Un hospital de MSF es baleado en medio de la nueva disputa territorial de bandas en Haití

En esta foto de archivo, Médicos Sin Fronteras (MSF) celebra 50 años en todo el mundo y 30 años en Haití, mientras los trabajadores son vistos afuera en el Hospital Martissant, en Martissant, Haití, el 31 de mayo de 2021.
En esta foto de archivo, Médicos Sin Fronteras (MSF) celebra 50 años en todo el mundo y 30 años en Haití, mientras los trabajadores son vistos afuera en el Hospital Martissant, en Martissant, Haití, el 31 de mayo de 2021. © Valerie Baeriswyl / AFP

El epicentro del conflicto es el barrio de Martissant, en el sur de la capital haitiana. Es allí donde queda el centro clínico de la organización internacional que fue atacado y que ahora cerrará por una semana para intentar proteger a su personal. Este es el más reciente episodio de una espiral de violencia que deja más de 10.000 desplazados internos en lo que va de junio.

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Médicos sin Fronteras (MSF) tuvo que cerrar uno de los hospitales que opera en Puerto Príncipe, concretamente en la entrada sur de la ciudad, en el barrio de Martissant. La razón es que el pasado sábado 26 de junio, las instalaciones clínicas fueron baleadas en medio de un cruce de disparos entre dos pandillas rivales.

“Mientras los equipos de MSF atendían a los pacientes, unos individuos armados dispararon varias veces en dirección al centro de urgencias”, dice un comunicado de prensa.

El ataque no dejó personas heridas dentro del centro de emergencia, según le dijo a EFE la jefa de la misión de MSF en Haití, Alessandra Giudiceandrea. Sin embargo, la organización internacional suspendió durante una semana la atención en ese puesto de salud por el riesgo en el que está el personal.

 

Y es que Martissant es uno de los puntos donde ha escalado la violencia en Haití. Ese barrio se ha convertido en una zona de guerra desde el primer día de junio, cuando las bandas Grand Ravine y Ti Bois comenzaron a disputarse el control de dicho territorio. Esto hace parte de una reconfiguración de las alianzas de pandillas que ha llevado a los nuevos conflictos territoriales.

MSF asegura que en tan solo dos días, del 2 al 4 de junio, el puesto de salud que tienen en Martissant recibió 42 heridos de bala. Esto sin contar los 38 pacientes con heridas de arma de fuego que recibieron en otro hospital cercano, en el barrio de Tabarre, en el mismo lapso.

Esa cantidad de heridos es tan solo una muestra de la violencia que ha vivido Puerto Príncipe. Y en el medio, están quedando los civiles y el personal clínico. Aunque el ataque del pasado sábado fue la primera vez que las bandas armadas arremetieron directamente en contra del hospital.

Pero no es el primer ataque contra el personal de MSF. La organización reportó que uno de sus empleados fue baleado el 25 de mayo en Tabarre, mientras se devolvía hacia su casa. Aunque Moise se apresuró para regresar al hospital a que lo atendieran, murió dentro del centro clínico. Y a finales de febrero, el hospital de MSF que opera en el barrio de Drouillard tuvo que trasladar a 21 pacientes al centro clínico del organismo en Tabarre porque quedaron atrapados en un enfrentamiento entre pandillas.

“En un momento en el que deberíamos estar escalando las actividades debido al Covid-19 y otras necesidades, estamos luchando por mantener abiertas nuestras instalaciones existentes debido a la inseguridad”, señaló Giudiceandrea en un comunicado de MSF y le pidió a todos los grupos que “respeten la necesidad de que continúen las actividades médicas”.

Entre 8.550 y 17.000 habitantes de Puerto Príncipe se han desplazado en junio

Pero la violencia en la capital de Haití no solo ha puesto en peligro al personal clínico. De hecho, los más afectados han sido los civiles. La misma MSF sostiene que los enfrentamientos por controlar el barrio de Martissant obligaron a más de 1.000 personas a desplazarse en la primera semana de junio.

Y esas cifras solo empeoraron a lo largo del mes. Las autoridades haitianas calculan que por lo menos 8.550 personas abandonaron forzosamente sus hogares debido a los conflictos armados y están viviendo temporalmente en ocho campamentos improvisados en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, según datos de la Oficina Nacional de Migraciones (ONM).

Pero los organismos internacionales aseguran que son más los desplazados. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) sostiene que por lo menos 17.000 personas se desplazaron internamente en la capital haitiana por los enfrentamientos en varias partes de la ciudad, incluido Martissant. OCHA agrega además que en la capital haitiana hay por lo menos 95 bandas armadas diferentes.

Más allá de los números, la crisis se refleja en las acciones que han tenido que tomar las autoridades. Por ejemplo, el 24 de junio, el Gobierno haitiano creó un grupo para coordinar a todos los ministerios y atender a los desplazados internos. La idea del grupo es “evitar duplicidades y tener una mayor cohesión entre las distintas entidades”, según dijo en rueda de prensa el ministro de la Ciudadanía, Guy François. 

Actualmente, tanto las autoridades locales como las organizaciones internacionales están atendiendo a los miles de desplazados en múltiples campamentos improvisados y en escuelas. Por lo menos 1.500 habitantes de Martissant están en el centro deportivo de Carrefour, que se ha convertido en el principal lugar de acogida de los desplazados que huyeron de ese barrio.

Con EFE

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