Los Observadores

Videos demuestran un uso "peligroso" del lanzagranadas Venom por la policía de Colombia

Extractos de videos filmados a mediados de mayo en Popayán (Colombia), que muestran a la policía usando el lanzagranadas Venom para reprimir a los manifestantes.
Extractos de videos filmados a mediados de mayo en Popayán (Colombia), que muestran a la policía usando el lanzagranadas Venom para reprimir a los manifestantes. © Redes sociales

La policía colombiana ha usado lanzagranadas Venom varias veces en distintas ciudades del país para reprimir las protestas. Varios videos difundidos en las redes sociales muestran que esta arma ha sido utilizada de forma peligrosa por la fuerza pública, según varios expertos consultados por la redacción de Los Observadores de France 24.

Anuncios

Desde el 28 de abril, fuertes protestas antigubernamentales han sacudido a Colombia, marcadas por la represión policial. Según la Defensoría del Pueblo –un órgano vinculado al Ministerio Público– se han registrado al menos 43 personas fallecidas desde esa fecha, mientras la ONG Indepaz cifra 52 muertes, en gran parte vinculadas a violencias policiales.

Es en este contexto que la policía ha usado lanzagranadas Venom frente a los manifestantes. 

Ejemplo de uso del lanzagranadas Venom en la ciudad de Popayán, al oeste del barrio Las Américas, el 14 de mayo (geolocalización acá).

El Venom es fabricado por Combined Systems Inc. (CSI), una empresa estadounidense. Es un dispositivo compuesto por tres compartimientos, cada uno con un ángulo de inclinación distinto (ver imagen de abajo). Cada compartimiento puede contener diez municiones, de dos tipos principalmente: granadas de humo (de oscurecimiento o irritantes) y granadas aturdidoras (que producen un ruido fuerte y luz). Según la empresa, son “no letales” y contienen submuniciones que se fragmentan en el aire. 

Lanzagranadas Venom.
Lanzagranadas Venom. © Página web de la empresa CSI

 

Un dispositivo usado el 12 de mayo en el centro histórico de Popayán

El Venom ha sido empleado en Popayán, una ciudad ubicada en el sur del país, al menos en dos fechas distintas. 

Primero, fue utilizado el 12 de mayo en el centro histórico, en la esquina del parque Caldas, como lo muestra el video siguiente: a partir del 0’11, la policía dispara varias veces hacia los manifestantes, los cuales se encuentran a menos de 80 metros y parecen esconderse detrás de escudos y barricadas. 

Video grabado en el centro histórico de Popayán, en la esquina del parque Caldas, el 12 de mayo (geolocalización acá). Otros videos, difundidos en esa fecha, muestran el mismo dispositivo en el mismo lugar, por ejemplo este y este.

Otro video fue grabado exactamente en el mismo momento en el lugar donde se encontraban los manifestantes: al inicio, algunos tiran piedras hacia la policía, y luego, a partir del 0’27, son blancos de los disparos del Venom.

Video grabado en el centro histórico de Popayán, a unos 80 metros del lugar donde el video anterior fue filmado, el 12 de mayo.

Ese mismo día, esta arma fue usada también por la policía a unos cien metros, al lado de la iglesia San José, como se puede ver en este y en este otro video. Además, en el video de abajo, grabado a menos de 100 metros de la iglesia, podemos ver a manifestantes que reciben disparos del Venom.

Video grabado en el centro histórico de Popayán, a menos de 100 metros de la iglesia San José, el 12 de mayo (geolocalización acá).

Un dispositivo nuevamente empleado en Popayán, en la carrera 17, el 14 de mayo

En Popayán, el Venom fue utilizado también el 14 de mayo, en la carrera 17, al oeste del barrio Las Américas, como lo muestra el video publicado al inicio de este artículo y el de abajo. Ningún manifestante es visible en estos dos videos, pero había muchos en la zona ese día, según imágenes difundidas por el medio Última Hora Cauca, donde podemos ver a la policía disparar con el Venom a partir del 0’38 y del 3’17.

Video grabado en Popayán, al oeste del barrio Las Américas, el 14 de mayo (geolocalización acá).

Uso del Venom por parte de la fuerza pública en Popayán, los días 12 y 14 de mayo, según videos analizados por nuestra redacción. 

 

Un arma utilizada también en Bogotá 

Además de Popayán, el Venom ha sido usado en Bogotá, desde el inicio de mayo, en varias ocasiones, como lo reportaron el diario El Espectador y la ONG Human Rights Watch.

