Un atentado contra una iglesia católica en Indonesia deja decenas de heridos

Un oficial de policía monta guardia cerca de una iglesia donde se produjo una explosión en Makassar, en Sulawesi, Indonesia, el domingo 28 de marzo de 2021.
Un oficial de policía monta guardia cerca de una iglesia donde se produjo una explosión en Makassar, en Sulawesi, Indonesia, el domingo 28 de marzo de 2021. © Yusuf Wahil / AP

Dos personas que iban en motocicleta detonaron un explosivo frente a una catedral en la ciudad de Makassar, en el suroeste del país. Las autoridades informaron que ambos atacantes murieron e identificaron a uno de ellos como un participante de un grupo involucrado en un ataque militante en Filipinas en 2018.

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Los católicos de la ciudad de Makassar, en la isla indonesia de Sulawesi, nunca pensaron que su celebración del primer día de la Semana Santa terminaría con un atentado. A las 10:30 a.m. (hora local), el padre Wilhemus Tulak ya había terminado de dar la misa del Domingo de Ramos en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús. Unos feligreses salían y otros más entraban para la nueva ceremonia religiosa, cuando dos personas en motocicleta intentaron ingresar al templo.

Tulak explicó que los guardias de seguridad de la iglesia sospecharon de ellos y se acercaron a increparlos. Uno de los motociclistas respondió detonando un explosivo. Las imágenes de la cámara de seguridad muestran el momento en el que la explosión provocó llamas alrededor y dejó algunos escombros en medio de la carretera.

También hubo restos de cuerpos. La policía indicó que los dos sospechosos fueron las únicas personas que fallecieron e indentificó a uno de los atacantes como integrante de Jamaah Ansharut Daulah, un grupo involucrado en un ataque militante en Filipinas en 2018, según informó el jefe de policía, Listyo Sigit Prabowo.

Las autoridades policiales también indicaron que una de los atacantes era una mujer. La detonación dejó además 19 personas heridas, incluidos cuatro guardias de seguridad y varios feligreses.

Oficiales de policía y los equipos de rescate llevan una bolsa para cadáveres que contiene lo que se cree que son restos humanos fuera de una iglesia donde se produjo una explosión en Makassar, Sulawesi, Indonesia, el domingo 28 de marzo de 2021.
Oficiales de policía y los equipos de rescate llevan una bolsa para cadáveres que contiene lo que se cree que son restos humanos fuera de una iglesia donde se produjo una explosión en Makassar, Sulawesi, Indonesia, el domingo 28 de marzo de 2021. © Masyudi S. Firmansyah / AP

Este ataque ocurrió en la ciudad que refleja la composición religiosa de Indonesia, el país de mayoría musulmana más grande del mundo con una importante minoría cristiana y seguidores de otras religiones.

El portavoz de la Policía Nacional de Indonesia, Argo Yuwono, explicó que otra de las líneas de investigación es comprobar si Jemaah Islamiyah tiene algo que ver. Este es un grupo militante asociado con Al-Qaeda y que opera con autonomía principalmente en el sudeste asiático, según el Consejo de Seguridad de la ONU.

Los grupos Jamaah Ansharut Daulah y Jemaah Islamiyah, sospechosos del atentado en Indonesia

Hasta ahora la hipótesis de la policía que parece más fuerte, tras los presuntos vínculos de uno de los perpetradores, es que el grupo Jamaah Ansharut Daulah es el que está detrás del atentado de este domingo. Esa organización surgió en Indonesia en 2015 coordinando más de 20 grupos extremistas del país que prometieron lealtad al Estado Islámico, según el Consejo de Seguridad de la ONU.

Jamaah Ansharut Daulah habría perpetrado el que ha sido hasta ahora el ataque más grande y reciente de Indonesia. En mayo de 2018, dos familias llevaron a cabo una serie de atentados suicidas con bombas en iglesias en la ciudad Surabaya. Más de 20 personas fallecieron, incluidas dos niñas. La policía dijo en su momento que el padre de una de ellas era el líder de la organización que sirve como filial local del grupo Estado Islámico.

