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Cañones de agua contra los manifestantes pro democracia en Tailandia

La Policía tailandesa montó una barrera con alambres en las inmediaciones del Palacio Real.
La Policía tailandesa montó una barrera con alambres en las inmediaciones del Palacio Real. © Reuters

Una nueva jornada de masivas protestas a favor de la democracia en la capital de Tailandia, Bangkok, donde los manifestantes se congregaron para, simbólicamente, "enviar cartas al rey" con sus demandas. La policía antidisturbios disparó cañones de agua contra las multitudes que intentaban acceder al Palacio Real. 

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En masa, pese a la represión de las autoridades, los estudiantes y activistas tailandeses marcharon masivamente hacia el Gran Palacio de Bangkok, la capital de Tailandia, en una nueva jornada de protestas pro democráticas y para mostrar, una vez más, su descontento con la monarquía.

“No está bien usar cañones de agua contra los manifestantes que tienen una posición y puntos de vista diferentes”, dijo el líder estudiantil, Patsaravalee Tanakitvibulpon, este domingo 8 de noviembre.

“Cuando el rey realmente aprecie la democracia, todas las personas encontrarán la felicidad"

Pese al bloqueo policial y a la represión contra los jóvenes, miles de personas llegaron hasta las inmediaciones de la residencia real para exigir restricciones a los múltiples poderes del rey Maha Vajiralongkorn, máxima autoridad del país, y la destitución del Gobierno.

“Cuando el rey realmente aprecie la democracia, todas las personas encontrarán la felicidad", leyeron los líderes de la marcha en una declaración a pocos metros de las paredes del palacio. "Ya no queremos que el monarca interfiera en la política", dijo Jutatip Sirikhan, uno de los líderes de la protesta.

El domingo fue la segunda vez que la policía ha usado cañones de agua contra los manifestantes.
El domingo fue la segunda vez que la policía ha usado cañones de agua contra los manifestantes. © Nagrong Sangnak / EFE

Las autoridades habían advertido anteriormente que se prohibió a los manifestantes que invadieran un radio de 150 metros alrededor del palacio, y se desplegaron unos 9.000 funcionarios de las fuerzas de seguridad. La policía defendió el uso del cañón de agua durante la noche, diciendo que era solo "una advertencia".

"Las autoridades no tenían intención de causar ningún daño", dijo el portavoz adjunto de la Policía, el coronel Kissana Phathanacharoen, en una rueda de prensa, y añadió que sólo se utilizó "agua limpia". Es la segunda vez, después de que el pasado 16 de octubre, que las marchas fueron reprimidas por la fuerza.

"La razón por la que estamos aquí hoy es porque queremos comunicarnos con el rey"

El propósito de los manifestantes durante esta nueva marcha pacífica, que partió desde el histórico Monumento de la Democracia en el centro de la capital, era hacer una entrega simbólica de cartas en las que instan a reformar la poderosa monarquía tailandesa. “Si el rey quiere escuchar a la gente, debería leer la carta para que se dé cuenta de que hay problemas. De lo contrario, los conflictos empeorarán", reclamaba una manifestante de 25 años.

Durante la jornada, los activistas portaron cajas en forma de buzón donde escribían sus peticiones y reclamos, que posteriormente colocaron cerca del palacio. El motivo de este acto es buscar una vía de comunicación con las autoridades. “Nosotros marchamos a una oficina de la Casa Real porque queremos que el rey sepa lo que el pueblo quiere de él. La razón por la que estamos aquí hoy es porque queremos comunicarnos con él”, dijo uno de los presentes en la marcha.

Los manifestantes portaron buzones para enviar cartas con sus peticiones al rey de forma simbólica.
Los manifestantes portaron buzones para enviar cartas con sus peticiones al rey de forma simbólica. © Nagrong Sangnak / EFE

"Escribí sobre el malentendido que muchos tienen. Estamos pidiendo reformas, pero creen que queremos derrocar la monarquía. No se puede describir lo que queremos como un derrocamiento. Lo que queremos es una reforma", aclaraba un manifestante sobre las peticiones de miles de tailandeses.

Reclamos democráticos y una reforma de la monarquía

Las protestas encabezadas por jóvenes estudiantes y que no tienen precedentes, se tornaron masivas el pasado julio. Desde entonces, miles de personas han estado saliendo en la capital tailandesa para pedir reformas reales en la familia real, que cuenta con un amplio poder y riqueza, y la dimisión de primer ministro, Prayuth Chan-ocha, acusado de haber sido elegido en unas elecciones “poco transparentes y justas”.

Si bien la monarquía está en el centro del debate, las peticiones de los manifestantes van más allá. Las críticas atañan también a la Constitución, redactada bajo la anterior junta militar, por lo que los activistas exigen la redacción de una nueva Carta Magna más democrática. Otra de sus demandas es la reducción de los poderes de los militares, quienes han tomado el poder en 13 golpes de Estado desde el fin de la monarquía absoluta en 1932.

Los manifestantes han desafiado durante todo este tiempo a la estricta monarquía, pese a que las críticas y la oposición a la familia real está penado con cárcel en Tailandia. Además, miles de personas veneran y apoyan la institución y la ley de lesa majestad. La monarquía también goza de la lealtad infatigable de la élite del país y de sus fuerzas armadas. Sin embargo, los jóvenes tailandeses han conseguido movilizar a las masas, llamando a las protestas a través de Internet y las redes sociales, como la plataforma por el Movimiento del Pueblo y la Free Youth.

Con Reuters, AFP y EFE

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