Pobreza, inestabilidad política, terremotos: cinco cosas a saber sobre Haití

Una calle de Puerto Príncipe, 12 de abril de 2021.
Una calle de Puerto Príncipe, 12 de abril de 2021. © Valérie Baeriswyl, AFP

Haití, donde el presidente Jovenel Moïse fue asesinado el miércoles 7 de julio, es un país muy pobre que enfrenta una inestabilidad crónica y que está particularmente expuesto a las catástrofes naturales.

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Haití, situada en la isla La Hispaniola que comparte con República Dominicana, fue el escenario del asesinato de su presidente Jovenel Moïse, durante la noche del martes 6 al miércoles 7 de julio. El país caribeño sufre de una fuerte pobreza, enfrenta una inestabilidad política y se encuentra particularmente expuesto a las catástrofes climáticas. 

Una isla compartida

Haití ocupa un tercio de la isla caribeña La Hispaniola, situada entre Cuba y Puerto Rico, la cual comparte con República Dominicana.

Su población asciende a 11,4 millones de habitantes, según el Banco Mundial.

Bajo dominación española hasta 1697, luego francesa, Haití se convirtió en la primera república negra independiente en 1804, después de una revuelta de los esclavos liderada por Toussaint Louverture. 

Una inestabilidad política crónica

Desde la independencia, Haití ha conocido una sucesión de dictaduras, interrumpidas por algunas alternancias democráticas y ocupaciones extranjeras.

De 1957 a 1986, François Duvalier (llamado 'Papa doc'), luego su hijo Jean-Claude ('Baby doc'), someten a la población a un control total bajo la autoridad de los escuadrones de la muerte, los “tontons macoutes”. Ahuyentado por una revuelta popular en 1986, “Baby doc” se exilia en Francia durante 25 años, antes de regresar a Haití, donde muere en 2014. 

En 1990, el sacerdote Jean-Bertrand Aristide es elegido en la primera elección libre. Derrocado por un golpe de Estado en 1991, se exilia y luego regresa a Haití en 1994 tras una intervención estadounidense. Uno de sus cercanos, René Préval, toma la presidencia en 1996. 

Jean-Bertrand Aristide vuelve a ser presidente en 2001. Bajo presión estadounidense, francesa y canadiense, de una insurrección armada y de una revuelta popular, renuncia en 2004 y se exilia. René Préval, quien regresa al poder en 2006, es el único dirigente haitiano en haber terminado sus dos mandatos autorizados por la Constitución. 

Michel Martelly, antigua estrella del carnaval, elegido presidente en 2011, restablece en 2015 las fuerzas armadas de Haití. El 7 de febrero de 2016 termina su mandato sin sucesor, después de la anulación de la primera vuelta de las presidenciales de octubre en 2015 a causa de controversias y de fraudes masivos. 

El Parlamento designa entonces al presidente del Senado Jocelerme Privert como presidente provisional.

Jovenel Moïse, un presidente cuestionado y luego asesinado

Jovenel Moïse, investido como presidente en 2017 después de una larga crisis electoral, concentró rápidamente el enojo popular, alimentado en particular por un aumento de los precios y luego por una escasez de combustible. En 2019 fue acusado “de malversación de fondos” antes de su toma de posesión. 

A partir de 2002, sin Parlamento funcional, el presidente gobierna por medio de decretos. 

Mientras la Justicia decretó que su mandato había terminado el 7 de febrero de 2021, Jovenel Moïse permaneció en el poder, considerando que le quedaba un año, pues había sido elegido tras un escrutinio anulado por fraudes y luego reelegido un año después. 

El miércoles 7 de julio, Jovenel Moïse fue asesinado en su domicilio, dos días después del nombramiento de un nuevo Primer ministro encargado de organizar unas elecciones. 

Uno de los países más pobres del mundo

Haití sigue siendo el país más pobre de América Latina y del Caribe, y uno de los más pobres en el mundo, según el Banco Mundial, con 60% de su población por debajo del umbral de pobreza. 

Ocupa el puesto 170 de 189, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, por su índice de desarrollo humano. 

Su PIB se contrajo alrededor del 3,8% en 2020, pues la pandemia de Covid-19 exacerbó la economía ya debilitada al igual que la inestabilidad política, según el Banco Mundial.

Es una de las pocas naciones que todavía no ha comenzado su campaña de vacunación contra el Covid-19.

En este país tan desigual, la mayor parte de los habitantes no tiene acceso a los servicios de salud básicos. 

Desde comienzos del 2020, las bandas armadas siembran el terror en Haití.
Desde comienzos del 2020, las bandas armadas siembran el terror en Haití. © Dieu Nalio Chery

Un país afectado por los temblores y los huracanes

Haití es muy vulnerable ante las catástrofes naturales, a las cuales está expuesta el 96% de su población, según el Banco Mundial.

El 12 de enero de 2010, un terremoto de magnitud 7 devastó la capital Puerto Príncipe y su región, dejando más de 200.000 muertos, más de 300.000 heridos, y 1,5 millones de personas sin hogar.

Una gran parte de los millones de ayudas internacionales prometidos nunca llegaron, y los esfuerzos del país por recuperarse han disminuido a causa de la inestabilidad política.  

En 2018 estalló un escándalo relacionado con abusos sexuales cometidos por algunos empleados de la ONG británica Oxfam después de ese terremoto.

Por otro lado, más de 10.000 haitianos han muerto de cólera, introducido en el país en 2010 por los Cascos Azules de Nepal.

En 2016, Haití fue devastado por el huracán Matthew, que dejó más de 500 muertos y cerca de 2.000 millones de dólares en pérdidas. 

Con AFP

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