Perú: empieza el juicio contra Fujimori por esterilizaciones forzadas

Mujeres víctimas de esterilización forzada durante el Gobierno de Alberto Fujimori protestan en Lima, Perú, en una imagen de archivo del 13 de febrero de 2014.
Mujeres víctimas de esterilización forzada durante el Gobierno de Alberto Fujimori protestan en Lima, Perú, en una imagen de archivo del 13 de febrero de 2014. © Ernesto Benavides / AFP

El expresidente peruano, Alberto Fujimori, deberá responder en un juicio por las miles de esterilizaciones forzadas que se realizaron bajo su Gobierno (1990-2000), cuyas víctimas fueron mayoritariamente mujeres, campesinas, pobres y quechuas. También están acusados tres ministros de Salud que ejercieron en la Administración del exmandatario.  

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Cuando Nancy Sánchez se recuperó de la anestesia después de dar a luz, se encontró un corte en el abdomen que no era producto del parto. Cuenta a France 24 que, cuando preguntó a los médicos, esta fue su respuesta: "Ya se le ligó, el Gobierno no está para mantener a mucha gente". 

A Nancy le habían hecho un ligamiento de trompas, un procedimiento de esterilización que evita futuros embarazos. Era 1999 en Perú y el presidente era Alberto Fujimori, ahora acusado de ser el responsable de miles de esterilizaciones forzadas, era el presidente del país. 

Este lunes 1 de marzo inició el juicio contra el expresidente, un juicio virtual que busca esclarecer su responsabilidad en estas vulneraciones de derechos humanos, y que también enjuician a tres de sus ministros de Salud y otros responsables gubernamentales de la época. 

Como si hubiera escuchado las palabras que le dijeron los médicos a Nancy hace más de 20 años, el fiscal Pablo Espinoza denunció que Fujimori esterilizó a mujeres andinas para "reducir la pobreza" durante la sustentación de cargos contra el exmandatario y los demás funcionarios. 

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Según la Fiscalía y numerosas víctimas, Fujimori impulsó un programa de esterilizaciones que supuestamente debía ser voluntario, pero a través del cual imposibilitó el embarazo a mayoritariamente a mujeres, aunque también a hombres, sin su consentimiento. La mayoría de víctimas eran campesinas, con pocos recursos y quechuablantes. 

Las víctimas podrían ascender a centenares de miles 

Las víctimas podrían ascender a 270.000, o incluso más, aunque el juicio está basado en los testimonios de 1.300 personas que sufrieron lesiones graves a causa de la esterilización y cinco que murieron. 

El plan, llamado Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, fue impulsado entre 1996 y 2000, cuando Fujimori dejó definitivamente el poder. 

Además de Fujimori, también son juzgados los exministros de Salud Eduardo Yong, Marino Costa y Alejandro Aguinaga, junto con el exdirector de Salud Ulises Aguilar. El fiscal Espinosa subrayó que todos "hicieron mucho daño con su política" al "jugar con las vidas y la salud reproductiva de las personas". 

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Fujimori no acudió al juicio, que se celebraba de manera virtual, sino que lo hizo en su nombre el abogado César Nakazaki, ya que sostiene que no debería ser procesado por este caso porque no lo incluyeron en su expediente cuando fue extraditado de Chile. 

Fujimori ya cumple una condena de 25 años de cárcel por abusos a los derechos humanos durante su Gobierno. 

El objetivo: reducir la población pobre, campesina y quechua

"El Estado había manifestado su intención de esterilizar a todos los pobres, porque no hay agraviadas de otros sectores sociales", afirmó Espinoza durante la sustentación de sus cargos. El plan gubernamental buscaba así "reducir la pobreza", reduciendo a la población más vulnerable. 

La inmensa mayoría de víctimas son mujeres campesinas que, en muchas ocasiones, tenían el quechua como su idioma principal y entendían el español con dificultades, algo que el Gobierno de Fujimori aprovechaba. 

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Uno de los casos que el fiscal sacó a relucir durante la primera sesión del juicio es el de Mamérita Mestanza, que murió en 1998 por complicaciones de la operación a los 19 años. 

La joven fue a un centro de salud simplemente para vacunar a su hijo, todavía un bebé, y ahí le indicaron que debía ligarse las trompas, la anestesiaron y se desmayó. A la mañana siguiente, se despertó y la mandaron de regreso a su casa sin ningún tipo de acompañamiento médico. 

Mestanza no sabía leer ni escribir y era quechuablante. Sin embargo, la autorización que firmó para la cirugía de esterilización estaba en español. 

Según un documento firmado por el exministro Costa, el Gobierno planeaba realizar 150.000 ligaduras de trompas solo en 1997. Según los testimonios, el personal de salud estaba coaccionado a cumplir con los objetivos de esterilización, mientras que a las mujeres se las amenazaba si no aceptaban someterse a la cirugía. 

Con EFE y AFP

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