Ansyaad Mbai, exjefe de la Agencia Nacional de Contraterrorismo, también cree que los perpetradores hacían parte del grupo, que fue responsable del atentado con bomba en Jolo, Filipinas, en 2020. “Quieren demostrar que todavía existen y usar esto para propagar su grupo y reclutar nuevos miembros”, expresó.

Inicialmente, las autoridades hablaron de que la organización Jemaah Islamiyah también podría estar involucrada. Las razones para sospechar del grupo es que el país está en alerta máxima tras una serie de arrestos a líderes de ese grupo. En diciembre, las fuerzas de seguridad indonesias dieron el golpe más contundente al capturar a Aris Sumarsono, también conocido como Zulkarnaen y miembro de la comandancia central del grupo.

Sumarsono es señalado de haber dirigido las operaciones que contribuyeron al atentado en el Hotel Marriott de Yakarta en 2003, que provocó la muerte de 12 personas; y está acusado de haber ayudado a preparar las bombas que explotaron en la isla turística de Bali en 2002, dejando 202 personas muertas. Este último ataque ha sido el más mortífero de Indonesia y la mayoría de los muertos fueron turistas extranjeros.

Esta fotografía de archivo del 15 de octubre de 2002 muestra los restos de una bomba del club nocturno Sari y los edificios circundantes en Kuta, en la isla indonesia de Bali. Las dos explosiones mataron a 202 personas y dejaron cientos de heridos en el peor ataque terrorista de la historia de Indonesia.
Esta fotografía de archivo del 15 de octubre de 2002 muestra los restos de una bomba del club nocturno Sari y los edificios circundantes en Kuta, en la isla indonesia de Bali. Las dos explosiones mataron a 202 personas y dejaron cientos de heridos en el peor ataque terrorista de la historia de Indonesia. © Achmad Ibrahim / AP

Después de la captura de Sumarsono, las autoridades indonesias arrestaron a más presuntos miembros de la célula armada. En enero, una unidad antiterrorista allanó un escondite de militantes en Makassar y mató a dos hombres sospechosos de estar involucrados en atentados con dos bombas en una iglesia en el sur de Filipinas en 2019, que mataron a más de 20 personas.

En los últimos meses, el escuadrón de Indonesia también arrestó a unos 64 sospechosos, incluidos 19 en la ciudad de Makassar. Las autoridades ya tenían informes de inteligencia que advertían que el grupo militante podría atacar a los policías y también a lugares de culto.

En los últimos años, las fuerzas de seguridad de Indonesia obtuvieron algunos éxitos importantes en la lucha contra la militancia, pero más recientemente ha habido un resurgimiento de la violencia, hechos que condenan las autoridades.

El presidente Joko Widodo prometió una investigación a fondo

“Condeno enérgicamente este acto de terrorismo y he ordenado al jefe de policía que investigue a fondo las redes de los perpetradores y las destruya hasta sus raíces”, dijo el presidente de Indonesia, Joko Widodo, en una transmisión en línea tras el ataque de este domingo en la iglesia de Makassar. En esa misma línea, Mohammad Mahfud, ministro coordinador de asuntos políticos, legales y de seguridad, advirtió que los perpetradores “continuarán siendo perseguidos”.

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, usa una mascarilla como precaución durante la ceremonia de inauguración del Jefe de la Corte Suprema Muhammad Syarifuddin en el Palacio Merdeka en Yakarta, Indonesia, el jueves 30 de abril de 2020.
El presidente de Indonesia, Joko Widodo, usa una mascarilla como precaución durante la ceremonia de inauguración del Jefe de la Corte Suprema Muhammad Syarifuddin en el Palacio Merdeka en Yakarta, Indonesia, el jueves 30 de abril de 2020. © Sigid Kurniawan / Foto de la piscina vía AP

Además, Jokowi, como se conoce ampliamente al presidente, instó a la gente a mantener la calma y dijo que todos pueden adorar su propia creencia “sin miedo”. El mandatario también señaló que el terrorismo “no tiene nada que ver con ninguna religión”.

Por su parte, Yaqut Cholil Qoumas, ministro de asuntos religiosos de Indonesia, dijo que la diferencia entre católicos y musulmanes no es motivo para cometer un atentado. “Cualquiera sea el motivo, este acto no está justificado por ninguna religión porque daña no solo a una persona, sino también a otras”, concluyó.

Con AP y Reuters

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