China aprueba una reforma electoral que obstaculiza a la oposición a Hong Kong

La jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, habla durante una rueda de prensa sobre la revisión del sistema electoral en Hong Kong, China, el 30 de marzo de 2021. El Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China (NPCSC) ha aprobado importantes cambios en el sistema electoral de la ciudad que reducirán el número de escaños de la legislatura elegidos democráticamente por el público, e introducirán un comité de investigación para aprobar previamente a los posibles candidatos.
La jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, habla durante una rueda de prensa sobre la revisión del sistema electoral en Hong Kong, China, el 30 de marzo de 2021. El Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China (NPCSC) ha aprobado importantes cambios en el sistema electoral de la ciudad que reducirán el número de escaños de la legislatura elegidos democráticamente por el público, e introducirán un comité de investigación para aprobar previamente a los posibles candidatos. © Jerome Favre / EFE

China aprobó este 30 de marzo una reforma electoral que permitirá aumentar su control sobre el Ejecutivo de Hong Kong y que complicará el acceso de la oposición “prodemocracia” al Parlamento de la ciudad, que celebrará elecciones el próximo diciembre. La nueva reforma, aprobada por unanimidad e incluida en la Ley Básica –Constitución hongkonesa–, modificará la composición del Parlamento, en el que solo 20 de los 90 escaños serán elegidos por sufragio universal.

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La controvertida ley electoral que Beijing quería aplicar sobre Hong Kong fue aprobada este martes por unanimidad. La estrategia forma parte de una serie de medidas que el Gobierno del gigante asiático planea imponer para aumentar su control sobre la región de Hong Kong, donde la oposición “prodemocrática” al Ejecutivo de Xi Jinping tiene gran peso.

El Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular (ANP) se reunió el lunes en Beijing a puerta cerrada y, tras horas de discusión, anunció lo que muchos temían: el Parlamento hongkonés, que irá a elecciones en diciembre, cambiará su composición. Por unanimidad, con 167 votos a favor, el Gobierno chino decidió cambiar el número de escaños de los 70 que tenía hasta el momento a 90 a partir de diciembre. Una reforma con la que es prácticamente imposible que la oposición alcance la mayoría de la Cámara.

Los más perjudicados serán los ciudadanos, ya que pasarán de elegir 35 asientos por sufragio universal, que representaba la mitad del Parlamento hongkonés o Consejo Legislativo, a tener potestad tan solo sobre 20, es decir, la quinta parte de la Cámara.

Mientras, el Comité Electoral, órgano a favor del Ejecutivo de Beijing y encargado de designar al jefe del Gobierno autónomo, pasará a elegir 40 diputados del hemiciclo “a dedo”. Los 30 asientos restantes serán ocupados por representantes de distintos sectores empresariales y profesionales.

Además, la composición del Comité Electoral pasará de 1.200 a 1.500 miembros, y los 300 nuevos serán nombrados por Beijing bajo la condición de ser “patrióticos”. Como nuevo golpe para la oposición “prodemocrática”, el Ejecutivo también restará del Comité 117 asientos reservados para los concejales de distrito, los únicos cargos nombrados por sufragio universal en el sistema hongkonés y ocupados principalmente por miembros de la oposición democrática.

Según la agencia estatal ‘Xinhua’, para realizar estos cambios el Ejecutivo se sirvió de una enmienda en dos anexos de la Ley Básica.

Paralelamente, el presidente del Legislativo hongkonés Andrew Leung anunció que las elecciones locales que debían celebrarse en septiembre de 2020, aplazadas por el Covid-19, se celebrarán en diciembre.

"Una vez se optimice el sistema electoral, los poderes ejecutivo y legislativo podrán controlarse y cooperar entre sí para garantizar que el Gobierno y la sociedad hongkonesa resuelven sus problemas más urgentes", dijo este martes Leung en una comparecencia pública.

Se espera que la reforma electoral que planea Beijing llegue sin problemas antes de los comicios locales de diciembre.

El rechazo de la oposición hongkonesa a la reforma

Para poder optar como candidatos a las elecciones, los postulantes deberán tener el visto bueno de un comité regulador controlado por Beijing, según informaron fuentes gubernamentales. Una estrategia que planea alejar aún más a la oposición del Parlamento local.

“Las enmiendas mejoran el sistema electoral de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK), estableciendo así una estructura política que defiende el principio de 'un país, dos sistemas'. Además, refleja la situación real de Hong Kong y garantiza que solo los patriotas administren Hong Kong”, aseguró Carrie Lam, la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, a través de un comunicado.

China une esta reforma a la ley de Seguridad Nacional adoptada el año pasado luego de que, en 2019, las multitudinarias protestas pusieran al Gobierno contra las cuerdas. Unas manifestaciones que se saldaron con numerosas detenciones y el exilio de muchos activistas.

No obstante, Lam dijo que la oposición era la “culpable” de que no se haya podido aplicar el sufragio universal en la ciudad. “La excesiva politización de la sociedad y las desavenencias internas que han desgarrado a Hong Kong pueden ahora mitigarse”, aseguró planteando la reforma de la ley electoral como solución.

El problema de fondo es que el sistema no refleja lo que la gente piensa. Con este cambio, los problemas sólo pueden crecer

Pero la oposición no piensa igual. "Con la nueva estructura, el gobierno de Beijing puede controlar al 100% los resultados en Hong Kong", dijo el Avery Ng, cabeza de la Liga de Socialdemócratas, al periódico ‘The New York Times’.

"Todas las reformas democráticas que se habían puesto en marcha en Hong Kong en las últimas dos décadas se han desvanecido. El problema de fondo es que el sistema no refleja lo que la gente piensa. Con este cambio, los problemas sólo pueden crecer", afirmó este martes ante la prensa el líder del Partido Democrático, Lo Kin-hei.

Las opciones políticas contrarias al Gobierno central aseguran que la reforma no da pie a que tengan la más mínima posibilidad de entrar en el Ejecutivo hongkonés. Algo que puede derivar en un nuevo conflicto interno entre el Ejecutivo de Xi Jinping y la oposición.

Además, puede que este rechazo traspase las barreras nacionales. La decisión podría reavivar las chispas entre el gigante asiático y potencias occidentales como Reino Unido, la Unión Europea y Estados Unidos; países que ya se posicionaron contra la ley de Seguridad Nacional de 2020, acusándola de coartar la libertad de los ciudadanos y que recientemente han impuesto sanciones sobre China por el abuso de los derechos de la minoría étnica uigur.

Con EFE y medios locales

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