Video grabado en el centro de Bogotá y difundido el 2 de mayo. Aquí, el Venom es usado desde el techo de un vehículo de la fuerza pública (geolocalización acá).

 

¿Por qué el uso del Venom puede ser “peligroso”? 

Desde inicios de mayo, varias personas han expresado su preocupación con respecto al uso de este dispositivo por parte de la policía. Algunas incluso sospechan que el Venom habría causado la muerte de Sebastián Quintero, un joven manifestante que falleció en Popayán, en la carrera 17, el 14 de mayo.

Al respecto, en este video se puede escuchar una detonación fuerte acompañada de un destello y luego se puede ver a personas intentando auxiliarlo (geolocalización acá). Según informaciones oficiales, su muerte se produjo tras el impacto de una granada aturdidora. Sin embargo, el padre de la víctima, contactado por nuestra redacción, indicó que aún no había recibido el informe de la necropsia.

En todo caso, varios expertos en armamento y balística consultados aseguran que el Venom puede ser “muy peligroso” cuando es mal usado. Además, en la página web de CSI, se puede leer lo siguiente: “En escasas circunstancias, si son usados de forma incorrecta, los productos menos letales pueden causar (...) heridas corporales importantes o la muerte.”

De hecho, mientras que las granadas del dispositivo deben ser disparadas hacia arriba, de forma parabólica, los videos grabados en Popayán en particular muestran muchos disparos horizontales, paralelos al piso. Por lo tanto, si hay personas frente al dispositivo, el impacto es directo. “En general, todos los disparos de granadas son sumamente peligrosos cuando están dirigidos directamente hacia personas. Pueden matar, pero también causar la pérdida de un ojo o fracturas en la mandíbula o en el cráneo”, indica Brian Castner, asesor en Amnistía Internacional. 

Además, en varios videos, la policía usa el Venom mientras los manifestantes se encuentran solo a unas decenas de metros, lo que aumenta el riesgo de heridas. “Si hay personas que están a menos de 75 metros es muy peligroso porque las municiones se encuentran en desarrollo cinético, es decir que tienen toda la energía del disparo acumulada, y si hay personas a menos de 50 metros, el uso de este dispositivo debería ser básicamente prohibido”, indica Daniel Gómez-Tagle, que trabajó para el representante legal de CSI en México durante varios años. “El Venom ha sido diseñado para escenarios de guerra. Vi al Ejército israelí usarlo en este contexto”, continúa Daniel Gómez-Tagle.

Andrei Serbin Pont, director de una red de centros de investigación en Argentina (CRIES), agrega: “En los videos, el Venom se encuentra a veces en el piso o arriba de un vehículo. No cambia nada con respecto a su letalidad, pero eso demuestra que no existe un protocolo claro con respecto a su empleo, lo que aumenta consideradamente los riesgos de mal uso. La característica de este dispositivo es su cadencia de tiro muy alta, ya que tiene múltiples lanzadores montados en un solo equipo.”

Por su lado, Amnistía Internacional declaró que Estados Unidos debería dejar de proveer lanzagranadas Venom a Colombia, así como otras armas fabricadas por CSI, porque considera que “se están utilizando indebidamente para cometer violaciones de los derechos humanos contra los manifestantes”.

Los expertos consultados por nuestra redacción dicen que nunca vieron el Venom empleado en protestas fuera de Colombia. Pero Andrei Serbin Pont subraya el hecho de que la fuerza pública venezolana ha usado un dispositivo bastante similar en los últimos años, sobre todo para lanzar gas lacrimógeno. Sin embargo, las municiones usadas por el Venom son usadas por la policía en muchos países durante protestas. 

Contactado por nuestra redacción, Wilson Baquero, encargado de comunicaciones de la policía colombiana, indicó que el Venom se usaba “bajo todos los protocolos correspondientes”. Luego, nos envió un video realizado por su institución que explica su funcionamiento. Sin embargo, este video indica que el lanzamiento de los cartuchos siempre es “parabólico” y nunca “directo”. Después de que le dijimos que es precisamente lo que se puede observar en varios videos grabados en Popayán, Wilson Baquero finalmente declaró que una “investigación disciplinaria” fue abierta por su institución.

Contactada también por nuestra redacción, la empresa CSI no respondió a nuestras preguntas.

 

Este artículo fue originalmente publicado en la página web Les Observateurs de France 24.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Lleve las noticias internacionales a todas partes con usted. Descargue la app de France 24