Con hoteles predeportación, EE. UU. insiste en que su frontera "no está abierta" a la inmigración

Un grupo de migrantes centroamericanos en busca de asilo en Estados Unidos permanecen cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, Estados Unidos, el 19 de marzo de 2021.
Un grupo de migrantes centroamericanos en busca de asilo en Estados Unidos permanecen cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, Estados Unidos, el 19 de marzo de 2021. © Reuters/Adrees Latif

Cerca de 1.200 familias en proceso de expulsión serán acogidas en hoteles en Texas y Arizona. El Gobierno de Joe Biden intenta alejarse de la política de su antecesor Donald Trump, de mantener a las personas sin papeles en centros de detención. Sin embargo, la nueva medida también demuestra las dificultades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas para tener bajo su custodia a tantas personas, no siempre con opciones de pedir asilo desde sus países de origen, como pide Estados Unidos.

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El presidente Joe Biden tiene por delante el desafío de una crisis humanitaria en la frontera entre Estados Unidos y México, que amenaza con eclipsar su ambiciosa agenda legislativa y promete gran costo político.

El director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduana (ICE), Tae Johnson, confirmó este domingo que el Gobierno firmó un acuerdo por cerca de 87 millones de dólares con la ONG texana Endeavors, para que administre un programa que otorgue alojamiento en hoteles y pruebas de Covid-19 a los migrantes en proceso de deportación. El contrato proporciona 1.239 camas y otros servicios necesarios, según aseguró en un comunicado.

Hasta este miércoles, aproximadamente 1.200 migrantes se encontraban detenidos en dos centros de detención familiar en Texas, según una portavoz de ICE.

El objetivo es "proporcionar alojamiento temporal y servicios de tramitación para las familias que no han sido expulsadas y que por tanto están en proceso de expulsión de EE. UU.", explicó Johnson.

Asimismo, Endeavors, en alianza con otras ONG, inicialmente proporcionará camas en siete hoteles diferentes a familias consideradas vulnerables cuando estas sean atrapadas por las autoridades en la frontera.

Hasta ahora, ICE se ha encargado de la custodia de las personas sin papeles que cruzan la frontera después de que son detenidos por la Patrulla Fronteriza.

Un grupo de migrantes centroamericanos en busca de asilo en Estados Unidos permanecen cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, Estados Unidos, el 19 de marzo de 2021.
Un grupo de migrantes centroamericanos en busca de asilo en Estados Unidos permanecen cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, Estados Unidos, el 19 de marzo de 2021. © Reuters/Adrees Latif

Está previsto que los llamados "sitios de recepción familiar" en hoteles se abran en abril. Allí ofrecerán pruebas de Covid-19, atención médica, alimentación, trabajadores sociales y administradores de casos para ayudar con los viajes y destinos posteriores. También se capacitará al personal para trabajar con niños, según dos fuentes del Gobierno citadas por Reuters y que hablaron en condición de anonimato.

Aún no está claro si los migrantes deberán usar brazaletes en el tobillo o si estarían sujetos a cualquier otra forma de monitoreo.

Los funcionarios explicaron que las familias llegarán a las estaciones de la Patrulla Fronteriza y luego serán enviadas a los hoteles para trámites de registro. Podrían salir de los centros de recepción seis horas después de su arribo si completan el proceso, dan negativo en la prueba del virus y se ha organizado el transporte.

Después, las familias migrantes serán "expulsadas" a México o a sus países de origen mediante una orden de salud de la era Trump conocida como Título 42. No obstante, más de la mitad de las personas capturadas en la frontera el pasado febrero no fueron deportadas. Muchos fueron liberados dentro de Estados Unidos.

"La frontera está cerrada"

La Administración de Joe Biden, que ha prometido impulsar desde el Congreso proyectos de ley para regularizar la situación de millones de migrantes que por años han permanecido indocumentados en su territorio, paralelamente advierte que su frontera no está abierta para la llegada de nuevas personas, y más aún en medio de las restricciones por la pandemia del Covid-19.

