Por "incitación a la insurrección", Donald Trump será enjuiciado de nuevo

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, camina hacia su oficina, mientras los demócratas debaten un artículo de juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington, Estados Unidos el 13 de enero de 2021.
La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, camina hacia su oficina, mientras los demócratas debaten un artículo de juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington, Estados Unidos el 13 de enero de 2021. © Reuters

La Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos aprobó este 13 de enero un segundo 'impeachment' contra el presidente Donald Trump, el primero en afrontar dos juicios políticos en la historia de ese país. La bancada demócrata acusó al magnate de "incitación a la insurrección", luego de que una horda de sus partidarios asaltara el Capitolio el pasado 6 de enero, una jornada que dejó cinco personas muertas.

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En una votación sin precedentes en la historia de Estados Unidos, la Cámara de Representantes aprobó este miércoles (232-197)) un segundo juicio político contra el presidente Donald Trump. Este órgano legislativo, de mayoría demócrata, acusó al presidente saliente de “incitación a la insurrección” a falta de una semana para su salida de la Casa Blanca tras los incidentes en el Capitolio el pasado 6 de enero.

Aunque el ‘impeachment’ al que se vio sometido el mandatario el año pasado no consiguió dividir a la bancada republicana de las dos cámaras legislativas, la posición del presidente republicano es mucho más débil en esta ocasión.

En la última semana, las críticas por parte de diversos sectores republicanos a la implicación del discurso de Donald Trump en los disturbios del Capitolio fueron numerosas.

Pero el principal problema al que se enfrenta este juicio político es el tiempo y la muralla republicana del Senado. Tras el voto afirmativo para procesar a Trump en la Cámara de Representantes, la acusación pasa a la Cámara Alta, donde se realizaría una suerte de juicio contra el presidente.

Estados Unidos está caminando sobre terreno político desconocido. Nunca antes en la historia un presidente había tenido que enfrentar dos juicios políticos durante su mandato, ni un ‘impeachment’ se había realizado a tan pocos días del final de una legislatura.

Lo acontecido tiene la explicación única de lo inusual de los eventos de las últimas semanas en Washington D. C. Desde las elecciones del pasado 3 de noviembre, donde el demócrata Joe Biden se hizo con la victoria, Donald Trump ha estado negando los resultados de forma constante, realizando acusaciones infundadas de fraude electoral y arengando a sus seguidores a no reconocer una normalidad institucional y democrática.

Estos hechos desembocaron en los disturbios del pasado 6 de enero en el Capitolio, que hicieron que se suspendiera la ratificación de la victoria de Joe Biden en el Congreso y que cinco personas, entre ellas un policía, fallecieran durante el caos originado. Aunque Trump pidió cesar la violencia y garantizó una transición del poder pacífica, el ‘impeachment’ se ve como un castigo simbólico a su gestión.

Un manifestante con pancartas a favor de la destitución del presidente Donald Trump, frente al Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos. En Washington D.C.,EE. UU., el 12 de enero de 2021.
Un manifestante con pancartas a favor de la destitución del presidente Donald Trump, frente al Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos. En Washington D.C.,EE. UU., el 12 de enero de 2021. © Reuters/Erin Scott

Donald Trump advirtió desde Texas que este proceso es “peligroso” para Estados Unidos. "Continuar por este camino, creo que está causando un peligro tremendo a nuestro país y está causando una gran ira", dijo Trump el martes, en sus primeras declaraciones a los periodistas desde los disturbios de la semana pasada.

La Cámara de Representantes votó afirmativo, ahora es el turno del Senado

La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes aprobó sin mayor problema el juicio político. Además de la mayoría, al menos 10 legisladores republicanos, incluida la miembra republicana de la Cámara de Representantes, Liz Cheney, de Wyoming, anunciaron que votarían para acusar a Trump, dividiendo al liderazgo republicano y al partido.

“El presidente de los Estados Unidos convocó a esta turba, reunió a la turba y encendió la llama de este ataque”, dijo Cheney en un comunicado. "Nunca ha habido una traición más grande por parte de un presidente de los Estados Unidos a su cargo y su juramento a la Constitución".

Pero es más difícil que el procedimiento salga adelante en el Senado. Ahí se necesitan dos tercios de la Cámara Alta votando a favor de la condena al presidente Trump, algo que requiere a al menos 17 republicanos votando junto a los demócratas. Todavía no se sabe a ciencia cierta qué republicanos harían esto en el Senado.

Sin embargo, sí que es notable la mala relación entre el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, y Donald Trump. McConnell está muy molesto por los hechos del Capitolio, por la actitud del presidente y por haber perdido la segunda vuelta en Georgia, aunque todavía no ha anunciado su posible voto.

La enmienda 25 quedó descartada este martes como vía para destituir al presidente

Con 222 Votos a favor y 202 en contra, la Cámara de Representantes aprobó este martes la resolución no vinculante para pedir al vicepresidente del país, Mike Pence, que invoque la sección 4 de la Enmienda 25 de la Constitución, con el fin de despojar al mandatario de sus funciones.

Sin embargo, para la activación de esa vía constitucional era indispensable el respaldo del vicepresidente del país, Mike Pence, quien se anticipó y antes de que terminara la votación en la Cámara Baja emitió una carta en la que dejó claro que se opone a retirar a Trump del cargo. Esto hace que este procedimiento, mucho más rápido y directo que el de ‘impeachment’, esté descartado.

"La insto a usted y a cada miembro del Congreso para que eviten acciones que puedan dividir y avivar aún más las pasiones del momento. Trabaje con nosotros para rebajar la temperatura y unir a nuestro país mientras nos preparamos para investir al presidente electo Joe Biden como el próximo presidente de Estados Unidos", declaró Pence en una carta dirigida a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Para que la activación de la Enmienda 25 fuera posible, el vicepresidente y una mayoría de funcionarios del gabinete tendrían que declarar al jefe de Estado “imposibilitado de ejercer los derechos y deberes de su cargo”.

Durante unos días los demócratas tuvieron su esperanza depositada en esta posibilidad debido al enfrentamiento político entre Mike Pence y Donald Trump. Pence sufrió presiones de su propio presidente para que no declarase ganador de las elecciones del 3 de noviembre a Joe Biden y criticó fuertemente los disturbios del Capitolio.

Estados Unidos está sumido en una crisis política y de enfrentamiento polarizado acentuado en las últimas semanas. El próximo 20 de enero Joe Biden asumirá el cargo de presidente, un acto al que Donald Trump no asistirá y en el que se teme que puedan repetirse incidentes como los vistos el pasado 6 de enero.

Con AP y Reuters

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