Caso George Floyd: la pareja de la víctima confiesa que ambos eran adictos a los opiáceos

La novia de George Floyd, Courteney Ross, responde a las preguntas durante el cuarto día del juicio contra el expolicía de Minneapolis Derek Chauvin por asesinato en segundo grado, asesinato en tercer grado y homicidio en segundo grado por la muerte de George Floyd en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, el 1 de abril de 2021 en una imagen fija de vídeo.
La novia de George Floyd, Courteney Ross, responde a las preguntas durante el cuarto día del juicio contra el expolicía de Minneapolis Derek Chauvin por asesinato en segundo grado, asesinato en tercer grado y homicidio en segundo grado por la muerte de George Floyd en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, el 1 de abril de 2021 en una imagen fija de vídeo. © Reuters

Este jueves, durante la cuarta jornada del juicio contra el expolicía Derek Chauvin por el asesinato del afroamericano George Floyd, la pareja de la víctima confesó que ambos eran adictos a los opiáceos. Otro de los testimonios, el de un paramédico, aseguró que Floyd ya estaba muerto cuando llegó al lugar de los hechos, y que estuvo en paro cardíaco mientras Chauvin asfixiaba su cuello. 

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Con lágrimas en los ojos. Así empezó el testimonio de la pareja de George Floyd durante el cuarto día del juicio de Derek Chauvin, el expolicía acusado por la muerte del afroamericano. Durante su emotiva intervención, Courteney Ross explicó cómo la pareja se había vuelto adicta al consumo de opiáceos. 

"Nuestra historia es la clásica historia de cómo muchas personas se vuelven adictas a los opiáceos. Los dos sufríamos dolores crónicos, el mío en el cuello y el suyo en la espalda", explicaba Ross ante la corte. 

Cuando los médicos dejaron de recetarles opiáceos para paliar el dolor ya era demasiado tarde: ambos se habían vuelto dependientes. No obstante, Ross hizo especial hincapié en las muchas veces que había intentado dejar su adicción.

En la audiencia de hoy, Ross también reveló que meses antes de su muerte, en marzo, Floyd fue hospitalizado por sobredosis, cuando fue interrogada por el abogado defensor, Eric Nelson.

Durante el cuarto día de juicio de Chauvin, la acusación se centró en retratar a George Floyd en su calidad de persona -cómo era, cómo lo veían-, por lo que el testimonio de su novia por más de tres años fue fundamental. Ella lo describió como una persona empática, un padre cariñoso y un amante del deporte. El objetivo de este retrato era alejar a Floyd de las estadísticas de adictos a las drogas y tratar de humanizarlo. 

La fiscalía fue la primera en preguntar sobre el consumo de opiáceos por parte de Floyd, aunque los realmente interesados en la adicción de la víctima fueron los abogados de la defensa de Chauvin, que quieren argumentar que falleció por problemas en su estado de salud y por consumo de drogas.

La defensa argumentó que Chauvin hizo "lo que estaba entrenado para hacer" cuando se encontró con Floyd, al igual que con cualquier otra persona bajo el efecto de las drogas. Basó su argumento en que durante la autopsia se encontraron restos de fentanilo y metanfetamina en su organismo.

El argumento del uso de drogas es habitual en los casos de abusos policiales, especialmente en el de agresiones policiales contra afroamericanos en Estados Unidos, según relata el periódico 'The New York Times'

Otro testigo, David Pleoger, un sargento de la policía de Minneapolis ya retirado que estaba de servicio la noche en que murió Floyd, dijo que los agentes deberían haber puesto fin a su inmovilización cuando Floyd dejó de resistirse. No obstante, las imágenes del suceso revelan cómo los oficiales conversan con calma entre ellos mientras Floyd se queja de que no puede respirar ante una docena de testigos, cada vez más alterados. “Creo que se ha desmayado”, señala uno de los policías. Pero Chauvin no retiró la rodilla del cuello a la víctima hasta que llegó la ambulancia. 

Un paramédico aseguró que Floyd ya estaba muerto cuando llegó al lugar de los hechos

El jurado también escuchó a dos paramédicos que atendieron a Floyd el día de su muerte. Uno de ellos aseguró que la víctima ya no tenía pulso cuando llegaron para atenderlo. 

"Cuando me presenté ya había fallecido; lo dejé en el hospital y todavía estaba en parada cardíaca", dijo el paramédico Derek Smith durante su comparecencia ante el tribunal. 

Smith dijo que subieron a Floyd a la ambulancia y trataron de reanimarlo mediante compresiones torácicas y el uso de un desfibrilador. Pero sus esfuerzos fueron en vano, a las 9:25 de la noche lo declararon muerto. 

"Es un ser humano y estaba intentando darle una segunda oportunidad de vivir", dijo al respecto de intentar revivirlo aún cuando no tenía pulso. 

Tras la declaración de los paramédicos, la defensa de Chauvin volvió a insinuar que el paro cardíaco de Floyd pudo ser causado por el consumo de opiáceos. Algo contra lo que los abogados de la familia del fallecido están intentando luchar. 

Ben Crump, uno de los abogados de la acusación, emitió este jueves un comunicado después del testimonio de Ross y los paramédicos, denunciando los "intentos de la defensa de construir una narrativa en la que la causa de la muerte de George Floyd fue el Fentanyl en su sistema".

"Queremos recordar al mundo, que fue testigo de su muerte en vídeo, que George estaba caminando, hablando, riendo y respirando bien antes de que Derek Chauvin pusiera su rodilla en el cuello de George, bloqueando su capacidad de respirar y acabando con su vida", dijo Crump.

El hecho de que un expolicía blanco, con 19 años de experiencia en el cuerpo, estuviera envuelto en el fallecimiento de un afroamericano generó las mayores manifestaciones raciales que se hayan visto en Estados Unidos en las últimas últimas décadas. 

George Floyd, de 46 años, repitió 27 veces que no podía respirar antes de entrar en parada cardíaca y morir en mayo del año pasado. 

Con AP, EFE y medios locales

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