EE. UU. pide ayuda a la FEMA para atender el aumento de niños migrantes

Archivo: Migrantes se entregan a la Patrulla Fronteriza de EE. UU. después de cruzar la frontera con México desde Ciudad Juárez a través del Río Bravo para pedir asilo el 4 de marzo de 2021.
Archivo: Migrantes se entregan a la Patrulla Fronteriza de EE. UU. después de cruzar la frontera con México desde Ciudad Juárez a través del Río Bravo para pedir asilo el 4 de marzo de 2021. © Jose Luis González / Reuters

El Gobierno estadounidense ordenó el sábado a la agencia de emergencias FEMA ayudar con el creciente número de niños migrantes que están cruzando la frontera con México ante la saturación de las instalaciones de atención.

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El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, pidió a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) que apoye los esfuerzos para albergar temporalmente a miles de niños que cruzaron solos la frontera sur, en medio de críticas de que las autoridades los retuvieron durante largos períodos en instalaciones abarrotadas.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) tiene actualmente a su cargo a unos 8.800 niños migrantes y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) otros centenares más. Mientras, cada día se producen nuevas llegadas.

En febrero fueron arrestadas unas 100.000 personas en la frontera sur –entre ellas 9.457 menores no acompañados–, un aumento del 28% respecto a enero, según las autoridades.

Sus instalaciones están superpobladas y las autoridades se ven doblemente desafiadas por las restricciones relacionadas con la pandemia de Covid-19.

Nos estamos enfrentando a un éxodo masivo, una nueva crisis migratoria en la región

“Ante la no detención y la no deportación inmediata (en México), los menores están pudiendo viajar, diría de una manera un poco más libre, o están consiguiendo avanzar”, dice a RFI Ramón Marquéz,  coordinador de migración de la ONG Ayuda en Acción de México. “Y también está el efecto por el cambio de gobierno (en EE. UU.). Hay una sensación de euforia o una sensación de que las fronteras están abiertas. Hay mucha información incorrecta en la ruta y también los grupos que lucran con el tráfico, envían el mensaje de 'la frontera está abierta, intenten avanzar porque ahora es un momento propicio'. Esto es algo muy reciente, de las últimas dos, tres semanas. Hay que estar muy atentos a qué va a pasar porque nos estamos enfrentando a un éxodo masivo, una nueva crisis migratoria en la región, no solo de menores, sino de población general, de familias, de mujeres”.

El Gobierno del presidente Joe Biden enfrenta una creciente presión de los migrantes, aparentemente alentados a intentar ingresar a Estados Unidos por el rechazo del nuevo mandatario a la política de "tolerancia cero" de su predecesor Donald Trump hacia los inmigrantes indocumentados.

Si bien los adultos y las familias migrantes continúan siendo enviados de regreso a México cuando son capturados, los niños no acompañados reciben ayuda para reubicarse con parientes estadounidenses.

El Departamento de Seguridad Nacional dijo en un comunicado que la FEMA sería parte de un esfuerzo de 90 días para garantizar que los niños estén albergados de manera segura y que sean entregados a personas que los cuidarán, generalmente familiares que ya viven en Estados Unidos.

“En los últimos meses ha habido cambios en la ley migratoria mexicana y ahora el Instituto Nacional de Migración en México en teoría no debe estar deteniendo a los menores que están cruzando el territorio nacional”, dice Marquéz. “Como el Instituto no los puede tener en las estaciones migratorias, los están entregando a las procuradurías municipales y estatales, que muchas veces no tienen capacidad, ni infraestructura, ni la experiencia para atender a los menores acompañados con sus familias y a los no acompañados. Entonces piden el apoyo de los albergues. Nos han llegado algunas informaciones de albergues con los que estamos colaborando en un proyecto actual de Ayuda en Acción donde nos están diciendo que el propio Instituto Nacional Migración y la Procuraduría están canalizando familias y menores para que estén bajo resguardo. También tenemos información de la frontera norte, en donde está pasando lo mismo, están buscando el apoyo de organizaciones de la sociedad civil, incluso de algunos espacios donde organismos internacionales están atendiendo a las personas que están llegando”.

Además, Biden enfrenta una creciente presión de los republicanos por el aumento de la llegada de migrantes a la frontera con México, una situación que la oposición califica como la primera crisis migratoria de su mandato. 

El líder de la minoría republicana de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, denunció la "crisis" en una visita con varios congresistas a la frontera en Texas. "Esta crisis fue creada por las políticas presidenciales de este nuevo Gobierno", acusó.

El congresista republicano Chuck Fleischmann afirmó que la Administración de Biden ha "creado un ambiente" propicio para un incremento de la migración. Otros miembros de la delegación afirmaron que los traficantes de personas se están beneficiando de las políticas del Gobierno.

Una reforma migratoria a la vista 

El aumento de la llegada de personas a la frontera es un desafío político para Biden, que busca revertir muchas de las políticas contra la inmigración impuestas por su predecesor, Donald Trump.

El presidente demócrata quiere tramitar una ambiciosa reforma migratoria en el Congreso, que podría dar una vía para la ciudadanía para millones de indocumentados.

En Washington, los republicanos denuncian que hay una "crisis" en la frontera, pero la Casa Blanca se niega a aceptar esta retórica.

Para el Gobierno de Biden, que decidió suspender acuerdos firmados por Trump como el programa Quédate en México, que obligaba a los demandantes de asilo a esperar al otro lado de la frontera y reinstauró la iniciativa CAM para acoger a menores centroamericanos con padres con residencia legal en Estados Unidos, el mensaje es que "la frontera está cerrada" a la inmigración irregular.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, admitió este lunes que hay un "gran problema".

"El gobierno precedente nos dejó con un sistema desmantelado y con el cual es imposible trabajar, al igual que con otros problemas, vamos a hacer todo lo que sea posible para resolverlo", agregó.

 

Con AFP

Este artículo fue originalmente publicado por RFI 

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