Japón: a diez años del triple desastre, la recuperación continúa

El emperador de Japón Naruhito, y su esposa, la emperatriz Masako, recuerdan a las víctimas del terremoto y tsunami de 2011, mientras asisten al servicio conmemorativo nacional en el día en que se conmemora el décimo aniversario del desastre, en Tokio, Japón, el 11 de marzo de 2021.
El emperador de Japón Naruhito, y su esposa, la emperatriz Masako, recuerdan a las víctimas del terremoto y tsunami de 2011, mientras asisten al servicio conmemorativo nacional en el día en que se conmemora el décimo aniversario del desastre, en Tokio, Japón, el 11 de marzo de 2021. © Reuters/Behrouz Mehri

El Gobierno y ciudadanos llevaron a cabo conmemoraciones en distintas ciudades del país para honrar a las víctimas del desastre natural más fatídico de su historia: el terremoto y tsunami que dejó 20.000 personas muertas. Una década después, la destrucción y la derivada catástrofe en la planta nuclear de Fukushima aún dejan secuelas en un proceso de recuperación que no termina.

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A las 2:46 p.m. del 11 de marzo de 2011, un terremoto de 9.0 de magnitud y posterior tsunami golpeó la costa noreste de Japón. La destrucción fue abismal. Alrededor de 20.000 personas murieron, al menos 160.000 se vieron obligadas a evacuar en ese momento y el consiguiente colapso de la planta de energía nuclear de Fukushima Dai-ichi liberó contaminación radiactiva, lo que aumentó la magnitud del desastre.

Este jueves, a esa misma hora, el emperador Naruhito y su esposa encabezaron un minuto de silencio, en el Teatro Nacional de Tokio, para recordar a las víctimas mortales.  

"La magnitud del daño provocado por el desastre es tan profunda que el recuerdo inolvidable de la tragedia aún persiste en mi mente (…) considero importante curar las cicatrices emocionales y velar por la salud física y mental de los afectados, incluidos los ancianos y los niños", dijo el emperador durante la ceremonia anual que esta vez se llevó a cabo ante una audiencia pequeña, debido a que la capital y otras áreas cercanas se encuentran en estado de emergencia por la pandemia del Covid-19.

El primer ministro, Yoshihide Suga, dijo que los desafíos que enfrentan los sobrevivientes se han visto precisamente agravados por la pandemia y los desastres naturales, incluido un fuerte terremoto reciente en la región.

Los ciudadanos elevan globos en honor a las víctimas del terremoto y el tsunami en Taro, prefectura de Iwate, el 11 de marzo de 2021, en el décimo aniversario del movimiento telúrico de 9,0 de magnitud que provocó también un desastre nuclear.
Los ciudadanos elevan globos en honor a las víctimas del terremoto y el tsunami en Taro, prefectura de Iwate, el 11 de marzo de 2021, en el décimo aniversario del movimiento telúrico de 9,0 de magnitud que provocó también un desastre nuclear. © AFP/Jiji Press

 

También se desarrollaron conmemoraciones privadas en todo el país en las que los ciudadanos depositaron flores en las tumbas y enviaron cartas a sus familiares y amigos desaparecidos en el mar.

A unos 50 kilómetros al sur de la planta, en la ciudad costera de Iwaki, que desde entonces se ha convertido en un centro para los empleados que trabajan en el desmantelamiento nuclear, cerca de dos decenas de vecinos se reunieron para decorar el santuario de Akiba. Un lugar que se ha convertido en un símbolo de resistencia para los sobrevivientes, pues fue levemente afectado por el tsunami mientras que las casas cercanas fueron arrasadas o se quemaron.

