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Tailandia decreta el estado de emergencia pero miles de manifestantes lo desafían

Miles de personas levantan tres dedos al aire, símbolo de rebeldía de la película y el libro Los Juegos del Hambre que ha sido adoptado por los manifestantes opositores tailandeses. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020.
Miles de personas levantan tres dedos al aire, símbolo de rebeldía de la película y el libro Los Juegos del Hambre que ha sido adoptado por los manifestantes opositores tailandeses. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020. © Chalinee Thirasupa / Reuters
7 min

Las manifestaciones en este país del sudeste asiático no tienen precedentes en la historia reciente. En ellas, los tailandeses, especialmente el movimiento estudiantil, exigen cambios estructurales que democraticen al país, la dimisión del Gobierno heredero de la junta militar y reformas a la monarquía.

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Tailandia decretó el estado de emergencia ante el aumento de las protestas que emergen hace semanas en el país. Las nuevas medidas entraron de forma inmediata este 15 de octubre y permiten que los derechos básicos sean restringidos en favor de la “seguridad nacional”. A pesar de la actuación del Gobierno, miles de manifestantes desafiaron esta norma y siguieron en las calles protestando.

El movimiento es algo que carece prácticamente de precedentes en Tailandia. Los manifestantes quieren la renuncia del Gobierno heredero de la junta militar que dio un golpe de Estado en el país en 2014, reformas estructurales que democraticen al país y un cambio que contemple que la monarquía pierda poder en favor del Parlamento o que incluso desaparezca.

Los ataques contra el monarca eran prácticamente impensables en Tailandia, un pueblo que históricamente ha rendido una pleitesía absoluta hacia sus reyes. Pero en estos días se han visto imágenes en las que los manifestantes han atacado y rodeado a la caravana real. Para entender la gravedad de los hechos se debe resaltar que hace menos de cinco años los ciudadanos se ponían de rodillas ante su paso.

Tras la declaración del estado de emergencia, varios líderes del movimiento de protesta fueron detenidos, y uno más tarde declaró en su página de Facebook que se le había negado el acceso a un abogado y que lo obligaban a subir a un helicóptero y lo llevaban a una ciudad en el norte del país. La policía dijo que había realizado 22 arrestos.

Un manifestante encara a uno de los policías encargados de proteger la sede del Gobierno del país durante las protestas que desafiaron el estado de emergencia. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020.
Un manifestante encara a uno de los policías encargados de proteger la sede del Gobierno del país durante las protestas que desafiaron el estado de emergencia. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020. © Jorge Silva / Reuters

El movimiento estudiantil que lidera las protestas no tiene líderes fijos para evitar que las sucesivas detenciones que sufren lastren el movimiento, por ello, en cuanto los cabecillas de las protestas son detenidos, automáticamente otros toman el testigo.

Aunque la prohibición entró con la llegada del día, unas 8.000 personas se manifestaron en las calles para reivindicar sus derechos. Los enfrentamientos con la policía fueron constantes ya que estas personas intentaron rodear la sede del Ejecutivo. La concentración no se disolvió hasta pasadas las 10 de la noche, hora local.

Los organizadores anunciaron más movilizaciones para mañana viernes 16 de octubre. 

La ofensa a la monarquía

Hasta hace poco parecía que el Gobierno de Prayut Chan-ocha tenía controlada la situación, pero tras las imágenes vistas de manifestantes atacando al carro en el que viajaban la reina y el príncipe heredero, el Ejecutivo decidió tomar medidas más represivas.  

El estado de emergencia contempla que todas las publicaciones que se consideren que sean un “peligro para la seguridad nacional” sean automáticamente restringidas. Al ser un concepto tan ambiguo y amplio cabe esperar que se utilice de forma sistemática e indiscriminada. Además, fueron prohibidas en todo el país las concentraciones de más de cinco personas.

La oposición denuncia que han sufrido durante décadas la aplicación de uno de los poderes que tienen los monarcas del país, el de aplicar el delito de lesa majestad. Siempre que lo consideren, por faltar al respeto a la institución, pueden castigar a aquellos que la violenten con 15 años de cárcel. En los últimos años, decenas de opositores han desaparecido o se han visto forzados a salir del país.

Miles de personas se concentraron en las calles de Bangkok a pesar del estado de emergencia que prohíbe reunirse a más de circo personas. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020.
Miles de personas se concentraron en las calles de Bangkok a pesar del estado de emergencia que prohíbe reunirse a más de circo personas. En Bangkok, Tailandia, el 15 de octubre de 2020. © Jorge Silva / Reuters

Entre los manifestantes hay quienes quieren que Tailandia se convierta en una monarquía constitucional en la que el rey sea una figura simbólica, como en España o Reino Unido, y quienes apuestan directamente por eliminar la institución y convertir a Tailandia en una república.

La figura del actual monarca, Vajiralongkorn, es muy controvertida ya que apenas pasa tiempo en el país, al tener su residencia formal en Alemania. A esto hay que sumarle un sinfín de excentricidades en su vida privada y pública.

En lo que sí coinciden es en criticar la regresión democrática que ha sufrido el país desde que en 2014 los militares se hicieran con el poder por medio de un golpe de Estado que la monarquía toleró. Prayut Chan-ocha era el líder militar puesto a cargo y aunque en 2019 disolvió el poder militar, continuó desde el mando civil como primer ministro del país. Un cargo que los opositores consideran fraudulento.

Aunque las mayores manifestaciones se produjeron en septiembre, con entre 30.000 y 100.000 estudiantes, el movimiento ha demostrado ser perseverante durante las últimas semanas y causar más preocupación entre la cúpula gobernante al intentar rodear de forma pacífica o tomar diversos edificios clave en la estructura del Estado.

Con EFE, AP y Reuters

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