Messi y Argentina cumplen su sueño y levantan la Copa América en el Maracaná

Lionel Messi levanta el trofeo de la Copa América luego de que Argentina derrotara a Brasil en la final disputada en el Maracaná de Río de Janeiro, Brasil, 10 de julio, 2021.
Lionel Messi levanta el trofeo de la Copa América luego de que Argentina derrotara a Brasil en la final disputada en el Maracaná de Río de Janeiro, Brasil, 10 de julio, 2021. © Ricardo Moraes / Reuters

La Albiceleste cortó su racha de 28 años sin salir campeón venciendo 1-0 a Brasil en Río de Janeiro y se adjudicó el título, el primero de La Pulga en la Selección. En un juego cerrado y estudiado, los dirigidos por Lionel Scaloni se consagraron gracias al gol de Ángel di María. En el complemento, resistió los embates del Scratch, pero la alegría terminó siendo argentina.

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¡Qué final! La Copa América 2021 quedó grabada en la historia: Argentina rompió su racha negativa de casi tres décadas sin títulos. En el mítico Maracaná contra Brasil, que no perdía contra rivales sudamericanos en partidos oficiales hacía 80 encuentros, logró el anhelo más deseado de Lionel Messi.

Con gol de Ángel di María, Argentina se impuso 1-0 sobre la Canarinha, obtuvo su quinceava Copa América y alcanzó a Uruguay como la más ganadora de este certamen. En un ‘match’ que se definió por detalles, el que se equivocó fue el anfitrión y lo pagó caro. El empuje en el segundo tiempo no fue suficiente para lograr la igualdad.

Finalmente, Messi pudo quitarse el estigma de las cuatro finales perdidas con la Selección y saldó su cuenta pendiente en el Clásico de las Américas, tras un encuentro que no tuvo espacio para su brillo y en el que debió luchar.

Scaloni superó a Tite en el duelo de los pizarrones

El entrenador argentino realizó cinco modificaciones respecto a la semifinal ante Colombia para jugar contra Brasil y sus jugadores le respondieron. La inclusión de Ángel di María le dio dividendos positivos en ofensiva más allá del tanto que anotó.

Los regresos de Gonzalo Montiel, Cristian Romero y Marcos Acuña a la defensa titular fueron los ladrillos que le faltaban a Argentina para conformar un muro infranqueable. Con otro respaldo detrás, Rodrigo de Paul y Giovani Lo Celso pudieron desplegar su fútbol para que el equipo juegue.

Por el lado del local, Tite apostó por lo más cercano a su once de gala y, esta vez, eligió a Everton para reemplazar a Gabriel Jesús, aún suspendido por su expulsión contra Chile en los cuartos de final.

Con superioridad numérica en el mediocampo y firmeza en la línea de fondo, Argentina consiguió anular las virtudes brasileñas, que terminó con sus individualidades deslucidas y recostando todo su peligro en los hombros de Neymar.

Argentina pisó fuerte en el primer tiempo y sacó la diferencia

Los primeros minutos fueron una cabal demostración de lo que serían los 45 iniciales: ambos sin ceder demasiado terreno, buscando la posesión de pelota y preocupados porque el rival no pudiera sumar cantidad de pases.

El cuarto de hora de arranque fue muy friccionado, frecuentemente interrumpido por infracciones y sin oportunidades de gol. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich (de buena labor a lo largo del cotejo), tuvo riendas cortas en el desarrollo y estuvo celoso de las jugadas violentas.

Recién la primera chance de peligro fue el gol argentino. A los 21 minutos, De Paul manejó una pelota en campo propio y habilitó a Di María con un pase profundo y preciso. El defensor Renan Lodi falló el cálculo y le quedó a ‘Fideo’ que controló y definió por encima de Ederson para estampar el 1-0 en el electrónico.

El trámite continuó siendo muy batallado en la mitad de la cancha, con Argentina buscando los espacios para contragolpear y con Brasil chocando por causa de la falta de creatividad colectiva que padeció.

La única aproximación que tuvo la Verdeamarelha hacia el arco defendido por Emiliano Martínez fue tras un córner que conectó Richarlison y que se fue por el segundo palo sin que nadie pudiera desviarla.

El complemento, entre los movimientos desde el banco y la impotencia brasileña

Para reanudar el partido, Tite sacó del banco a Roberto Firmino y dejó a Fred en el vestuario. Pero el cambio no fue sólo de nombre, sino también de esquema. Con el ingreso del delantero del Liverpool, Brasil sumó un hombre en ofensiva y obligó a Argentina a reajustar las marcas.

Los primeros minutos fueron complicados para la Albiceleste. La presencia de Firmino liberó a Richarlison contra la banda derecha y tuvo apariciones libres por el sector de Acuña. Por allí llegó un gol de Brasil a los 52 minutos que fue anulado por posición adelantada en la jugada previa.

Scaloni debió retocar el equipo con la entrada de Guido Rodríguez por Leandro Paredes –amonestado- para emparejar. Sin embargo, Richarlison continuó siendo peligroso y tuvo un remate que exigió a ‘Dibu’ Martínez. Ese aviso fue suficiente para que el técnico argentino incluyera a Nicolás Tagliafico por Lo Celso para terminar de clausurar ese carril.

Con la paridad hombre a hombre en los diferentes lugares del campo, el cotejo cayó nuevamente en un terreno de lucha que sumó amonestados en ambos equipos. Las emociones recién sucedieron en los últimos minutos.

A los 87, el ingresado Gabriel Barbosa capturó un centro pasado y sacó una bomba que obligó a Martínez a desviarla al córner. La respuesta inmediata de Argentina fue un pase filtrado de Rodrigo de Paul para dejar a Messi mano a mano contra Ederson, pero el astro no pudo definir.

No hubo tiempo para más y Argentina, tras aguantar los empellones de Brasil, pudo asegurar su victoria en el Maracaná para consagrarse campeón de la Copa América ante su clásico adversario.

Lionel Messi rompió su maleficio y consiguió su primer título como internacional

La Pulga tuvo su noche soñada y se coronó campeón en la Selección argentina luego de cuatro subcampeonatos. Tras caer en las finales de la Copa América 2007, 2015 y 2016, y el Mundial de 2014, el capitán de la Albiceleste pudo desquitarse.

En un partido en el que no se destacaron sus gambetas, se lo vio en un rol de liderazgo y dispuesto a luchar. Como no es habitual, tuvo acciones donde barrió en el piso para colaborar en la recuperación del equipo.

En la ceremonia de premiación, la organización lo eligió como mejor jugador de la Copa América y como el máximo goleador, con cuatro tantos junto al colombiano Luis Díaz y al peruano Gianluca Lapadula.

Las heridas del astro sanaron en el Maracaná y grabó su nombre en las páginas más gloriosas de Argentina.

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