De las urnas a las calles, demócratas y republicanos se enfrentan por el conteo de votos

Activistas vestidos como el buzón de correo del Ayuntamiento de Filadelfia y del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) se unen a otros que sostienen una pancarta y carteles de protesta mientras se cuentan los votos, dos días después de las elecciones presidenciales de EE. UU., en Filadelfia, Pensilvania, EE. UU., el 5 de noviembre de 2020.
Activistas vestidos como el buzón de correo del Ayuntamiento de Filadelfia y del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) se unen a otros que sostienen una pancarta y carteles de protesta mientras se cuentan los votos, dos días después de las elecciones presidenciales de EE. UU., en Filadelfia, Pensilvania, EE. UU., el 5 de noviembre de 2020. © Reuters/Eduardo Munoz

La pelea electoral en Estados Unidos toma ahora un gran protagonismo en las protestas callejeras, donde las bases de seguidores de cada candidato y bancada política se pronuncian en torno al conteo de votos. Demócratas que exigen contabilizar hasta el último sufragio y republicanos que piden que se detenga el conteo. En cada una de estas posturas hay una llave que favorece a cada candidato para lograr su cometido: ocupar la Casa Blanca por los próximos cuatro años.

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Contar hasta el último voto o parar el conteo, ahí está el centro de la discusión entre demócratas y republicanos en todo Estados Unidos. La contienda ya saltó de las urnas a las calles, pasó a los estrados judiciales y la Presidencia aún no se define. Un panorama sombrío que probablemente acompañará al país al menos por los próximos días.

"¡Cuenten los votos!", es el grito de los demócratas en decenas de manifestaciones y las mismas palabras del aspirante presidencial de este partido, Joe Biden. En el otro extremo, los republicanos y seguidores del mandatario Donald Trump reclaman en las calles: "¡paren el conteo!", un eco de las declaraciones del magnate con el que han llegado a protestar frente a los centros de votación.

“Estoy aquí para apoyarlo (al presidente Trump) porque lo que sucedió durante la noche de las elecciones es atroz y es absolutamente inaceptable para el pueblo estadounidense lo que la izquierda ha hecho con el proceso electoral en nuestro país (…) Cerraron el conteo de las votaciones porque sabían que Trump estaba ganando. Lo cerraron y luego comenzaron a contar los votos inválidos”, dijo una simpatizante del mandatario durante una manifestación en New Jersey.

La ciudad de Washington y los estados de Michigan, Arizona, Pensilvania, Florida y Nueva York, donde este jueves fueron detenidos 50 manifestantes, son algunos de los escenarios de movilizaciones que se extienden por el país a favor y en contra de la continuidad del conteo de sufragios.

Una manifestante es detenida durante una manifestación a favor de los demócratas y del movimiento Black Lives Matter, en Nueva York, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020.
Una manifestante es detenida durante una manifestación a favor de los demócratas y del movimiento Black Lives Matter, en Nueva York, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020. © Reuters/Andrew Kelly

Pero estas posturas no responden a un simple capricho de sus líderes sino a las razones que detrás de esto podrían ayudar a inclinar la balanza a favor de uno de los dos candidatos.

"Cada voto cuenta. El hecho de votar por correo no hace que tu voz no sea escuchada, especialmente durante una pandemia cuando no todos se sintieron seguros o cómodos para votar en persona. Es obvio, cada voto cuenta", dijo Megan Brown, mientras participaba en una protesta en Filadelfia, Pensilvania.

Parar el conteo, las razones detrás del grito de los republicanos

Este jueves, el mandatario emitió unas declaraciones desde la Casa Blanca. “Si cuentan los votos legales, fácilmente gano; si cuentan los votos ilegales, ellos (los demócratas) pueden tratar de robarnos las elecciones”, señaló Trump.

Republicanos protestan con mensajes como "hagan las elecciones justas de nuevo", durante una manifestación en apoyo al presidente Donald Trump, en Detroit, Michigan, EE. UU., 5 de noviembre de 2020.
Republicanos protestan con mensajes como "hagan las elecciones justas de nuevo", durante una manifestación en apoyo al presidente Donald Trump, en Detroit, Michigan, EE. UU., 5 de noviembre de 2020. © Reuters/Shannon Stapleton

Para los demócratas y algunos expertos políticos, Trump ha arremetido fuertemente contra el voto por correo, incluso antes de que llegara la gran jornada electoral del 3 de noviembre, debido a que los datos muestran que los votantes demócratas usaron esa modalidad de sufragio en mayor proporción que los republicanos, que prefirieron esperar a la jornada electoral.

