El partido de Aung San Suu Kyi se arroga la victoria en las elecciones de Myanmar

Aunque los resultados oficiales no se han publicado, pocos tienen dudas de que el ganador sea la Liga Nacional para la Democracia, encabezada por la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.
Aunque los resultados oficiales no se han publicado, pocos tienen dudas de que el ganador sea la Liga Nacional para la Democracia, encabezada por la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. © Shwe Paw Mya Tin / Reuters

El partido gobernante de Myanmar aseguró este lunes que había ganado suficientes escaños en el parlamento para formar el próximo gobierno. La Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, muy criticada internacionalmente por su gestión de la crisis de los musulmanes rohingya, pero que sigue siendo muy popular en la mayoría de la población, conservaría así el poder para un segundo mandato.

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El partido gobernante de Myanmar, la Liga Nacional para la Democracia (LND), afirmó el lunes que ganó en las elecciones del domingo suficientes escaños en el Parlamento para constituir una mayoría absoluta y retener el poder. La comisión electoral no ha terminado de publicar los resultados.

"Puedo confirmar que estamos asegurando más de 322 escaños", dijo Monywa Aung Shin, portavoz del comité de información de la LND. Hay 642 escaños en el Parlamento. "Nuestro objetivo era asegurar 377 escaños en total. Pero es probable que sea más que eso. Para el pueblo, para el partido, este es un resultado electoral muy alentador", agregó el portavoz.

Sin embargo, en el momento de esta declaración, no había cifras oficiales sobre la participación de los votantes y todavía se esperaban resultados oficiales.

En 2015, el partido de Aung San Suu Kyi obtuvo una victoria aplastante.
En 2015, el partido de Aung San Suu Kyi obtuvo una victoria aplastante. © Thar Byaw / Reuters

Estas fueron las segundas elecciones desde 2015, cuando se disolvió la junta gobernante de medio siglo (en 1990 hubo otros comicios, cuyos resultados fueron invalidados por los militares). Una vez investidos, los parlamentarios procederán a elegir al presidente de la nación del sudeste asiático. Aung San Suu Kyi tiene prohibido constitucionalmente presentarse a este cargo, por estar casada con un extranjero. Actualmente, gobierna con el cargo de consejera de Estado, diseñado expresamente para sortear ese artículo de la Constitución.

Aung San Suu Kyi: una reputación ensombrecida

Esta elección fue vista como un referéndum sobre el incipiente gobierno democrático de Suu Kyi y la LND, que sigue siendo muy popular en el país pero que ha visto su reputación derrumbarse en el extranjero en medio de las acusaciones de genocidio contra la minoría musulmana rohingya.

Y si se espera su victoria, se especula también que, con que el deterioro de sus relaciones con los partidos de las minorías étnicas, con los que había cooperado en las últimas elecciones de 2015, podrían reducirse sus cifras totales.

Sin embargo, los partidarios de Aung San Suu Kyi defienden su historial, argumentando que sería poco realista esperar un cambio rápido en un país gobernado desde hace mucho tiempo por una junta militar, y todavía controlado en parte por el ejército, que está en la mira de la comunidad internacional como principal responsable de los ataques contra la comunidad rohingya. En efecto, en 2015, el partido de Aung San Suu Kyi obtuvo una victoria aplastante pero se había visto obligado a un acuerdo de reparto de poder con el ejército, que controla tres ministerios clave (Interior, Defensa y Fronteras) y el 25% de los escaños en el parlamento.

La situación sanitaria del país, con su deficiente sistema de salud, es una de las más preocupantes del sudeste asiático, y muchas voces han instado a las autoridades a aplazar las elecciones, sin éxito.
La situación sanitaria del país, con su deficiente sistema de salud, es una de las más preocupantes del sudeste asiático, y muchas voces han instado a las autoridades a aplazar las elecciones, sin éxito. © Shwe Paw Mya Tin / Reuters

En contraste con la ola de optimismo que saludó esta victoria en 2015, Myanmar llegó a estas elecciones bajo la nube de un brote de COVID-19. Pero aunque el país está viendo un promedio de 1.100 nuevos casos de coronavirus al día, varios cientos de seguidores ya celebraban la victoria el domingo por la noche en Rangún frente a la sede de la LND.

Ma Thandar Aung, una simpatizante del partido, describió así las celebraciones: "La verdad es que el país está sufriendo de Covid-19, y sin embargo venimos aquí preparados siguiendo las reglas del distanciamiento social y llevando una máscara porque queremos experimentar con nuestros propios ojos la victoria del partido de Aung San Suu Kyi”.

Los rohingya y las minorías étnicas: los grandes excluidos

Sin embargo, se está cuestionando la legitimidad de las elecciones. En total, casi dos millones de personas en el país de 37 millones de votantes están excluidas de la participación.

En efecto, la votación en gran parte del estado noroccidental de Rakhine, donde se ha intensificado la violencia entre los militares y los rebeldes, ha sido cancelada, oficialmente por razones de seguridad. Pero para algunos, también era un medio de silenciar a los partidos étnicos que tenían posibilidades de ganar en la región.

Los otros excluidos de estas elecciones han sido los rohingya, una vez más. A los 600.000 que quedan en el país, la mitad de los cuales están en edad de votar, se les sigue negando la ciudadanía birmana y por eso no han acudido a las urnas.

Para la organización Forum-Asia, "la exclusión de las comunidades más vulnerables" muestra que "la promesa de democracia no se ha materializado" con la llegada al poder de Aung San Suu Kyi. Los rohingya, predominantemente musulmanes en un país de mayoría budista, tampoco pudieron votar en las elecciones de 2015.

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