Wuhan sigue recuperándose un año después de confinar a 11 millones de personas

Voluntarios chinos desinfectan el Gran Teatro de Qintai, en Wuhan.
Voluntarios chinos desinfectan el Gran Teatro de Qintai, en Wuhan. © REUTERS / Aly Song
Texto por: Adán Díaz
7 min

A las 10:00 de la mañana del 23 de enero de 2020, la capital de la provincia Hubei, Wuhan, decidía clausurar todo tipo de actividad y confinar a toda su población. Más tarde, el motivo causaría estragos a nivel mundial hasta el día de hoy: un virus llamado SARS-CoV-2, conocido como Covid-19. El aniversario del cierre ha estado marcado por las estrictas medidas contra el virus, un montante total de 88.911 infectados y 4.635 fallecidos en China, según cifras oficiales, y el retorno de la vida social en el que está considerado como el epicentro de la pandemia.

Anuncios

Durante las semanas previas al 23 de enero, muchos ciudadanos chinos habían especulado vía online sobre la propagación de un nuevo virus bastante contagioso que causaba problemas respiratorios, fiebre y hasta la muerte. Sin nada confirmado, los responsables políticos decidieron cerrar los mercados de mariscos de Wuhan el 5 de enero. Poco después fallecía el primer paciente por Covid-19 y las alarmas saltaron en todo el país asiático.

A la misma vez el doctor chino, Li Weinliang, advertía sobre un posible nuevo virus. Las autoridades chinas silenciaron su argumento y el médico acabaría falleciendo a causa de esa misma afección.

El resultado sería 76 días de confinamiento, hasta el 8 de abril, y un proceso de batalla contra la enfermedad que pocos podían imaginarse. “La gente no tenía información, no sabía qué era exactamente el virus ni cómo se podía contraer y eso generó mucha ansiedad”, explica a la agencia EFE la psicóloga, Li Geng, que estuvo ayudando a los wuhaneses durante el confinamiento.

01:02

Mientras el Gobierno iniciaba un procedimiento de actuación severo para paliar el virus, cuestión criticada al principio por los ciudadanos de la provincia china, la OMS no declaró la crisis del Covid-19 como una pandemia hasta el 11 de marzo.

En Wuhan se vivieron momentos realmente angustiosos al principio. Nadie sabía qué estaba ocurriendo, la gente fallecía, los diagnósticos eran dispares y el personal sanitario aquejaba la falta de efectivos. Solo le hizo falta poco más de una semana al sistema operativo para construir el primer hospital de campaña de Huoshenshan, en el cual se vivieron situaciones que ni los propios sanitarios quieren recordar.

Sanitarios chinos atienden a enfermos de Covid-19 en una UCI de Wuhan en febrero del pasado año.
Sanitarios chinos atienden a enfermos de Covid-19 en una UCI de Wuhan en febrero del pasado año. © REUTERS

Con el Año Nuevo chino a la vista, las autoridades no quieren volver a repetir el error que acabó con muchos chinos volviendo a casa para esta festividad el pasado año, lo que acentuó la propagación del virus a nivel mundial. La pandemia ya ha dejado 100 millones de infectados aproximadamente y más dos millones de muertos a nivel mundial.

Wuhan presenta una realidad más relajada, aunque con restricciones

En la conciencia de los wuhaneses aún persiste un miedo intrínseco a la enfermedad, un año después de que la ciudad quedase paralizada. Pero el contexto ciertamente ha cambiado. Pese a que China está afrontando una nueva ola del virus y hoy la Comisión de Salud Nacional ha reportado 107 nuevos contagios, el panorama se ha revertido.

Cabe señalar que el sistema chino no contabiliza a los asintomáticos, aunque de este grupo solo 99 personas han sido localizados en las últimas 24 horas.

A principios septiembre se celebraron los primeros festivales en Wuhan, en los que se podía observar a cientos de personas sin mascarillas y sin respetar el distanciamiento social.

Hace tres semanas llegaban imágenes de los miles de personas que se congregaron en la calle peatonal de Jianghan para dar la bienvenida al año 2021. Una escena que es imposible en otros lugares del mundo, donde se registran millares de nuevos casos y cientos de fallecidos cada día.

Diversas localidades chinas endurecen sus restricciones

A raíz de los nuevos contagios, grandes centros neurálgicos del gigante asiático han decidido imponer medidas drásticas con el objetivo de evitar una nueva ola en el país.

De los 107 contagios reportados en el día de hoy, 56 se localizaron en la provincia de Heilongjiang, emplazada al norte de China, mientras que Beijing y el sector financiero de Shanghái registraron tres nuevos casos. En Beijing, las autoridades competentes están realizando test masivos entre su población, y Shanghái decidió hacer las pruebas del Covid-19 a todos los equipos sanitarios de la ciudad, además de declarar en riesgo medio las ciudades pertenecientes al distrito de Baoshan.

Por otro lado, un documental se estrenó ayer en las pantallas de los cines chinos a modo de homenaje a todos aquellos que atajaron la propagación del virus en el momento más delicado. Titulado como “Días y noches en Wuhan”, el film destaca la labor del servicio sanitario, sin mostrar demasiado las situaciones extremas que se vivieron antes de que a principios de abril comenzase la vuelta progresiva a la normalidad en la región.

Con EFE y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24