Manifestantes en Myanmar despiden a la primera víctima mortal de las protestas contra los militares

El ataúd que contiene el cuerpo de Mya Thwet Thwet Khine es transportado entre la multitud hacia el cementerio en Naipyidó, Myanmar, el domingo 21 de febrero de 2021. Mya Thwet Thwet Khine fue la primera muerte confirmada entre los miles que han salido a las calles para protestar por el golpe de estado.
El ataúd que contiene el cuerpo de Mya Thwet Thwet Khine es transportado entre la multitud hacia el cementerio en Naipyidó, Myanmar, el domingo 21 de febrero de 2021. Mya Thwet Thwet Khine fue la primera muerte confirmada entre los miles que han salido a las calles para protestar por el golpe de estado. © AP

Luego del funeral de Mya Thwate Thwate Khaing, quien murió tras recibir un disparo en la cabeza, las protestas continuaron a lo largo y ancho del país. El Movimiento de Desobediencia Civil llamó a una huelga el lunes para comenzar "la revolución de primavera" y la junta militar respondió advirtiendo que esa incitación llevaría a "un camino de confrontación donde sufrirán la pérdida de la vida". Tres manifestantes han muerto por impactos de bala durante las protestas.

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Miles de personas en la ciudad de Naipyidó salieron a las calles con un mismo propósito: despedir el cuerpo de Mya Thwate Thwate Khaing, la primera persona confirmada como muerta en las protestas de Myanmar tras el reciente golpe militar.

La joven de 20 años recibió un disparo en la cabeza cuando participaba en una protesta pacífica el 9 de febrero en Naipyidó, la capital administrativa del país. Los videos muestran que una andanada de disparos sonó desde las líneas policiales y acto seguido el cuerpo de Mya cayó al suelo. Desde entonces, estuvo hospitalizada, hasta que falleció este 19 de febrero. Hoy se celebró su funeral, luego de un cortejo fúnebre en las calles de Rangún.

Los dolientes se alinearon en la entrada de un cementerio en la ciudad cuando llegó el coche fúnebre que transportaba su cuerpo. Los manifestantes levantaron en silencio sus manos y con tres dedos arriba saludaron al cuerpo de Mya. Este signo, tomado de las películas de 'Los juegos del hambre', se convirtió en un llamado a la resistencia.

Mujeres sostienen un retrato de Mya Thwate Thwate Khaing, una joven manifestante que se convirtió en la primera muerta entre los manifestantes antigolpistas después de recibir un disparo en la cabeza cuando la policía intentó dispersar a la multitud durante una protesta. Naipyidó, Myanmar, 21de febrero de 2021.
Mujeres sostienen un retrato de Mya Thwate Thwate Khaing, una joven manifestante que se convirtió en la primera muerta entre los manifestantes antigolpistas después de recibir un disparo en la cabeza cuando la policía intentó dispersar a la multitud durante una protesta. Naipyidó, Myanmar, 21de febrero de 2021. © Reuters

Dentro de la sala del crematorio, levantaron la tapa del ataúd de Mya. Su cabeza descansaba sobre un lecho de rosas rojas y blancas, antes de que su cuerpo fuera incinerado. La multitud afuera repetía sin cesar la misma frase: "¡Nuestro levantamiento debe tener éxito!".

Luego, las protestas contra la violencia policial y contra el golpe de Estado se extendieron por todo el país. Además de Rangún, decenas de miles de manifestantes salieron a las calles de Mandalay, la segunda ciudad más importante y donde dos manifestantes murieron por impactos de bala este 20 de febrero. "Apuntaron a las cabezas de civiles desarmados. Apuntaron a nuestro futuro", dijo un joven manifestante a la multitud.

Una de las víctimas era un adolescente que falleció de inmediato tras recibir un disparo en la cabeza en las protestas del sábado. Otro joven recibió un impacto de bala en el pecho y murió camino al hospital. El tiroteo estalló el sábado en Mandalay, después de que los residentes de un vecindario corrieran al muelle de Yadanabon para tratar de ayudar a los trabajadores en su resistencia.

