Bolsonaro enfrenta una "super petición" de 'impeachment' enardecida por su gestión de la pandemia

Un manifestante sostiene una réplica de billetes de dólar estadounidense con una imagen del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante una protesta en su contra después de que entidades y políticos pidieran un juicio político contra el mandatario. Brasilia, Brasil, el 30 de junio de 2021.
Un manifestante sostiene una réplica de billetes de dólar estadounidense con una imagen del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante una protesta en su contra después de que entidades y políticos pidieran un juicio político contra el mandatario. Brasilia, Brasil, el 30 de junio de 2021. REUTERS - UESLEI MARCELINO

El Gobierno del ultraderechista se tambalea en medio de crecientes acusaciones de corrupción, la mala gestión durante la pandemia de coronavirus y el más reciente escándalo por los posibles sobrecostos en la compra de la vacuna Covaxin. El mandatario enfrenta un pedido de 'impeachment', liderado por 11 partidos políticos y decenas de organizaciones de la sociedad civil. 

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Son 123 las solicitudes de 'impeachment' las que enfrenta el presidente brasileño, Jair Bolsonaro. Esto después de que una coalición de 11 partidos políticos, apoyada por decenas de organizaciones civiles y sindicatos, presentara este 29 de junio todas estas demandas unidas en un solo documento, ante la Cámara de Diputados del país. 

Al mandatario se le acusa de 23 delitos por los que podría ser destituido, muchos relacionados con su gestión de la pandemia del Covid-19. Y es que para sus directrices en la emergencia sanitaria existe incluso un departamento del Senado: la Comisión Parlamentaria de Investigación de Brasil (CPI), que se dedica a investigarlas. 

Entre las pesquisas figura el caso de un contrato para la importación de 20 millones de dosis de la vacuna Covaxin, de la farmacéutica india Bharat Biotech. El convenio, suspendido temporalmente el pasado martes 29 de junio en medio de irregularidades, estipulaba la adquisición de estas dosis a un precio de 320 millones de dólares, lo que supondría un incremento de hasta el 1.000% del precio real. 

En el caso, Ricardo Miranda, jefe de importaciones del Ministerio de Salud, aseguró a principios de año ante la CPI haber enfrentado “presiones atípicas” para autorizar y acelerar la compra de las dosis y señaló haberse acordado un pago adelantado por un valor de 45 millones dólares a una empresa con sede en Singapur que no figuraba en el contrato. 

Pero el meollo del asunto, que apunta directamente a Bolsonaro, es el hecho de que el hermano de Ricardo Miranda, el diputado oficialista Luis Miranda, afirmó que días después de la firma del contrato había comunicado personalmente al presidente sobre las incoherencias del convenio y dijo que el mandatario habría admitido que se trataba de algo "grave". 

Bolsonaro rechaza cualquier culpabilidad en las negociaciones de Covaxin

Tanto Bharat Biotech como Bolsonaro han negado haber actuado ilegalmente. El mandatario aseguró días atrás que desconocía el desarrollo de las negociaciones de la vacuna, "No tengo cómo saber lo que sucede en los ministerios", aseguró a la prensa. Pero las acusaciones en su contra, en el seno de su propio Gobierno, han enardecido la ira de sus críticos.

Ya no es solo la oposición la que se enfurece con los constantes comentarios del líder ultraderechista minimizando el impacto de la pandemia. Las encuestas reflejan el desgaste de su mandato. Un sondeo del Instituto IPEC indica que el líder habría perdido una tercera parte de sus votantes de 2018 y apunta a que tan solo cuenta con una intención de voto del 23% para su reelección, cuando en 2018 fue elegido con el 55% de los votos

Esto sucede cuando la pandemia ha dejado ya más de 515.000 muertes y 18,5 millones de contagios en el país y mientras la CPI avanza múltiples investigaciones por demoras en la compra de vacunas o por la compra -impulsada por Bolsonaro- con elevadas sumas de dinero público para adquirir fármacos cuya efectividad contra el coronavirus no ha sido probada, como es el caso de la cloroquina. 

Una manifestante sostiene una pancarta que dice: "Fuera Bolsovirus", durante una protesta contra el presidente Jair Bolsonaro en Brasilia, Brasil, el 29 de mayo de 2021.
Una manifestante sostiene una pancarta que dice: "Fuera Bolsovirus", durante una protesta contra el presidente Jair Bolsonaro en Brasilia, Brasil, el 29 de mayo de 2021. REUTERS - UESLEI MARCELINO

Por si fuera poco, a todo ello se suma el despido del director de logística del Ministerio de Salud, Roberto Ferreira Dias. La salida del funcionario se anunció este miércoles aunque fue efectuada el martes, luego de que el diario ‘Folha de Sao Paulo’ informara que Dias había presuntamente pedido a un proveedor de vacunas que aumentara los precios de cada dosis en un dólar, para un pedido de 400 millones de dosis de la farmacéutica AstraZeneca.

El periódico brasileño citó al empresario Luiz Paulo Dominguetti, propietario de la compañía Davati Medical Supply, quien aseguró haber ofrecido a Dias la compra de las vacunas y reveló que el funcionario le había dicho que el Ministerio de Salud solo compraría las dosis si la empresa aceptaba aumentar los precios, por lo que afirmó haber rechazado la propuesta. Por su parte, un funcionario de AstraZeneca aseguró a la agencia de noticias Associated Press no tener vínculo alguno con Davati Medical Supply. 

El futuro del 'impeachment' contra Bolsonaro, en manos de sus aliados

En medio del creciente número de señalamientos a la Administración de Bolsonaro, son 11 partidos de izquierda y de centro que impulsan la "super petición" de destitución. Entre los principales promotores está el Partido de los Trabajadores, del expresidente Luiz Inácio 'Lula' da Silva, quien de acuerdo con el IPEC se perfila como el principal contendor de Bolsonaro en una eventual primera vuelta de 2022. 

Pero a la coalición se suman también legisladores de derecha que otrora fueron sus aliados, como los diputados Alexandre Frota, del Partido de la Social Democracia Brasileña; y Joice Hasselmann, del Partido Social Liberal y exjefe del grupo oficialista en la Cámara hasta 2019. "Fui líder de ese ogro, de ese monstruo, del peor presidente que ha tenido el país", dijo Hasselmann tras firmar el documento.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el 1 de junio de 2021 en el Palacio de Planalto, en Brasilia
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el 1 de junio de 2021 en el Palacio de Planalto, en Brasilia EVARISTO SA AFP/Archivos

Sin embargo, y a pesar del creciente descontento en contra del Ejecutivo, este miércoles el vicepresidente del país, Hamilton Mourão, minimizó la viabilidad del 'impeachment'. "No hay espacio para que prospere una solicitud de juicio político. Estamos a un año más o menos de las elecciones. Vamos a dejar que el proceso continúe y llegar a octubre del próximo año para ver qué pasa", señaló. 

Para que la demanda sea tramitada, esta deberá pasar el filtro del jefe de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, aliado tradicional del mandatario y quien ha rechazado hasta el momento todos los pedidos de juicio político en su contra. Sin embargo, el descontento no solo está en el Parlamento. A poco más de un año de las elecciones, las protestas se siguen tomando las calles brasileñas y este fin de semana continuarán con la más reciente convocatoria a marchar en contra de Bolsonaro. 

Con Reuters, EFE, AP y medios locales

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