De la cifra récord de más de 100 millones de personas que votaron por adelantado, casi la mitad están registrados con los demócratas, mientras que los votantes republicanos alcanzan solo un 30 %, según los registros del U. S. Election Project de la Universidad de Florida. Además, del total de las boletas por lo menos 65 millones se enviaron por correo y muchos de esos votos todavía no se han contabilizado.

"¿Qué quiero? Quiero que se cuenten los votos que llegaron aquí el 3 de noviembre y nada más. No quiero las papeletas que llegaron el 4 de noviembre. No quiero las papeletas que vinieron 12 de noviembre, 1 de diciembre, 20 de enero, 19 de enero. Esos no importan porque si importaran, habrían llegado a tiempo ", afirmó un residente de Filadelfia que se encontraba este jueves en una protesta en el centro de la ciudad.

Los conservadores refutan decisiones como la de la Corte Suprema de Pensilvania que permitió que se contabilicen las boletas por correo si se reciben dentro de los tres días posteriores a la elección, incluso sino tienen un sello legible de que fueron emitidas el 3 de noviembre. La medida es declarada por la bancada republicana como una especie de “trampa”. Pese a los intentos de impugnación por parte de los conservadores que llevaron el caso al tribunal en dos ocasiones, previo la gran jornada electoral, hubo un empate de 4 a 4 entre los magistrados que hasta ahora mantiene el conteo de boletas después de las elecciones.

Simpatizantes del presidente Donald Trump se manifiestan para exigir que las autoridades electorales detengan el conteo de votos, frente al centro de elecciones en Phoenix, Arizona, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020.
Simpatizantes del presidente Donald Trump se manifiestan para exigir que las autoridades electorales detengan el conteo de votos, frente al centro de elecciones en Phoenix, Arizona, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020. © Reuters/Cheney Orr

En otros estados sí ha sido posible cambiar la decisión vía judicial, como ocurrió en Wisconsin. Desde el pasado 26 octubre cuando un tribunal de federal de apelaciones revirtió un dictamen de una corte de distrito que había permitido que se recibieran los votos hasta seis días después de los comicios, tras una votación de 5 a 3.

"Tenemos el equipo en el terreno. Tenemos la gente. Tenemos el impulso. Tenemos la comunidad de activistas que no permitirá que esta carrera le sea robada al presidente Trump o a los republicanos. cuenten conmigo, yo puedo contar con ustedes", dijo la congresista republicana, Kelli Ward, durante un mitin a favor de la detención del conteo de votos, este jueves en Arizona.

Contar todos los votos, los motivos de los demócratas

En el otro extremo el candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata, Joe Biden, y sus simpatizantes exigen que se cuente hasta el último voto. Alegan que sería una violación a la democracia no hacerlo.

Biden escribió en Twitter: "todos los votos deben ser contados" y acompañó un video con el rótulo "cuenten todos los votos". En las imágenes se ve a una mujer blanca y un hombre afroamericano en alusión a que cada voz cuenta.

Pero también detrás de esta estrategia está el razonamiento de que según las previsiones hay muchos votos de demócratas en esos sufragios enviados por correo, que en efecto darían al ex vicepresidente de Barack Obama no solo una victoria sino una holgada diferencia a su favor frente al republicano.

El propio Biden lo adelantó en un breve discurso el miércoles cuando señaló que él y su compañera de fórmula, Kamala Harris, serán la cuarta dupla en vencer a un presidente en funciones y con la mayor cantidad de votos respaldándolos.

Según los datos de AP que le dan la victoria en Arizona a Biden, de momento el candidato suma 264 delegados del Colegio Electoral de los 270 que mínimamente debe alcanzar para ser declarado presidente. Está a punto de lograrlo según las proyecciones y aunque Trump acumula 214, aún no suelta la pelea electoral, como ya lo ha demostrado con las demandas entabladas para parar de contar votos en algunos lugares o exigir reconteos en otros.

Tradicionalmente, en las elecciones estadounidenses no ha habido un ganador hasta que se cuenten todos los votos. En 1960, 1968, 1976, 2000 y 2004 no se declaró la victoria de un candidato en la noche de las elecciones, y ahora la historia se repite en este 2020.

Con AP, AFP y EFE

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