blinken marca un contraste con su predecesor republicano Mike Pompeo, que pese a la pandemia continuó sus desplazamientos. Si bien el funcionario ya está vacunado, se apega a la regla del gobierno de prohibir cualquier desplazamiento que no sea "esencial". © Manuel Balce Ceneta / Reuters

"Bienvenido a México", dijo Marcelo Ebrard, en el arranque de la "visita virtual" de Blinken. Este contestó: "Quería ‘visitar’ México en primer lugar para demostrar la importancia que concede el presidente Biden a la relación entre nuestros países".

Lo que destacó de estos primeros acercamientos fue que los cambios tomarán tiempo. "El presidente Biden se ha comprometido a reformar nuestro sistema de inmigración y a garantizar un procesamiento seguro, ordenado y humano en nuestra frontera. Esas cuestiones llevarán tiempo", subrayó Blinken.

Y, en efecto, la nueva estrategia de Biden respecto a la inmigración de la región  no se aplicará en un día. Su voluntad es trabajar con los gobiernos de México y Centroamérica para solucionar "las desgarradoras razones por las que hay gente arriesgando sus vidas y su seguridad para entrar a Estados Unidos a cualquier precio", indicó el funcionario estadounidense.

Un nuevo capítulo en la relación bilateral México - EE. UU.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha celebrado el nuevo paso en esa reforma que promete la Casa Blanca. "Reconocemos las iniciativas del presidente Biden, que ha tomado muchas iniciativas que vemos con muy buenos ojos en México, con mucha empatía de reconocimiento a la comunidad mexicana", subrayó el canciller mexicano Marcelo Ebrard.

Solicitantes de asilo esperan fuera del puerto fronterizo de El Chaparral mientras esperan cruzar a Estados Unidos.
Solicitantes de asilo esperan fuera del puerto fronterizo de El Chaparral mientras esperan cruzar a Estados Unidos. © Patrick T. FALLON / AFP

La Administración de Joe Biden ha marcado un giro en la política migratoria de la nación norteamericana, después de cuatro años de recorte de las entradas legales y un discurso radical hacia las irregulares.

Pero en las últimas semanas, el número de detenciones en la frontera se ha disparado, ya que los centroamericanos huyen de una crisis humanitaria por los devastadores huracanes y la pandemia de coronavirus. El número de personas que pasan hambre en Centroamérica casi se ha cuadruplicado en los últimos dos años.

Las primeras medidas de Biden para humanizar la migración

En ese contexto, el nuevo inquilino de la Casa Blanca ha tomado ya algunas medidas inmediatas. Biden ha, por ejemplo, ordenado esta semana reanudar la emisión de tarjetas de residencia permanente que Trump suspendió durante la pandemia. También ha presentado en el Congreso una propuesta de reforma que contempla la regularización de los 11 millones de extranjeros sin papeles que se calcula que viven en Estados Unidos.

Además, comenzó a desmantelar el programa de Trump según el cual miles de centroamericanos y otros solicitantes de asilo tenían que esperar la revisión de sus solicitudes de asilo en México.

Así, esta semana, los primeros solicitantes de asilo de un campamento fronterizo mexicano que se había convertido en un símbolo de las restricciones migratorias de la era Trump entraron el jueves en Estados Unidos.

Un grupo de 27 personas que vivía en el campo de refugiados en Matamoros, en Tamaulipas, uno de los estados más violentos de México, fue reubicado en Texas para continuar con su proceso legal. Algunos han estado viviendo en ese campamento durante más de un año.

Los primeros solicitantes de asilo en cruzar hacia el sur de Texas como parte de la eliminación de los Protocolos de Protección al Migrante (MPP) de la era Trump, también conocidos como la política de inmigración "Permanecer en México", son ahora libres de viajar dentro de Estados Unidos a la espera de sus audiencias.
Los primeros solicitantes de asilo en cruzar hacia el sur de Texas como parte de la eliminación de los Protocolos de Protección al Migrante (MPP) de la era Trump, también conocidos como la política de inmigración "Permanecer en México", son ahora libres de viajar dentro de Estados Unidos a la espera de sus audiencias. © JOHN MOORE / AFP

Señalan al Gobierno Biden de querer reabrir un centro para inmigrantes menores

En otra faceta de la reforma migratoria, políticos y activistas expresaron este jueves su disgusto por la supuesta reapertura de un centro de detención en Florida para inmigrantes menores de edad que no están acompañados por adultos.

"Es lamentable que tengamos que realizar esta conferencia de prensa hoy, porque la Administración Biden está planeando reabrir un centro de detención de niños. No olvidemos que este centro de detención fue cerrado en 2019 por varias razones, no es un lugar seguro para los niños", declaró Mariana Martínez, de la organización American Friends Service Committee.

El refugio albergó a más de 3.000 menores indocumentados hasta que cerró en agosto de 2019 tras reportes de maltrato infantil. Sin embargo, el martes, el diario local 'Miami Herald' reportó, citando fuentes anónimas del Departamento de Seguridad, que el Gobierno del nuevo presidente demócrata planea reabrir este centro.

Cuestionada sobre el tema, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, declaró que el Gobierno "no expulsará a los niños sin acompañantes en la frontera, eso sería inhumano", aseguró, y dijo que debido a la pandemia se necesita encontrar lugares donde los menores estén seguros mientras son transferidos a familiares o representantes.

Con EFE, Reuters y AFP

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