PERFIL

Joe Biden, un curtido político golpeado por tragedias familiares

Archivo: Joe Biden habla durante un evento de campaña en un drive-in en Dallas High School, Pensilvania, EE. UU., el 24 de octubre de 2020.
Archivo: Joe Biden habla durante un evento de campaña en un drive-in en Dallas High School, Pensilvania, EE. UU., el 24 de octubre de 2020. © Kevin Lamarque / Reuters

El demócrata llega a la Presidencia de Estados Unidos luego de ocho años como vicepresidente y más de treinta como senador. Si bien, su larga carrera política la ha tenido que combinar con la muerte de varios de sus hijos y los ataques personales a presuntos negocios de sus familiares más cercanos. Este es su perfil.

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Su mano derecha levantada, su izquierda puesta sobre la Biblia y enfrente la persona que le tomaba el juramento a quien se estaba convirtiendo en uno de los senadores más jóvenes de la historia. La primera posesión de Joe Biden como congresista en 1972 pudo haber sido como cualquier otra si esta escena no hubiese ocurrido dentro de la habitación en la que estaban hospitalizados sus dos hijos en la ciudad de Wilmington, a más de 150 kilómetros de distancia del Congreso en Washington D. C.

Este momento resume dos facetas claves del presidente de Estados Unidos: una vida familiar con varias tragedias tempranas y una larga carrera política con el Partido Demócrata.

Esa carrera lo llevó a ser el candidato presidencial de los azules. Biden se quedó con la mayoría de los delegados, en gran parte, por ser un político más de centro que sus rivales progresistas Bernie Sanders y Elizabeth Warren, quienes se retiraron de la precandidatura al ver que no tenían el respaldo suficiente. El no ser un socialdemócrata como ellos, le permitió tener más chances de quedarse con los votos de republicanos cansados de Donald Trump.

Para convertirse en el presidente de Estados Unidos hizo múltiples mítines políticos durante meses y recorrió todo el país. Biden llegó a ese punto con una trayectoria política de ocho años como vicepresidente en la Administración de Barack Obama y 36 años continuos como senador, siempre insistiendo en que es un hombre de orígenes humildes cercano a Dios y a su familia.

Un congresista con experiencia internacional y en lucha contra el cambio climático

No es extraño que el mismo Joe Biden se haya encargado de que el público no olvide la imagen en la que se ve tomando el juramento como senador dentro del hospital. Esa fue una escena recurrente en sus campañas de 2008 y 2020.

Joe Biden se posesionó por primera vez como senador de Estados Unidos en 1972 en el hospital donde estaban internados sus hijos, en Wilmington, Delaware. Foto de archivo.
Joe Biden se posesionó por primera vez como senador de Estados Unidos en 1972 en el hospital donde estaban internados sus hijos, en Wilmington, Delaware. Foto de archivo. © Vía YouTube Joe Biden

Él decidió ocupar su silla en el Congreso sin dejar solos a sus dos hijos Joseph ‘Beau’ Biden y Robert Hunter, quienes sobrevivieron a un accidente automovilístico en 1972, siendo apenas unos niños. Pero su hija menor, Naomi Christina, y su esposa Neilia Hunter no corrieron con la misma suerte.

Durante cinco años, Joe Biden fue padre soltero en los EE. UU. de los 70, viajando en coche y en tren desde Wilmington, en el estado de Delaware, hasta Washington D. C. para equilibrar su vida personal con las labores del Senado. En 1977, se casó con su actual esposa Jill Biden y juntos tuvieron a su hija Ashley Blazer.

Esta vida familiar la siguió compaginando con sus tareas como senador. Aunque durante las más de tres décadas que ocupó la silla presentó decenas de proyectos de ley y participó en cientos de audiencias, hay unas en particular que marcaron los claroscuros de su carrera política. Uno de los temas en los que Biden tiene más experiencia como legislador, y posteriormente como vicepresidente, es la diplomacia internacional.

Durante 12 años, Biden formó parte del Comité de Relaciones Exteriores del Senado e incluso llegó a ser su presidente. Desde allí, defendió ideas progresistas frente a los hechos más icónicos de la historia reciente como el fin del apartheid en Sudáfrica, la caída del muro de Berlín, la posguerra fría con Rusia y el envío de las tropas estadounidenses a Medio Oriente.

De hecho, Obama explicó en un discurso en 2008 que una de las razones por las que lo escogió como su fórmula vicepresidencial fue por su conocimiento en política exterior.

