Amy Coney Barrett avanza en su carrera hacia el Tribunal Supremo de EE. UU.

Amy Coney Barrett en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington, DC, el 21 de octubre de 2020.
Amy Coney Barrett en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington, DC, el 21 de octubre de 2020. © Jonathan Newton / EFE

Este jueves, la nominada por el presidente Donald Trump para ser la nueva magistrada del Tribunal Supremo de Estados Unidos recibió el respaldo unánime de los representantes republicanos del Comité Judicial de la Cámara Alta, a pesar de la resistencia demócrata. Su nombramiento podría ser confirmado por el pleno del Senado el próximo 26 de octubre.

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La resistencia demócrata para boicotear la confirmación de la candidatura de Amy Coney Barrett ante el Comité Judicial de la Cámara Alta de Estados Unidos no dio resultados. 

Pese a la negación de los senadores opositores a Donald Trump a que avance el proceso mediante el cual se confirmaría el nombramiento de Barrett como nueva magistrada del Tribunal Supremo, este jueves su camino hacia la oficialización en el cargo pasó su primer trámite en el Senado.

Luego de recibir el respaldo unánime de los senadores republicanos, la jueza conservadora se prepara para que el 26 de octubre el pleno del Senado confirme su nombramiento. Sin embargo, la diligencia llega acompañada por las incesantes preocupaciones y alertas de la bancada demócrata.

La posición vitalicia que llegaría a ocupar la jurista de 48 años es la dejada por la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg, quien murió el pasado 18 de septiembre, y en honor a quien fueron realizados varios homenajes en agradecimiento por su labor en favor de la igualdad de género. 

Los senadores Joni Ernst y Thom Tillis asisten a una reunión del Comité Judicial del Senado sobre la nominación de la jueza Amy Coney Barrett para ser magistrada asociada de la Corte Suprema de Justicia, en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el octubre 22 de octubre de 2020.
Los senadores Joni Ernst y Thom Tillis asisten a una reunión del Comité Judicial del Senado sobre la nominación de la jueza Amy Coney Barrett para ser magistrada asociada de la Corte Suprema de Justicia, en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el octubre 22 de octubre de 2020. © Reuters/Hannah McKay/Pool

La siguiente votación, la del lunes, es en la que se aseguraría la confirmación de Barrett debido al apoyo de la mayoría republicana en el Senado, en una jornada que resulta crucial para el panorama político estadounidense de cara a los comicios presidenciales del 3 de noviembre. 

A 12 días de los comicios en los que Trump se enfrentará a Joe Biden, el magnate republicano ha jugado todas sus cartas para intentar agilizar la confirmación de Barrett.

A través de su cuenta oficial de Twitter, el republicano celebró el avance del proceso, al publicar este mensaje: "El Comité Judicial aprueba a la jueza Barrett. Se traslada al Senado en pleno para la votación final. ¡Gran día para América!".

Técnicamente, las razones que preocupan a los demócratas ante la posibilidad de que esta jueza sea confirmada antes de las elecciones es que, al ser la nominada de Trump y lograr llegar al mando del Tribunal Supremo antes de los comicios, podría intentar resolver cualquier proceso o litigio relacionado con la candidatura del republicano para beneficiarlo en su interés por ser reelegido.  

En el marco de las audiencias que se han realizado con miras a su confirmación, la jueza Barrett se ha mostrado abiertamente contraria al aborto. Sin embargo, no ha aclarado si votaría para que este derecho fuera desestimado por el Supremo tras haber sido reconocido en el año 1973. 

Demócratas alertan desequilibrio en el Supremo

Con la nominada de Trump a la cabeza, la Corte quedaría conformada por seis jueces abiertamente conservadores y solo tres de línea progresista. 

De cara a la necesidad de elegir a una nueva magistrada, el candidato demócrata a la Presidencia, Joe Biden, indicó que en caso de que gane las elecciones, nombrará a una nueva comisión bipartidista para que estudie detenidamente la situación del Supremo. 

"Lo que haré será establecer una comisión nacional bipartidista de académicos, expertos constitucionales, demócratas, republicanos, liberales, conservadores, y les pediré que en 180 días me entreguen recomendaciones sobre cómo reformar el sistema judicial, porque se está saliendo de control (...) Lo último que tenemos que hacer es convertir al Tribunal Supremo en un partido de fútbol político, quien tiene más votos obtiene lo que quiere. Los presidentes vienen y van y los magistrados del Supremo permanecen durante generaciones", señaló Biden. 

Así las cosas, si Barrett es confirmada en el cargo el lunes, la composición del Tribunal Supremo se inclinaría hacia la derecha, es decir, hacia el lado de Trump y los republicanos durante varios años debido a que dicha jueza permanecería al mando de forma vitalicia.

Con EFE y Reuters

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