La ONU exige la liberación de los detenidos tras el golpe de Estado en Myanmar

Archivo: Ciudadanos birmanos sostienen una foto de la líder Aung San Suu Kyi en protesta contra el golpe en Birmania frente a la sede de la ONU en Bangkok, Tailandia, el 2 de febrero de 2021.
Archivo: Ciudadanos birmanos sostienen una foto de la líder Aung San Suu Kyi en protesta contra el golpe en Birmania frente a la sede de la ONU en Bangkok, Tailandia, el 2 de febrero de 2021. © Jorge Silva, Reuters

En medio de la crisis política en Myanmar, país sumido en protestas desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pidió este viernes a la junta militar la inmediata liberación de la consejera de Estado Aung San Suu Kyi, del presidente Win Myint y de los otros detenidos.

Anuncios

Tras semanas de protestas contra el gobierno militar de facto en Myanmar, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas exigió este viernes la liberación de la consejera de Estado Aung San Suu Kyi, del presidente Win Myint y otros detenidos a raíz del golpe de Estado del 1 de febrero.

No obstante, la división en el organismo impidió lanzar una condena firme del golpe o que responsables de derechos humanos de la ONU lo sigan de cerca. 

El documento adoptado tras una reunión de emergencia del organismo, que no contó con la votación de los 47 gobiernos que forman el Consejo, "deplora" la supresión del Gobierno elegido tras los comicios del 8 de noviembre, aunque evita referirse a él como "elegido democráticamente", como señalaba el borrador inicial sugerido por la Unión Europea y Reino Unido.

La ONU también señala la necesidad de “proteger de inmediato los derechos a la libertad de opinión y expresión, religión o creencias, asociación y reunión pacífica y levantar las restricciones en Internet”, en consonancia con las restricciones a distintas libertades que está lanzando el gobierno de facto, conocido como Tatmadaw, y encabezado por el general Min Aung Hlaing, para sofocar las manifestaciones.

"La comunidad internacional debe negarse a reconocer este régimen ilegal"

La resolución fue muy modificada respecto al borrador inicial y se eliminaron muchos párrafos críticos con el régimen militar birmano o en apoyo de las protestas tras el golpe del 1 de febrero para no herir las sensibilidades de los miembros de la ONU cercanos al país asiático, como China o Rusia –quienes se desvincularon del texto igualmente–.

Ambas naciones argumentaron que no se debía "politizar los acontecimientos" y que era necesario "respetar la soberanía y la independencia política" del país, para justificar su no adhesión a una texto que no respaldaron, pero tampoco vetaron. 

Por su parte, Thomas Andrews, relator de las Naciones Unidas en Myanmar, criticó la actuación del Ejecutivo militarizado de Myanmar este viernes y pidió durante su intervención en la reunión de la ONU que se tomaran “sanciones económicas específicas”.

"La comunidad internacional debe negarse a reconocer este régimen ilegal. Las sanciones económicas específicas, un embargo de armas y una acción judicial deben estar sobre la mesa”, dijo el enviado de la ONU a través de un tweet.

Por su parte, el representante de Myanmar ante Naciones Unidas en Ginebra, Myint Thu, argumentó durante su intervención que las medidas tomadas en su país responden a las supuestas irregularidades de las elecciones del pasado noviembre, por lo que recibió duras críticas por parte de sus conciudadanos.

El origen de la crisis política en Myanmar

El 1 de febrero, el Tatmadaw, que había ocupado el gobierno entre 1962 y 2011 y aún mantenía grandes cuotas de poder, perpetró un golpe de Estado para zanjar su desacuerdo con el triunfo electoral del 8 de noviembre de Aung San Suu Kyi y de su partido, la Liga Nacional por la Democracia. Los comicios fueron fraudulentos según los golpistas. 

La policía detiene a un manifestante durante una manifestación contra el golpe militar en Mawlamyine, en el estado de Mon.
La policía detiene a un manifestante durante una manifestación contra el golpe militar en Mawlamyine, en el estado de Mon. © AFP/STR

Desde entonces, una ola de protestas en forma de desobediencia civil ha barrido el país pidiendo la salida de los militares del poder y que se restaure el régimen democrático. Las manifestaciones, generalmente pacíficas, contaron con enfrentamientos con la policía que dejaron a dos heridos de bala en estado crítico y al menos 350 detenciones de políticos y activistas. 

Los militares anunciaron el viernes que liberarían a más de 23.000 presos en virtud de una amnistía en honor al Día de la Unión, fiesta nacional que conmemora el acuerdo de independencia de 1947. Cosa que preocupa a los manifestantes en plena crisis política, ya que no sería la primera vez que el Gobierno de Myanmar usa a los excarcelados para atacar a las turbas durante las protestas. 

Con EFE, AFP y medios locales

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24