“(Biden) miró a Slobodan Milosevic a los ojos y lo llamó criminal de guerra y luego ayudó a diseñar políticas que pondrían fin a la matanza en los Balcanes y lo llevarían ante la Justicia. Aprobó leyes para bloquear las armas químicas y lideró el impulso para incorporar a la OTAN a las democracias más nuevas de Europa. Durante ocho años, fue un poderoso crítico de la catastrófica política exterior Bush-McCain y una voz a favor de una nueva dirección que lleve la lucha a los terroristas y ponga fin a la guerra en Irak de manera responsable”, describió el entonces candidato demócrata.

El expresidente Barack Obama está haciendo campaña por Joe Biden a la Presidencia de Estados Unidos, como en este evento en Miami, Florida, el 24 de octubre de 2020.
El expresidente Barack Obama está haciendo campaña por Joe Biden a la Presidencia de Estados Unidos, como en este evento en Miami, Florida, el 24 de octubre de 2020. © Marco Bello / Reuters

Biden también aprovechó su permanencia en el Comité de Relaciones Exteriores para organizar varias audiencias con un tema que en el momento era poco popular: el cambio climático. Él presentó el proyecto de la Ley de Protección del Clima Global, que fue una de las normativas que sentó los pilares de la lucha por el medio ambiente desde los 80. La legislación creó un grupo para investigar cómo se podían controlar las emisiones de gases y para trazar la estrategia de Estados Unidos frente al cambio climático.

El caso Hill, un capítulo que aún le pesa a Biden

El demócrata también se enorgullece por haber liderado la Ley de Violencia contra la Mujer de 1994, que penalizó la violencia doméstica, el acoso y el abuso sexual contra las mujeres. Paradójicamente, uno de los casos que todavía pesan en la historia política de este demócrata fue uno de acoso sexual.

La abogada Anita Hill se sometió a las preguntas de 14 senadores -todos hombres blancos designados por Biden- luego de que ella señalara al juez Clarence Thomas por presunto acoso sexual. En ese entonces, Thomas aspiraba a llegar a la Corte Suprema de Justicia y para ello necesitaba las votaciones del Senado.

Biden, como presidente del Comité de Justicia, prometió que no permitiría “preguntas sobre asuntos totalmente irrelevantes”, o que “fastidien o acosen a cualquier testigo”. Pero nunca controló el rumbo que tomó la audiencia. Los senadores le preguntaron a Hill si era una mujer “despreciada” con un “complejo de mártir” que denunciaba al juez solo porque él no se fijó en ella, o si pretendía convertirse en “una heroína del movimiento de los derechos civiles”.

Esta foto de archivo del 12 de octubre de 1991 muestra a la académica Anita Hill compareciendo ante el Senado en Washington
Esta foto de archivo del 12 de octubre de 1991 muestra a la académica Anita Hill compareciendo ante el Senado en Washington AFP/Archivos

Los cuestionamientos de los legisladores fueron tan ofensivos que, aunque el caso de Hill no tuvo consecuencias penales, sí influenció en cómo abordar otras denuncias de acoso sexual. Y para la carrera de Biden permaneció como un lastre de vergüenza. Por eso, cuando ya aspiraba a la Presidencia, el demócrata llamó a Hill a pedirle perdón casi 30 años después de la audiencia.

El vicepresidente en el que confió Obama

Entre proyectos y audiencias, Biden también aprovechó el tiempo en el Congreso para lanzarse como presidente en dos ocasiones, ambas fallidas. En 1987 se retiró de la precandidatura luego de aceptar que plagió parte de un discurso y en 2008 renunció a su aspiración para unirse a la campaña de Barack Obama.

Aunque no llegó a ser el mandatario, como lo quería originalmente, ocupó la Vicepresidencia y fue su mano derecha en proyectos claves. Obama le pidió que le ayudara a mover las mayorías del Congreso para que aprobaran su propuesta del ‘Recovery Act’, la ley con la que el presidente pretendía recuperar la economía con un crecimiento laboral que promoviera las energías limpias.

Biden lo logró y fue quien estuvo al frente de la ejecución de una de las políticas fundamentales del Gobierno de Obama. El vicepresidente también jugó un papel clave para que el Legislativo aprobara la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida popularmente como ‘Obamacare’. Ahora promete que fortalecerá ese programa. 

Cáncer, la otra tragedia familiar

En 2015, la muerte volvió a llegar a la familia Biden. Beau, el hijo mayor del vicepresidente falleció de un cáncer cerebral y esto motivó al político para adelantar con un interés personal las políticas para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

El entonces vicepresidente recogió sus pasos por el Congreso para lograr la aprobación de un aumento de presupuesto para los Institutos Nacionales de Salud. Luego, en enero de 2016, el mismo Obama le dio las banderas para que liderara el proyecto para mejorar el tratamiento del cáncer. Ahora, la familia del vicepresidente tiene una fundación dedicada a combatir la enfermedad: el Biden Cancer Initiative.

