Trump descalifica otra vez el conteo de votos, sin pruebas y con falsas afirmaciones

Los reporteros hacen preguntas cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retira después de hablar sobre los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020 en la Sala de Prensa Brady en la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020.
Los reporteros hacen preguntas cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retira después de hablar sobre los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020 en la Sala de Prensa Brady en la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, el 5 de noviembre de 2020. © Carlos Barria / Reuters

En su segundo discurso desde que cerraron las urnas, el presidente de Estados Unidos señaló sin fundamentos que le estarían robando la elección. Varios medios cortaron la transmisión de la alocución al considerar que el mandatario divulgaba falsedades y algunos republicanos opinaron que esa postura socava las instituciones democráticas del país.

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Que el sistema electoral es "corrupto". Que ganaría con "votos legales", pero que los "ilegales" le están quitando la victoria. Que la ventaja que le llevaba a su contendor Joe Biden se diluyó "mágicamente". Con esas afirmaciones falsas, el presidente y candidato Donald Trump volvió a insistir sin ningún sustento en lo que ha señalado durante meses. 

Así fue el segundo discurso de Trump desde que cerraron las urnas. La diferencia ahora es que los votos están cada vez más apretados y Biden no solo lleva ventaja con más votos en el colegio electoral sino que ha avanzado en estados clave como Georgia y Pensilvania. 

Sin embargo, sus palabras le merecieron las críticas de varios de sus copartidarios y múltiples medios de comunicación estadounidenses, que incluso dejaron de transmitir la alocución por las palabras infundadas del presidente.

Las falsas afirmaciones de Trump

“Si cuentas los votos legales, yo gano fácilmente. Si cuentas los votos ilegales, pueden intentar robarnos la elección”, fue una de las frases infundadas que espetó el mandatario. 

En Estados Unidos, un voto es ilegal cuando la misma persona vota varias veces o cuando un elector vota en nombre de un muerto o de alguien que se cambió de locación. A pesar de estas especificaciones, Trump no presentó ninguna prueba de que haya votos ilegales y de que esos sean los que están inclinando la balanza en su contra. 

En otro de los mensajes que dio en su discurso, señaló que las ventajas con que inicialmente ganaba en varios estados “comenzaron a reducirse milagrosamente”. Sin embargo, la delantera que tenía sobre Biden se ha ido reduciendo no por un "fraude" sino a medida que se contaban los votos enviados por correo o anticipados, que tienden en general a favorecer al candidato demócrata. 

El mejor ejemplo de ello es Georgia. En la madrugada del 4 de noviembre y tan solo horas después de que cerraran las urnas, Trump aventajaba al demócrata por más de ocho puntos porcentuales cuando se habían contabilizado el 77 % de los votos. Dos días después, Biden se puso a la cabeza en ese estado con una leve ventaja de 917 votos respecto a Trump, con el 99 % de las boletas escrutadas. El margen se redujo además a favor del demócrata en Pensilvania y Carolina del Norte, donde sigue ganando Trump por una diferencia mínima.

Prueba de que es normal que las tendencias iniciales de la votación cambien es que Trump también se ha beneficiado del conteo en otros estados. Biden parecía tener cantada su victoria en Nevada y en Arizona, pero ahora el republicano está a menos del 1 % de votos en el primer estado y a menos del 2 % en el segundo.

A pesar de esto, Trump sigue criticando el voto por correo como lo hizo durante toda su campaña y en su última alocución dijo que era un “sistema corrupto”, de nuevo sin presentar ninguna prueba al respecto y señalando con falsas afirmaciones a una modalidad electoral que se usa en Estados Unidos desde 1864 y está contemplada y protegida por la legislación.

Los medios que dejaron de transmitir al presidente

La cantidad de señalamientos sin ninguna evidencia hizo que varios canales estadounidenses como CNBC, ABC, CBS o NBC cortaran la transmisión en vivo de las declaraciones de Trump.

“Interrumpimos esto porque lo que está diciendo el presidente de Estados Unidos en gran parte es absolutamente falso. Él comenzó y no le permitiremos continuar porque no es cierto”, dijo el presentador de CNBC, Shepard Smith.

NBC Nightly News, uno de los tres informativos más seguidos de la televisión abierta del país, también detuvo la emisión al considerar que Trump había hecho “una serie de afirmaciones falsas”, como dijo en directo el periodista Lester Holt.

Anderson Cooper, una de las caras icónicas de CNN, cadena que sí hizo la transmisión completa, se unió a los periodistas para criticar el discurso de Trump. Cooper dijo que las acusaciones del mandatario contra el sistema de votación y lo que está ocurriendo en las elecciones eran tristes y peligrosas. “No presentó ninguna evidencia de cualquier tipo de fraude. Habló de gente poniendo papeles en las ventanas, de cosas que ha visto en internet… Ese es el presidente de Estados Unidos. Lo vemos como una tortuga obesa en su espalda agitándose bajo el sol ardiente, dándose cuenta de que su tiempo ha terminado. Pero simplemente no lo ha aceptado y se está llevando a todos con él, incluyendo a este país”, expresó el periodista al aire. 

Incluso, Fox News, la referencia informativa de los republicanos, fue crítica y desmintió las palabras del mandatario. “No hemos visto nada que constituya un fraude o un abuso del sistema”, dijo en directo el corresponsal de la Casa Blanca para Fox News, John Roberts.

Los mensajes que está lanzando Trump también están siendo filtrados por Twitter. En solo 24 horas, la red social puso una advertencia sobre siete tweets del presidente por considerar que son palabras “engañosas respecto a cómo participar en una elección”, bajo su política de no permitir que nadie use la red social para manipular o interferir en elecciones con información falsa.  

La más reciente publicación que Twitter ocultó parcialmente es una en la que Trump repetía las palabras de su discurso sobre que le habían robado la elección con votos ilegales. Un minuto después del filtro de la red social, el candidato republicano espetó que esa empresa “está fuera de control”. 

Críticas y apoyos desde los republicanos

Su ataque al sistema electoral y su petición de que se dejen de contar los votos que faltan por escrutar también hicieron que algunos de sus copartidarios tomaran distancia. El exfiscal y exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie dijo en ABC News que lo único que hace el presidente es “inflamar sin informar”. 

El también republicano y además gobernador de Maryland, Larry Hogan, agregó por su parte que los comentarios de Trump “socavan nuestro proceso democrático. Estados Unidos está contando los votos y debemos respetar los resultados como siempre lo hemos hecho antes. Ninguna elección o persona es más importante que nuestra democracia”.

Pero no todos los republicanos se alejaron del presidente. Mientras unos copartidarios marcaban su distancia, los hijos del presidente -Donald y Eric Trump- hicieron un llamado a los miembros del partido para que respalden al mandatario. Adicionalmente, ellos enfatizaron en las palabra infundadas de su padre de que hay un fraude electoral contra el cual hay que luchar.

Ese mensaje es respaldado por los senadores republicanos Lindsey Graham y Ted Cruz, que ampliaron la falsa narrativa de que le están robando las elecciones a Donald Trump. Con todas estas posturas a favor y en contra de lo que dice el actual mandatario, las elecciones se crispan cada vez más en un país que ya estaba polarizado y donde esta polarización se está trasladando a protestas en las calles.

Con Reuters y EFE

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