Economía

Explosión en Líbano: un nuevo golpe a una economía ya sumida en la crisis

Una nube de humo se extiende desde el sitio de una explosión en el puerto de Beirut, Líbano, el 4 de agosto de 2020.
Una nube de humo se extiende desde el sitio de una explosión en el puerto de Beirut, Líbano, el 4 de agosto de 2020. REUTERS - MOHAMED AZAKIR

Sin estimaciones concretas de las pérdidas que ocasionó el estallido de este martes en un puerto de Beirut, la capital del Líbano, lo cierto es que un accidente como este no le conviene a su debilitada economía.

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Sin incluir los daños materiales, una de las primeras consecuencias fue la pérdida de todo el trigo almacenado en los graneros del puerto que, por la magnitud de la explosión, ya no podrá ser consumido.

El ministro de Economía de Líbano, Raoul Nehme, anticipó a los medios locales que el país importará el cereal, un lujo que poco puede darse en momentos en que su economía enfrenta la peor crisis desde la guerra civil que terminó en 1990, a la que más recientemente se sumó la pandemia del coronavirus.

La gran explosión revivió los recuerdos de la guerra de 1975 y sus secuelas, cuando los libaneses sufrieron fuertes bombardeos y ataques aéreos israelíes. Desde entonces, su economía se ha debilitado al punto de que se estima que hoy cuatro de cada diez libaneses están en el umbral de pobreza.

El país también es uno de los más endeudados del mundo, si sus acreencias se miden como porcentaje del Producto Interno Bruto (un 170%).

Líbano
Líbano © France 24

Explosión en medio del descontento social

Lo que para unos fue un accidente y para otros (como Estados Unidos) un ataque ocurre en momentos en que Beirut y otras ciudades del país son escenario de manifestaciones en las que por varias semanas se ha demandado la renuncia del primer ministro Hasan Diab, justamente por el manejo que le ha dado a la crisis.

La tensión política comenzó en octubre y la crisis llegó a tal punto, que el pasado 7 de marzo, por primera vez en su historia, el país declaró que entraba en suspensión de pagos de la deuda exterior al no poder satisfacer un vencimiento en eurobonos de 1.200 millones de dólares.

Mientras en las calles los ciudadanos protestas, en las altas esferas gubernamentales se sigue negociando un programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que pidió 10.000 millones de euros en asistencia económica a cambio de reformas en el país para poder llegar a un acuerdo.

Con EFE y Reuters

 

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