¿Qué futuro político le espera a Donald Trump tras los sucesos del Capitolio?

Los demócratas en la Cámara de Representantes avanzan en la redacción de artículos de acusación contra el presidente Donald Trump, que podrían presentar la próxima semana.
Los demócratas en la Cámara de Representantes avanzan en la redacción de artículos de acusación contra el presidente Donald Trump, que podrían presentar la próxima semana. © Getty Images / AFP

Todo son interrogantes acerca de cómo dejará Donald Trump la Casa Blanca a 12 días de la investidura de Joe Biden como nuevo presidente de Estados Unidos. Sin embargo, hay algunas certezas: el apoyo del Partido Republicano hacia su presidente saliente quedó visiblemente mermado, algo que podría poner en jaque su objetivo de presentarse a las presidenciales de 2024.

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Los últimos días de la presidencia de Donald Trump transcurren de manera tormentosa y tensa, reflejo de los cuatro años de su Administración. El calendario avanza hacia el 20 de enero, cuando el demócrata Joe Biden asuma como presidente de Estados Unidos, y Trump sigue polarizando la escena política en tiempo de descuento. 

Desde el asalto al Capitolio en Washington D.C. por parte de sus seguidores hasta la posibilidad de concederse a él mismo un indulto preventivo para evitar próximas investigaciones, estas últimas jornadas marcarán como ninguna otra el futuro del magnate estadounidense. 

Trump ha repetido en varias ocasiones que volverá a postularse como presidente en las próximas elecciones, en 2024. Sin embargo, sus apoyos entre asesores y dentro del Partido Republicano han quedado minados después de los sucesos del 6 de enero, cuando el mismo Trump convocó a la manifestación que irrumpió en el Capitolio para interrumpir la certificación de la victoria electoral de Biden en una jornada insólita de ataque a las instituciones. 

Un segundo 'impeachment' sobre la mesa

El futuro inmediato de Trump está pendiente de dos caminos que se abren y que avanzan a contrarreloj: el 'impeachment', un juicio político que quieren impulsar los demócratas, y el auto-perdón que el presidente republicano ha planteado en varias ocasiones. 

La oposición demócrata busca destituir a Trump a pocos días de que el partido azul llegue a la Casa Blanca. Una de las posibilidades es iniciar un proceso de 'impeachment' en la Cámara de Representantes, dominada por los demócratas, algo que ya intentaron en febrero de 2020. Un proceso que suele demorarse varias semanas. Otra posibilidad es activar la Enmienda 25, que transfiere los poderes a la Vicepresidencia. 

Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, ya sondea a los legisladores demócratas, entre quienes dice tener más apoyo que en febrero para una destitución de Trump, pero por ahora parece inclinarse por usar la Enmienda 25. 

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pronuncia declaraciones durante una conferencia de prensa en el Capitolio de los Estados Unidos el 7 de enero de 2021.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pronuncia declaraciones durante una conferencia de prensa en el Capitolio de los Estados Unidos el 7 de enero de 2021. © EFE / EPA / SHAWN THEW

Tanto en el proceso de 'impeachment' como en la Enmienda 25, parece difícil conseguir los apoyos suficientes y hacerlo a tiempo antes del 20 de enero. Para Muni Jensen, analista política de Albright Stonebridge, actualmente "hay más posibilidades de lograrlo (...) sin embargo, hay poco tiempo y no es seguro que logren lo que se proponen", agrega en entrevista con France 24. 

Si el 'impeachment' prospera, el poder legislativo tendría la capacidad de impedir que Trump vuelva a presentarse a cualquier elección presidencial. Pero, incluso si no prospera, el mandatario sería el primero en haber recibido dos procesos de destitución, algo inaudito en la historia estadounidense.

La insólita posibilidad de un auto-perdón

Por otro lado, asesores cercanos a Trump confirmaron que el presidente busca indultarse a sí mismo, gracias a sus poderes presidenciales, para evitar ser investigado cuando deje la Casa Blanca. "Este proceso legal aún no es claro y es algo sin precedentes, pero si lo logra quedaría bastante blindado", considera Munsen. 

Mark Greenberg, profesor de derecho y filosofía de la Universidad de California, opina que "Trump estaría violando principios fundamentales de la ley americana (...) Podría cometer crímenes extremadamente serios y perdonarse inmediatamente, algo que lo pondría por encima de la ley", agrega. 

Las implicaciones del auto-perdón para Trump no están claras, ya que podría blindarlo de investigaciones federales pero no estatales. Sin embargo, a largo plazo sienta un precedente insólito de desequilibrio de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial. 

El mermado apoyo del Partido Republicano a Trump

Pero más allá de estos procesos institucionales, el impacto más fuerte de estos últimos días recae sobre los apoyos de Trump, tanto dentro de su partido como entre sus bases.

Desde el vicepresidente Mike Pence hasta el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, pesos pesados del rojo dejaron de seguir a Trump en sus reclamos de fraude electoral, especialmente después de los sucesos del Capitolio. 

Esto podría costarle sus planes de reelección en 2024: "Es difícil que un candidato sin partido tenga éxito en Estados Unidos, un país bipartidista", evalúa Jensen ante la posibilidad de que Trump se presente sin partido. 

Sin embargo, el presidente saliente todavía no tiene todo perdido entre las filas de su partido. Algunos políticos lo siguen apoyando, o podrían recoger su legado, como el republicano Ted Cruz. Pero más allá de los cálculos electorales, Jensen deja claro que "Trump representa una fuerza política real y peligrosa para el país y para el mundo". 

Las bases podrían ser el salvavidas de Trump

El mismo Trump lo recordaba este 8 de enero en un trino con sus mayúsculas características: "Los 75 millones de grandes patriotas americanos que me votaron (...) tendrán una voz gigante durante mucho tiempo". Y es que el presidente todavía cuenta con un fuerte apoyo entre sus bases, que están dispuestas hasta a irrumpir en el Capitolio para defenderlo.

Sin embargo, Trump se vio obligado a condenar la protesta y la violencia, es decir, condenar las acciones que él mismo había incitado, algo que podría distanciarlo de sus seguidores que creen firmemente en la teoría del fraude electoral.

Para Jensen, esta fue una concesión "forzada", "para exonerarse de haber incitado un ataque violento a la democracia", que no tendrá un efecto real entre los votantes de Trump. "Sus seguidores estarán con él por encima de todo", afirma. 

Con EFE y Reuters

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