Además, su interés por este tema le ha servido para promover la campaña de 2020. “El cuidado de salud es un tema personal para mí. El ‘Obamacare’ es un tema personal para mí”, dice Biden en uno de los anuncios de su carrera a la Presidencia, luego de contar el accidente de su familia en los 70 y la muerte de su hijo por cáncer.

Out of 3,097 people polled across 18 Middle East and North African countries, around 39 percent favoured Democratic presidential candidate Joe Biden (pictured October 24, 2020) while only 12 percent opted for US President DonaldTrump
Out of 3,097 people polled across 18 Middle East and North African countries, around 39 percent favoured Democratic presidential candidate Joe Biden (pictured October 24, 2020) while only 12 percent opted for US President DonaldTrump ANGELA WEISS AFP/File

Las críticas por los negocios de su hijo

Del otro lado de la moneda, la familia también fue el blanco de las críticas más duras durante su aspiración presidencial de 2020. Los ataques se concentraron principalmente en Hunter Biden, el hijo del demócrata.

Las polémicas comenzaron desde 2014, cuando Hunter asumió como uno de los directivos de la empresa de gas ucraniana Burisma, en el mismo periodo que su padre era vicepresidente de Estados Unidos.

Los críticos señalaron a la familia Biden de tener un choque de intereses porque Joe Biden era el encargado de las relaciones estadounidenses con Ucrania. Uno de los temas gruesos era la petición de Kiev a Washington para que lo respaldara en el aumento de su producción de gas ante el distanciamiento político con Rusia.

La Casa Blanca eludió la polémica diciendo que los familiares de Biden eran “ciudadanos” y que sus trabajos “no reflejan el respaldo de la administración o del vicepresidente o presidente”. Sin embargo, el panorama fue más complejo cuando el dueño de la empresa Burisma, donde trabajaba Hunter Biden, comenzó a ser investigado por blanqueo de dinero y presunta corrupción.

Luego, el entonces vicepresidente pidió la renuncia del fiscal que investigaba al empresario y desde entonces carga con señalamientos que aún pesan en la campaña presidencial actual. Donald Trump sostiene que Biden usó su poder político para forzar la salida del fiscal, mientras que el exvicepresidente se defiende explicando que ese funcionario era ineficaz para combatir la corrupción en Ucrania.

Lo particular es que el mismo caso se volvió en contra de Trump en 2019, cuando ya estaba definido quiénes serían los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos. Los senadores demócratas conocieron una llamada telefónica en la que Trump le pidió a su homólogo ucraniano que investigara a Biden y a su hijo por la salida del fiscal. En la práctica, si Ucrania enlodaba a Biden, eso sería un duro golpe a su campaña con miras a las elecciones presidenciales de 2020.

Esa llamada hizo que los senadores demócratas acusaran a Donald Trump de abuso de poder y pidieran fallidamente su destitución, pues el Senado de mayoría republicana absolvió al presidente. 

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Pero eso no significó que el hijo de Biden quedara por fuera del debate político. A medida que aumentaban las tensiones en la campaña presidencial, Trump usó el caso de Burisma y su conexión con Hunter Biden para atacar a su contrincante demócrata. El expresidente también se concentró en Hunter al decir que él y su familia recibieron 3,5 millones de dólares desde Rusia.

El origen de los señalamientos de Trump es un reporte que revelaron dos senadores republicanos en plena campaña presidencial y en medio del proceso que llevaba el Senado para investigar el posible conflicto de intereses entre los negocios de Hunter con la Vicepresidencia de Biden. El informe asegura que Hunter fue cofundador de una empresa que recibió 3,5 millones de dólares de la viuda de un exalcalde de Moscú, investigado por corrupción.

Sin embargo, no hay mucha claridad en el caso. Los abogados de Hunter dicen que él no fue cofundador de la empresa que supuestamente recibió el dinero, pero no han mostrado las pruebas que medios como Politifact les han pedido para sustentar esa posición. Del otro lado, el informe de los senadores no aclara cuáles son las fuentes que probarían que lo que dicen es cierto.

La equipo de campaña republicana de 2020 también criticó que Hunter Biden fuera despedido de la Marina luego de dar positivo en una prueba de cocaína.

“Mi hijo, como mucha gente que conozco en casa, tenía un problema de drogas. Lo ha superado. Lo ha arreglado. Estoy orgulloso de él”, respondió Joe Biden en el debate presidencial en Cleveland, Ohio.

Biden destaca que, a diferencia de Trump, él no atacó al republicano a través de su familia, sino que debatió las ideas y, desde allí enfatizó en sus áreas de mayor experticia: el cambio climático, las relaciones internacionales y su defensa de la salud; temas a los que ahora volverá a recurrir como el nuevo presidente de Estados Unidos. 

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