Nueve años de cárcel para el primer condenado por la ley de seguridad nacional en Hong Kong

Tong Ying-kit, un excamarero de 24 años, fue acusado de “incitar a la subversión” y “terrorismo” por un tribunal hongkonés por supuestamente atacar a la policía durante las manifestaciones antigubernamentales de 2019. Tong es el primer condenado en el marco de la controversial ley de seguridad nacional, que la oposición y grupos de derechos humanos consideran violatoria de la libertad de expresión. 

Tong Ying-kit, de 24 años, fue condenado a nueve años de prisión en Hong Kong en virtud de la Ley de Seguridad Nacional.
Tong Ying-kit, de 24 años, fue condenado a nueve años de prisión en Hong Kong en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. © Isaac Lawrence / AFP
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Hong Kong aplicó por primera vez la controversial ley de seguridad nacional contra uno de sus ciudadanos por formar parte de las protestas antigubernamentales durante 2020. Tong Ying-kit, un camarero de 24 años, fue condenado a nueve años de prisión por supuestos delitos de “incitar a la subversión” y al “terrorismo”.

El manifestante chocó con su motocicleta contra tres policías antidisturbios con una pancarta que decía “Liberad Hong Kong. La Revolución de nuestros días”, unas horas después de que entrara en vigor la ley de seguridad nacional en la antigua colonia británica, el pasado 1 de julio de 2020.

Los defensores de Tong han intentado mantener en todo momento que el acusado era totalmente inocente de esos cargos y aseguraron a la salida del tribunal que apelarán la sentencia. Aunque de forma previa a la citación judicial se intentó conseguir una libertad bajo fianza, la solicitud fue rechazada por las autoridades.

La policía monta guardia frente al Tribunal Superior durante la audiencia judicial de Tong Ying-kit, la primera persona acusada bajo una nueva ley de seguridad nacional, en Hong Kong, China. 30 de julio de 2021.
La policía monta guardia frente al Tribunal Superior durante la audiencia judicial de Tong Ying-kit, la primera persona acusada bajo una nueva ley de seguridad nacional, en Hong Kong, China. 30 de julio de 2021. © Tyrone Siu / Reuters

El juicio ha estado marcado por la polémica desde el primer momento porque quienes lo han llevado a cabo fueron tres jueces designados por la líder gubernamental de la isla, Carrie Lam, con el beneplácito de Beijing. Los magistrados Esther Toh, Anthea Pang y Wilson Chan son los encargados de llevar todos los posibles casos que impliquen una violación de la ley de seguridad nacional y en esta ocasión vieron “incitación a la secesión” en el ataque de Tong.

El principal argumento que dieron es que actos como los de Tong animan a otros hongkoneses a “luchar” por la separación de esta ciudad del resto de China, una línea roja que las autoridades chinas no están dispuestas a cruzar. Básicamente el juicio se centró más en el lema que portaba y pedía “libertad” para Hong Kong que en los daños que pudo provocar a los agentes.

“Consideramos que este término global debe reflejar suficientemente la culpabilidad del imputado en los dos delitos y el aborrecimiento de la sociedad, al mismo tiempo, logrando el efecto disuasorio requerido”, plasmaron en sentencia escrita.

En el juicio no ha intervenido un jurado, un procedimiento habitual en la Justicia hongkonesa. Las autoridades judiciales alegaron temer por la seguridad personal de las posibles personas seleccionadas para el juicio y lo que esto podría influir en su decisión.

La Justicia de Hong Kong, en el punto de mira

Para numerosos grupos de derechos humanos la sentencia supone un nuevo paso más en la degradación del Estado de derecho y judicial de Hong Kong. Durante décadas y aún después de su unión a China en 1997, la antigua colonia fue considerada ejemplar en esta materia, pero en los últimos años esto ha cambiado.

Ha sucedido especialmente desde la puesta en marcha de la ley de seguridad nacional, un elemento impuesto que parece que no solamente sirve para inyectar miedo a los manifestantes, sino que actúa contra ellos con penas de prisión elevadas. De hecho, el máximo contemplado para todas las personas que cometan el delito de secesión desde ese 1 de julio de 2020 es cadena perpetua.

La policía detiene y registra a los partidarios de Tong Ying-kit, la primera persona acusada en virtud de una nueva ley de seguridad nacional, durante una audiencia ante el Tribunal Superior, en Hong Kong, China. 30 de julio de 2021.
La policía detiene y registra a los partidarios de Tong Ying-kit, la primera persona acusada en virtud de una nueva ley de seguridad nacional, durante una audiencia ante el Tribunal Superior, en Hong Kong, China. 30 de julio de 2021. © Tyrone Siu / Reuters

Hong Kong y las autoridades chinas aseguraron en repetidas ocasiones que todos los derechos y libertades prometidos a la excolonia británica tras su regreso a China están intactos, pero que la seguridad nacional es una línea roja. Desde Beijing interpretan las protestas como una amenaza impulsada por agentes extranjeros y que busca la secesión de Hong Kong.

Sin embargo, en los últimos años, y especialmente en 2019, la ilegalización de miembros de la oposición a Beijing y el cambio de pilares fundamentales de la democracia en algunas instituciones estatales ha sido constante. 

Con Reuters y EFE

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