Un residente arroja al mar hojas con mensajes para sus seres queridos, en Soma, prefectura de Fukushima, el 11 de marzo de 2021, en el décimo aniversario del terremoto de magnitud 9,0 que provocó un tsunami y un desastre nuclear.
Un residente arroja al mar hojas con mensajes para sus seres queridos, en Soma, prefectura de Fukushima, el 11 de marzo de 2021, en el décimo aniversario del terremoto de magnitud 9,0 que provocó un tsunami y un desastre nuclear. © AFP/Jiji Press

"Quiero decirle a mi madre que mis hijos, que eran todos cercanos a ella, están bien. Vine aquí para agradecerle que nuestra familia está viviendo segura", dijo Atsushi Niizuma, uno de los asistentes que oró por su madre, quien murió arrasada por las olas, cuando intentó regresar a su casa por sus pertenencias.

Temor de que la tragedia de Fukushima quede en el olvido

A las muertes directas por la tragedia se sumaron fallecimientos posteriores. El Gobierno reconoce otros 3.700 decesos, en su mayoría en la prefectura de Fukushima, debido a consecuencias desencadenadas por el desastre, como estrés.

Aunque las autoridades japonesas han hecho grandes inversiones para la recuperación, una década no ha sido suficiente para resarcir el daño. Alrededor de 300 mil millones de dólares han sido dirigidos para carreteras, líneas de tren, casas y otras infraestructuras clave, reconstruidos en su mayoría en la región afectada, pero en las áreas alrededor de la planta de Fukushima las preocupaciones sobre los niveles de radiación persisten.

Algunas ciudades han quedado inhabitables, por lo que más de 40.000 personas aún no pueden regresar a sus hogares.

El trabajo para desmantelar la destruida planta de Fukushima Dai-ichi, lidiar con el agua contaminada y los desechos sólidos y hacer que el área sea segura es inmenso, ya que algunos expertos indican que podría tomar hasta un siglo devolver la instalación a un estado utilizable.

Aproximadamente 5.000 empleados trabajan a puerta cerrada cada día en el desmantelamiento de la edificación averiada, que todavía tiene alrededor de 880 toneladas de escombros de combustible derretidos en sus reactores.

Mientras quedan recuperaciones pendientes, el Gobierno ya ha indicado que este sería el último año en que organiza una conmemoración nacional por la tragedia, por lo que algunos temen que el país comience a olvidar la gravedad de lo ocurrido.

Más aún cuando en medio de las secuelas, Japón contempla de nuevo el papel de las plantas nucleares para generar energía y cooperar en la meta de neutralidad de carbono para 2050 que busca combatir el calentamiento global. Pero una encuesta de la televisión pública de NHK señaló que el 85% de los japoneses se muestran preocupados por los accidentes nucleares.

Manifestantes sostienen pancartas durante una protesta antinuclear frente a la sede de Tokyo Electric Power Co (TEPCO), el operador de la planta nuclear Fukushima Daiichi, destruida por el tsunami, en Tokio, Japón, el 11 de marzo de 2021, cuando se conmemora el décimo aniversario del desastre.
Manifestantes sostienen pancartas durante una protesta antinuclear frente a la sede de Tokyo Electric Power Co (TEPCO), el operador de la planta nuclear Fukushima Daiichi, destruida por el tsunami, en Tokio, Japón, el 11 de marzo de 2021, cuando se conmemora el décimo aniversario del desastre. © Reuters/Issei Kato

Aunque las manifestaciones masivas contra la energía nuclear a raíz del 11-3 han disminuido, la desconfianza persiste. Decenas de personas participaron en una protesta antinuclear frente a la sede del operador de la planta, Tokyo Electric Power, justamente en la conmemoración del décimo aniversario del fatídico hecho.

Tomoaki Kobayakawa, quien dirigía la compañía operadora de la planta en el momento del desastre, dijo en un comunicado que la empresa está decidida a continuar con la limpieza y ayudar a desarrollar empleos y negocios relacionados con ese proceso.

"No consideramos que el décimo aniversario sea un punto de ruptura y nunca dejaremos que el accidente de Fukushima Daiichi se olvide", aseguró.

Con AP, Reuters y AFP

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