Myanmar: ASEAN pide solución negociada; el Ejército dispara contra los manifestantes

Miembros de la Policía se enfrentan a los manifestantes que protestan contra el golpe de Estado, en Rangún, Myanmar, el 2 de marzo de 2021.
Miembros de la Policía se enfrentan a los manifestantes que protestan contra el golpe de Estado, en Rangún, Myanmar, el 2 de marzo de 2021. © AFP/STR

Este martes en la reunión virtual de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), en la que participó un representante del Ejército de Myanmar, los ministros de Exteriores pidieron la liberación de todos los presos políticos y un diálogo para solucionar la crisis. Sin embargo, su llamado no hace eco ante las autoridades birmanas, que en esta jornada volvieron a disparar contra multitudes de manifestantes que rechazan el golpe de Estado del pasado 1 de febrero.

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La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) intenta mediar en la crisis de Myanmar, tras un mes del golpe militar, semanas de protestas y la denunciada represión de las fuerzas de seguridad que deja al menos 21 personas muertas.

Tras una reunión del bloque de 10 naciones, los ministros de Relaciones Exteriores emitieron un comunicado conjunto en el que pidieron a las partes la detención de la violencia e instan al Ejército a que libere a todos los presos políticos.

Filipinas exigió dejar en libertad la derrocada líder Aung San Suu Kyi, que permanece bajo arresto acusada de cuatro cargos, calificados como absurdos por su partido la Liga Nacional para la Democracia, en un intento de la junta militar para mantenerse en el poder, tras el golpe de Estado del pasado 1 de febrero.

"Nuestro llamado es para el regreso completo al estado previamente existente", dijo el secretario de Relaciones Exteriores de Filipinas, Teodoro Locsin, luego de la reunión con sus homólogos de ASEAN, que agrupa a Myanmar, Singapur, Filipinas, Indonesia, Tailandia, Laos, Camboya, Malasia, Brunei y Vietnam.

Por su parte, Singapur instó a las naciones asiáticas a no imponer sanciones económicas que puedan perjudicar a los ciudadanos.

"En el clima actual, los inversionistas extranjeros, incluso en Singapur, están comenzando a reevaluar sus inversiones en la economía de Myanmar (…) Singapur pide a las autoridades militares de Myanmar que se comprometan públicamente, de palabra y de hechos hoy, a ejercer la máxima moderación, a desistir del uso de la fuerza letal y a garantizar firmemente que no haya más violencia ni derramamiento de sangre", sostuvo el canciller de ese país, Vivian Balakrishnan.

Indonesia pidió la restauración de la democracia, al tiempo que prometió que los países de la ASEAN no romperían su promesa de no interferir en los asuntos de los demás. "Indonesia subraya que deben respetarse la voluntad, el interés y las voces del pueblo de Myanmar", dijo en Yakarta, el ministro Retno Marsudi.

Aunque en este encuentro participó un representante del Ejército birmano, los llamados aún no han sido aceptados. Incluso, previo a la reunión, el jefe de la junta militar birmana, Min Aung Hlaing, defendió la violencia contra los manifestantes: "La MPF (Policía birmana) está realizando su trabajo siguiendo las prácticas democráticas y las medidas que está tomando son incluso más suaves que las de otros países", aseguró el líder del golpe militar que asumió el poder.

La Policía vuelve a disparar contra los manifestantes

La desestimación de las autoridades birmanas ante los llamados internacionales es tal que este martes al tiempo que se desarrollaba la reunión de la ASEAN, la Policía en Rangún, la ciudad más grande del país, volvió a abrir fuego para dispersar a los manifestantes.

Asimismo, los cuerpos de seguridad usaron repetidamente gases lacrimógenos y balas de goma contra las multitudes. Sin embargo, los ciudadanos se reagruparon después de cada descarga e intentaron defenderse con barricadas a medida que se intensificaban los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Las imágenes de esta jornada también mostraron nuevas detenciones de personas que protestaban. Sin embargo, se desconoce una cifra exacta.

La Policía detiene a personas que protestaban contra el golpe de Estado, en Rangún, Myanmar, el 2 de marzo de 2021.
La Policía detiene a personas que protestaban contra el golpe de Estado, en Rangún, Myanmar, el 2 de marzo de 2021. © Reuters/Stringer

A pesar de la represión, los manifestantes han seguido inundando las calles y comienzan a resistir con más rigor. Cientos de ellos usaron cascos de construcción y escudos improvisados.

Las autoridades de Myanmar han intensificado su respuesta violenta en los últimos días. De las al menos 21 personas muertas, 18 fallecieron durante las protestas del pasado domingo, según la ONU.

Ante la falta de medidas enérgicas que detengan las acciones del Ejército, el experto de la ONU sobre derechos humanos en Myanmar, Tom Andrews, ha propuesto que los países podrían instituir un embargo global sobre la venta de armas a ese país y "sanciones duras, selectivas y coordinadas" contra los responsables del golpe, la represión y otras violaciones a los derechos.

Pero cualquier tipo de acción coordinada en Naciones Unidas sería difícil, ya que dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, China y Rusia, casi con certeza la vetarían. Algunos países han impuesto o consideran imponer sus propias sanciones. 

Con AP, Reuters y EFE

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