China habría violado la Convención contra el Genocidio de la ONU en su trato a la minoría uigur

El presidente chino, Xi Jinping (centro), durante su presencia para la sesión de apertura de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en Beijing el 4 de marzo de 2021.
El presidente chino, Xi Jinping (centro), durante su presencia para la sesión de apertura de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en Beijing el 4 de marzo de 2021. © Carlos García Rawlins / Reuters

El Newlines Institute for Strategy and Policy, una organización con sede en Washington integrada por expertos no partidistas, publicó un documento en el que destaca la "responsabilidad de China de cometer genocidio" en su trato a los uigures en la región de Xinjiang. China no se ha pronunciado respecto al informe y anteriormente ha negado haber cometido abusos contra la minoría musulmana. 

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El documento presentado, en el que también cooperó el Centro Raoul Wallenberg de Derechos Humanos, se llevó a cabo como respuesta a los informes sobre abusos cometidos por el Gobierno chino en la provincia de Xinjiang. 

Es la primera vez, de acuerdo con el resumen ejecutivo, que una institución independiente desarrolla una investigación sobre el tratamiento dado por China a la minoría étnica uigur tomando como base la Convención sobre el Genocidio de la ONU firmada 1948.

"La intención de destruir a los uigures como grupo se deriva de una prueba objetiva, que consiste en una política y práctica estatal integral que el presidente Xi Jinping, la máxima autoridad en China, puso en marcha", se lee en parte del informe.

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio fue firmada por 152 países, entre ellos China, en diciembre de 1948, y comprende cinco actos a tomar en cuenta para evaluar si una nación está cometiendo genocidio contra su población. 

Estos contemplan las siguientes acciones: matar a miembros de un grupo, causar daño físico o mental grave a los integrantes de un grupo, infligir al grupo condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción total o parcial, imponer medidas destinadas a prevenir los nacimientos dentro del grupo y trasladar por la fuerza niños a otros grupos. Bajo esa premisa, el Gobierno chino habría violado todas las disposiciones previstas en la Convención, de acuerdo con el informe. 

El informe cita como evidencia documentos sobre muertes masivas, sentencias de muerte selectivas y encarcelamiento prolongado de ancianos, además de otra serie de abusos que habrían cometido las autoridades contra la población uigur. 

“Las personas y entidades que perpetran los actos de genocidio arriba indicados son todos agentes u órganos estatales, que actúan bajo el control efectivo del Estado, que manifiestan una intención de destruir a los uigures como grupo en el sentido del artículo II de la Convención sobre el Genocidio", se lee en el texto. 

De acuerdo con la publicación, en la elaboración del documento participaron al menos 50 expertos mundiales en derechos humanos, crímenes de guerra y derecho internacional. Este grupo, según el informe, examinó una serie de pruebas gratuitas y verificables, entre las que se encuentran comunicaciones del Estado y testimonios de testigos, que circulan en Internet. 

El informe concluye que la República Popular de China lleva la responsabilidad del Estado de cometer genocidio contra los uigures.

La historia entre la etnia uigur y el Gobierno chino es un conflicto antiguo. No obstante, ha tomado mayor difusión en los últimos años, luego de que las autoridades chinas decidieran llevar a cabo un plan para luchar presuntamente contra el terrorismo y establecieron para ello centros de reeducación. 

"En 2014, el jefe de Estado de China, el presidente Xi Jinping lanzó la 'guerra popular contra el terrorismo en Xinjiang' en las áreas donde los uigures constituyen casi el 90% de la población. Los funcionarios chinos de alto rango llevaron a cabo las órdenes de 'detener a todos los que deberían ser detenidos, limpiarlos completamente, destruirlos de la raíz a la rama y romper su linaje, raíces, conexiones y orígenes'. Los funcionarios describieron a los uigures con términos deshumanizadores y explicaron repetidamente el internamiento masivo de los uigures para erradicar los tumores”, agrega el informe. 

El Partido Comunista Chino niega abusos contra la población uigur 

La situación sobre los uigures en la provincia de Xinjiang ha sido motivo de tensiones diplomáticas entre China y algunas naciones occidentales. En enero de 2021, la Administración saliente de Donald Trump en Estados Unidos denunció que China estaba cometiendo genocidio contra la minoría musulmana. 

El pasado 7 de marzo, Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China, afirmó que las acusaciones de genocidio en Xinjiang "no podrían ser más absurdas".

Adicionalmente, el Partido Comunista, en el poder desde 1949 -cuando se fundó la República Popular China-, también ha rechazado las acusaciones de haber cometido abusos contra la minoría musulmana. 

No obstante, el estudio presentado por el Newlines Institute for Strategy and Policy se presenta casi una semana después de darse a conocer el contenido de otra investigación elaborada por académicos de la Universidad de Nankai (China), que revela que los programas laborales chinos en Xinjiang estaban diseñados, en parte, para reducir la densidad de población. 

Este informe, según el diario británico 'The Guardian', fue retirado a mediados de 2020, pero el antropólogo alemán, Adrian Zenz, habría guardado una copia del mismo. 

De acuerdo con el medio chino 'Global Times', que cita al portal 'Xinjiang ts.cn', empresas e individuos ubicados en la región de Xinjiang han establecido una demanda en contra de Zenz bajo el argumento de que al difundir rumores de trabajo forzoso, y otras denuncias, causó pérdidas económicas al dañar la reputación de la zona. 

Con EFE 

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