Ascienden a 320 los muertos por la represión durante las protestas en Myanmar

Miles de personas protestan contra el golpe de Estado, pese al aumento de la represión contra los manifestantes, en Mandalay, Myanmar, el 26 de marzo de 2021.
Miles de personas protestan contra el golpe de Estado, pese al aumento de la represión contra los manifestantes, en Mandalay, Myanmar, el 26 de marzo de 2021. © AFP

Al menos cuatro personas murieron este viernes en el país, en medio de las protestas contra el golpe de Estado perpetrado por el Ejército el pasado 1 de febrero. La cifra incrementa así a 320 asesinados durante dos meses consecutivos de movilizaciones, según un recuento de la Asociación de Asistencia para Presos Políticos de Myanmar, que podría quedarse corta ante otros fallecidos indocumentados.

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El Ejército de Myanmar sigue desafiante y nada parece detenerlo. La junta militar gobernante advirtió que los manifestantes a favor de la democracia corren el riesgo de recibir un disparo en la cabeza o en la espalda.

"Deben aprender, de la tragedia de las horribles muertes anteriores, que pueden estar en peligro de recibir un disparo en la cabeza o en la espalda", afirmó una nota de prensa leída en el canal estatal de noticias MRTV.

Ya van al menos 320 manifestantes asesinados por las fuerzas de seguridad, pero la cifra podría ser incluso mayor, según detalló la Asociación de Asistencia para Presos Políticos de Myanmar (AAPP), debido a que esta corresponde solo a los fallecimientos que han sido documentados.

"Mujeres, jóvenes y niños han estado entre los muertos", indicó en un comunicado la enviada especial de Naciones Unidas para Myanmar, Christine Schraner Burgener.

Un grupo de manifestantes intenta ayuda a un hombre que resultó herido a disparos en una protesta contra la junta militar, en Dawei, Myanmar, el 26 de marzo de 2021.
Un grupo de manifestantes intenta ayuda a un hombre que resultó herido a disparos en una protesta contra la junta militar, en Dawei, Myanmar, el 26 de marzo de 2021. © Dawei Watch/ Vía AFP

De acuerdo con los datos de la AAPP, el 25% de las personas murieron por disparos en la cabeza, lo que sugiere que se trató de acciones deliberadas de las autoridades para matar.

La lamentable lista de fallecidos aumentó luego de que fueran asesinadas otras cuatro personas este viernes, en una nueva jornada de movilizaciones para exigir el retorno de las autoridades civiles elegidas y la liberación de los políticos que permanecen arrestados desde el pasado 1 de febrero, día en el que la institución castrense tomó el poder a la fuerza, echando así a la líder Aung San Suu Kyi.

Desde entonces, las manifestaciones se han extendido por todo el país, incluidas las regiones de Mandalay y Sagaing, y los estados de Karen y Chin. Recientemente, en la ciudad sureña de Myeik, los uniformados abrieron fuego contra los ciudadanos que ondeaban banderas negras para expresar su rechazo.

300 manifestantes fueron liberados

En las últimas horas fueron liberados de prisión alrededor de 300 activistas, que habían sido arrestados en Yangon, la mayor ciudad de Myanmar, según reportó la prensa local.

El medio aliado de la junta birmana aseguró que se trata de personas que fueron acusadas de violar una ley de orden público, por supuestamente haberse "manifestado violentamente". Sin embargo, estos detenidos no fueron acusados formalmente en ningún tribunal, al igual que otros 600 puestos en libertad un día antes.

Decenas de manifestantes huyen de las acciones de las fuerzas de seguridad en medio de la represión contra los manifestantes que rechazan al Ejército, en Yangon, Myanmar, el 17 de marzo de 2021.
Decenas de manifestantes huyen de las acciones de las fuerzas de seguridad en medio de la represión contra los manifestantes que rechazan al Ejército, en Yangon, Myanmar, el 17 de marzo de 2021. © Reuters/Stringer

Hasta el jueves, 2.981 manifestantes permanecían arrestados, acusados o sentenciados por pronunciarse contra dicha junta. El Ejército no cede y se muestra decidido a evitar cualquier acción en su contra. La represión ha continuado, pese a la presión internacional con nuevas sanciones por parte de Estados Unidos y Europa. No obstante, Rusia ha ofrecido su apoyo a los militares, al justificar su deseo de "fortalecer" lazos con las autoridades birmanas.

El respaldo de Moscú es clave para el Ejército birmano, por ser un miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, junto a China, que puede bloquear posibles sanciones o respuestas de la ONU.

Los manifestantes han salido a las calles casi a diario desde el golpe que frenó la lenta transición de este país a la democracia. El Ejército justificó un supuesto fraude en los comicios del pasado noviembre –que fue descartado por la comisión electoral–, los segundos en la historia del país. Señala que entregará el poder a las autoridades que ganen en unos nuevos comicios, para los que aún no ha dado fecha.

Con Reuters y AP

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