Ahora, en varias partes de Myanmar, despiden a los tres muertos por impactos de bala que han dejado los enfrentamientos con la policía. El descontento se sintió este domingo con protestas desde el sur del país -en localidades como Dawei y Myeik- hasta el norte, en Myitkyina, donde los manifestantes pusieron flores en las calles en honor a los tres jóvenes que han muerto a causa de las protestas. Este mismo gesto ocurrió el sábado en Rangún y Naipyidó, donde también le rindieron tributo a la joven Mya con una corona de flores.

Un llamado a la "revolución de primavera" en Myanmar

Las manifestaciones son principalmente en contra del régimen militar. El 1 de febrero, los militares se tomaron el poder tras detener a la líder del Gobierno, Aung San Suu Kyi, y otras figuras de su gabinete que llegaron tras las votaciones democráticas. Y desde entonces, las protestas han crecido en las calles.

Pero ahora, los manifestantes quieren dar un paso más allá. El recién creado Movimiento de Desobediencia Civil, que lidera la resistencia a los militares, convocó a una huelga general en todo el país para el próximo lunes y la llamó los 'Cinco Dos', refiriéndose a la cantidad de veces que se repite el dígito dos en la fecha de mañana. El Movimiento de Desobediencia Civil sostiene que es para hacer la “revolución de primavera”, en honor a las protestas masivas que se extendieron por los países árabes desde 2010.

Las autoridades rechazaron la convocatoria. A través de la televisión estatal MRTV, la junta militar emitió este domingo un anuncio público en el que decía que las protestas llamaban a la anarquía.

"Se constata que los manifestantes han levantado su incitación a la turba de motín y anarquía el día 22 de febrero. Los manifestantes ahora están incitando a la gente, especialmente a los adolescentes y jóvenes emocionales, a un camino de confrontación donde sufrirán la pérdida de la vida", decía el texto en inglés que publicó el canal.

En otra parte, el comunicado culpó a los manifestantes de la violencia en las protestas y dijo que "los miembros de las fuerzas de seguridad tuvieron que devolver el fuego", en relación con las denuncias por el homicidio de tres personas. Las manifestaciones han ocurrido generalmente de manera pacífica.

¿Armas de fuego o balas de caucho?

Desde hace más de una semana, los manifestantes comenzaron a divulgar videos en redes sociales y aseguraban que las autoridades les estaban disparando con armas de fuego. El sábado, por ejemplo, se divulgaron imágenes de miembros de las fuerzas de seguridad disparando contra los manifestantes y los testigos dijeron que encontraron los cartuchos gastados de balas reales.

No obstante, la policía siempre ha negado esta versión y ha sostenido que dispersan las multitudes con balas de caucho, una versión que continúa incluso después de la muerte de tres personas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo en un comunicado este domingo que a pesar de “las manifestaciones ilegales, las incitaciones a los disturbios y la violencia, las autoridades interesadas están ejerciendo la máxima moderación con el uso mínimo de la fuerza para abordar los disturbios”. La entidad agregó que estaban manteniendo la seguridad pública de conformidad con las leyes nacionales.

Pero el relator especial de la ONU para Myanmar, Tom Andrews, tiene una versión similar a la de quienes protestan. En su cuenta de Twitter, dijo estar “horrorizado” por la muerte de los jóvenes.

“Desde cañones de agua hasta balas de goma y gas lacrimógeno, y ahora tropas endurecidas disparando a quemarropa contra manifestantes pacíficos. Esta locura debe terminar ahora”, expresó en su cuenta de la red social.

Y él no es el único de una comunidad internacional que ha criticado la violencia con la que las autoridades birmanas están reprimiendo a los manifestantes. El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, dijo también en Twitter que su país estaba “profundamente preocupado” por los informes que señalan que las fuerzas de seguridad birmanas le han disparado a los manifestantes. “Apoyamos al pueblo de Myanmar”, agregó.

Francia, Singapur, Reino Unido y Alemania también condenaron la violencia y el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó que la fuerza letal era inaceptable. Incluso, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se reunirán mañana lunes 22 de febrero para discutir posibles sanciones contra el régimen militar birmano que está en el poder.

Ante todas esas posturas, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó en su comunicado las declaraciones de países extranjeros y dijo que estas “equivalen a una injerencia flagrante en los asuntos internos de Myanmar”. La cartera birmana reiteró la postura que ha defendido la junta militar: que la toma de posesión fue constitucional ante el supuesto fraude electoral de noviembre, que han denunciado sin presentar mayores pruebas.

Con Reuters y AP

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