Myanmar: Suu kyi aparece en corte y es acusada de dos cargos más, mientras se reavivan las protestas

Los manifestantes retoman las protestas contra el golpe de Estado en la misma jornada en el que la líder derrocda Aung San Suu Kyi fue acusada de dos cargos más. En Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021.
Los manifestantes retoman las protestas contra el golpe de Estado en la misma jornada en el que la líder derrocda Aung San Suu Kyi fue acusada de dos cargos más. En Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021. © AFP/STR

Un mes después del golpe de Estado, la derrocada líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, apareció este 1 de marzo a través de una videoconferencia durante una audiencia, en la que fue acusada de dos nuevos cargos, según informó uno de sus abogados. Entretanto, miles de manifestantes volvieron a las calles en un desafío a las fuerzas de seguridad que en la jornada más letal, el día anterior, dejaron al menos 18 personas muertas, de acuerdo con la ONU.

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La liberación de la derrocada líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, parece estar cada vez más lejos, pese a los llamados de la comunidad internacional. Este lunes fue imputada de dos cargos más, para un total de cuatro, tras haber sido destituida y arrestada por el Ejército el pasado 1 de febrero.

Un tribunal de Naipyidó, la capital del país, la acusó de violar las leyes de comunicación, el cual se cree que se deriva de la imputación anterior por supuestamente importar ilegalmente seis radios walkie-talkie, según reporta la prensa local. Además, ahora está imputada de intentar incitar a la agitación pública, bajo una sección del código penal de la era colonial que prohíbe la publicación de información que pueda "causar miedo o alarma" o perturbar la "tranquilidad pública", según informó su abogado, Khin Maung Zaw.

Anteriormente también fue señalada de violar la Ley de Gestión de Desastres Naturales, por incumplir los límites de las reuniones públicas para combatir la pandemia del Covid-19, cuando hacía campaña para las elecciones parlamentarias del pasado 8 de noviembre.

La líder birmana participó en la audiencia, a través de videoconferencia. "Vi a A May en el video, se ve saludable", dijo el abogado, usando un término cariñoso que significa "madre" para referirse a Suu Kyi.

“Ella fue acusada junto con el presidente Win Myint y el presidente de Naypyidaw, Myo Aung. La parte acusadora agregó dos cargos más a Aung San Suu Kyi en esta audiencia (…) No pudimos tener ningún acceso al lugar. El juez dijo que no se nos permite hacerlo porque en ese momento no teníamos el poder (firmado) de ella, pero pudimos escuchar desde el exterior”, explicó Maung Zaw.

La defensa agregó que la próxima audiencia está prevista para el próximo 15 de marzo.

La dirigente del partido político Liga Nacional para la Democracia no ha sido vista en público desde que el Ejército volvió a tomar el poder a la fuerza y la detuvo junto a otros líderes del Gobierno.

La junta militar justificó un supuesto fraude electoral luego de que el partido de Suu Kyi obtuviera una victoria aplastante frente a los candidatos de la institución castrense. Las autoridades electorales ya habían descartado las presuntas irregularidades.

Nuevas protestas desafían al Ejército, tras la jornada más letal con al menos 18 muertos

Los manifestantes de varias ciudades del país volvieron a tomarse las calles, pese a que el día anterior y en medio de la fuerte represión de las autoridades, al menos 18 personas murieron.

Nuevas protestas contra el golpe de Estado, un día después de la represión de las fuerzas de seguridad que dejó al menos 18 muertos. En Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021.
Nuevas protestas contra el golpe de Estado, un día después de la represión de las fuerzas de seguridad que dejó al menos 18 muertos. En Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021. © Reuters/Stringer

En Rangún, la ciudad birmana más grande, la Policía lanzó este lunes gases lacrimógenos contra multitudes desafiantes que rechazan el golpe de Estado y reprochan el aumento de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad.

Los activistas se dispersaron y trataron de rociarse agua en la cara en vanos intentos por aliviar los irritantes efectos de los gases.

Los ciudadanos erigieron santuarios improvisados ​​en las aceras en los lugares donde varias de las víctimas recibieron disparos. Asimismo, manifestaron su respeto al pararse frente a los hospitales desde donde se entregaban los cuerpos de los fallecidos a sus familias.

En Dawei, una pequeña ciudad en el sureste de Myanmar donde se estima que cinco personas murieron el domingo, el número de manifestantes en las calles este lunes fue más bajo de lo habitual. Las personas allí se dividieron en grupos más pequeños y marcharon por la ciudad entre el aplauso de los transeúntes que también hicieron el saludo de tres dedos, una señal adoptada por el movimiento de resistencia civil, para mostrarles apoyo.

Decenas de manifestantes intentan resguardarse de los gases lacrimógenos lanzados por la fuerza pública, en Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021.
Decenas de manifestantes intentan resguardarse de los gases lacrimógenos lanzados por la fuerza pública, en Yangon, Myanmar, el 1 de marzo de 2021. © Reuters/Stringer

La ONU informó que tiene "información creíble" de que al menos 18 personas murieron y 30 resultaron heridas el domingo. "Según los informes, las muertes se produjeron como resultado de munición real disparada contra multitudes en Rangún, Dawei, Mandalay, Myeik, Bago y Pokokku", dijo la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en un comunicado, refiriéndose a varias ciudades, y agregó que las fuerzas también utilizaron gases lacrimógenos, granadas flash-bang y granadas aturdidoras.

Los recuentos hechos por otras fuentes, como la Voz Democrática de Birmania, un medio televisión independiente y otros medios locales de noticias en internet, sitúan la cifra de decesos en 20.

Pero los militares desestiman las acusaciones. En una larga declaración publicada en las últimas horas, en el periódico estatal Global New Light of Myanmar, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Myanmar declaró que la junta “está ejerciendo la máxima moderación para evitar el uso de la fuerza en la gestión sistemática de las protestas violentas, de acuerdo con las leyes nacionales e internacionales a fin de mantener un mínimo de bajas".

Para el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, los recientes hechos de violencia demuestran que los militares "van a continuar con su asalto al pueblo de Myanmar".

Con AFP, Reuters, y AP

 

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