"Nuestro mensaje ha sido sencillo: la frontera está cerrada (…) Estamos expulsando a familias. Estamos expulsando a adultos solteros. Y hemos tomado la decisión de no expulsar a niños pequeños y vulnerables", sostuvo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, a cuatro programas de noticias dominicales en medio del esfuerzo del Gobierno por enfatizar que trabaja para tener la situación bajo control.

Las organizaciones sin ánimo de lucro también operarán un nuevo centro de acogida para menores no acompañados, con 2.000 camas. El contrato tiene seis meses de duración, pero podría prorrogarse.

Las historias de menores no acompañados y familias que intentan cruzar la frontera han comenzado a dominar los titulares y la atención política, distrayendo los esfuerzos de la Casa Blanca para promover el proyecto de ley de ayuda por el Covid-19 de 1,9 billones recientemente aprobado.

Este domingo, el mandatario estadounidense dijo que visitará la frontera con México "en algún momento" y urgió a quienes tienen intención de llegar a su país a que soliciten refugio desde sus países de origen.

Vertiginoso desplazamiento de migrantes, tras llegada de Biden a la Casa Blanca

Tras la llegada a la Casa Blanca del mandatario, que ha prometido un trato más humano para los indocumentados en su país, la cifra de personas que buscan refugio aumentó vertiginosamente. Pasó de cerca de 7.000 en enero a alrededor de 19.000 en febrero, de acuerdo con datos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Un agente de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. escolta a dos menores no acompañados que buscan asilo desde Centroamérica, mientras otros se refugian cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, EE. UU., el 19 de marzo de 2021.
Un agente de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. escolta a dos menores no acompañados que buscan asilo desde Centroamérica, mientras otros se refugian cerca de un campo de béisbol después de cruzar el río Grande, desde México en balsas. En La Joya, Texas, EE. UU., el 19 de marzo de 2021. © Reuters/Adrees Latif

Según reportó el medio de comunicación Axios, ICE está transformando sus centros de detención para familias en puntos de gestión rápida con el fin de liberar a esas personas en 72 horas.

Sin embargo, la decisión del Gobierno de alojarlos ahora en hoteles también muestra las dificultades de las autoridades migratorias por mantener bajo su custodia a los indocumentados por el fuerte aumento de ciudadanos, principalmente provenientes de Centroamérica.

No obstante, la Casa Blanca rechaza rotundamente calificar la situación de "crisis", lo que ha llevado a una batalla sobre la tensa situación.

Los funcionarios de inmigración habían advertido que podría haber un aumento después de las elecciones del pasado noviembre y la noticia de que las políticas de línea dura de Trump se revertirían.

Hasta el sábado se encontraban más de 5.000 niños sin familiares en las abarrotadas instalaciones fronterizas, de acuerdo con datos oficiales.

México despliega cientos de agentes migratorios en la frontera con Guatemala

Desde el sábado, un centenar de agentes migratorios fueron desplegados en los límites fronterizos entre México y Guatemala, según el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, para mitigar la propagación de la pandemia. Sin embargo, la decisión coincide con los intentos por frenar el paso de migrantes que pretenden llegar a Estados Unidos.

El pasado jueves, y por primera vez desde que fue detectado el Covid-19 hace más de un año, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció la restricción de los viajes no esenciales en su frontera sur con Guatemala y Belice.

Los agentes migratorios llegaron a los puntos por donde se suele traficar mercancía informal y pasan cientos de migrantes a través de balsas que cruzan el fronterizo río Suchiate.

Congresistas republicanos, y el mismo expresidente Trump, han catalogado la actual situación como una crisis de la que responsabilizan a Joe Biden por distanciarse de las políticas migratorias de línea dura que aplicaba la anterior Administración republicana.

El Gobierno de Biden sostiene que heredó una situación insostenible que resultó de lo que considera que fue el debilitamiento del sistema de inmigración por parte de Trump.

Con Reuters, AP y EFE

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