Myanmar cumple cinco días consecutivos de protestas; HRW rechaza la violencia policial

Una mujer protesta contra el golpe militar en Myanmar y para exigir la liberación de la líder electa Aung San Suu Kyi. 9 de febrero de 2021.
Una mujer protesta contra el golpe militar en Myanmar y para exigir la liberación de la líder electa Aung San Suu Kyi. 9 de febrero de 2021. © Al Drago / Reuters
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Las manifestaciones contra el golpe de Estado que los militares ejecutaron el 1 de febrero siguieron este miércoles en las calles de las principales ciudades de Myanmar. La mujer de 19 años que recibió un disparo en la cabeza el pasado martes durante una concentración, lucha por su vida en un hospital de Naipyidó.

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A pesar de las prohibiciones en Myanmar para organizar reuniones y con un estricto toque de queda nocturno a raíz de la pandemia de Covid-19, miles de birmanos siguen saliendo a las calles para protestar contra el golpe de Estado de la semana pasada, que derrocó al Gobierno de la líder y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. Los manifestantes piden su liberación, así como la de todos los detenidos, y el restablecimiento de la democracia. 

En este quinto día de huelgas no se registraron actos violentos, sin embargo, el caso de una mujer que recibió el martes un tiro en la cabeza por parte de las autoridades que trataban de reprimir la protesta contra el golpe militar, ha provocado la ira en todo Myanmar. La joven sigue en estado crítico en un hospital de la capital.

Este miércoles varios manifestantes se acostaron en las calles de Rangún, simulando estar muertos, para denunciar la violencia ejercida por la Policía, mientras que desde un puente se colgó una pancarta con el retrato de la joven herida.

HRW: "La Policía debe dejar de responder a las protestas pacíficas disparando armas"

El pasado 1 de febrero, el Ejército de Myanmar tomó el poder en el país y detuvo a la líder electa Aung San Suu Kyi, poniendo fin a una larga transición hacia la democracia y llevando a miles de manifestantes a las calles.

La junta militar birmana justificó la toma del poder por un supuesto fraude electoral en los comicios de noviembre de 2020 en los que el partido de Suu kyi arrasó.

Cinco días después, las protestas continúan, pero, la ira ha aumentado en el corazón de las manifestaciones luego de que una mujer de 19 años fuera herida de bala y un hombre también recibiera un impacto en el pecho el martes.

Mientras las autoridades intentaban reprimir la protesta pacífica con cañones de agua y disparos con balas de goma, Mya Thwe Thwe Khaing recibió una bala real en la parte posterior de su cabeza. Los médicos que la atienden no esperan que sobreviva. Un familiar de la víctima dijo a la agencia Reuters que ella insistió en ir a la manifestación y se sentía segura de participar.

El martes, la ONG Human Rights Watch (HRW) condenó lo sucedido con ambas personas, heridas con munición real.

“El disparo de la Policía de Myanmar contra una manifestante a la que le dieron la espalda es tan inconcebible como ilegal”, dijo Richard Weir, investigador de crisis y conflictos de HRW. “La Policía debe dejar de responder a las protestas pacíficas disparando armas e investigar de inmediato el presunto uso indebido de la fuerza. La junta militar de Myanmar debería rescindir sus draconianas órdenes sobre las protestas y poner fin a su represión”, agregó.

La ONU y Estados Unidos también condenaron la violencia ejercida por las autoridades birmanas e insistieron en el derecho de los ciudadanos a organizar manifestaciones.

Con Reuters, AP y EFE

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