Joe Biden defendió su política migratoria ante las críticas por la crisis en la frontera sur

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante su primera conferencia de prensa formal en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. 25 de marzo de 2021.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante su primera conferencia de prensa formal en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. 25 de marzo de 2021. © Leah Millis / Reuters

El presidente de Estados Unidos ofreció su primera rueda de prensa en la Casa Blanca, donde aseguró que no se disculpará por revertir parte de la política migratoria de Donald Trump después de que se haya producido un aumento de personas que tratan de cruzar la frontera en las últimas semanas. Además, confirmó su intención de presentarse a una reelección y abordó temas de política exterior como China, Corea del Norte y Afganistán.

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El presidente Joe Biden se midió frente a la prensa estadounidense este 25 de marzo por primera vez desde que fue designado como mandatario. El demócrata brindó durante más de una hora respuestas en materia de política internacional, pandemia y su futuro; e intentó abordar uno de los mayores problemas a los que se está enfrentando su Administración durante los primeros compases de gobierno: la crisis migratoria en la frontera con México.

La cuestión migratoria fue el tema principal de la conferencia y Biden aseguró que no se disculpará por revertir algunas de las políticas aplicadas por su predecesor, Donald Trump, en este aspecto. "No me disculpo por poner fin a programas que no existían antes de que Trump asumiera la Presidencia y que tienen un impacto increíblemente negativo en la ley, el derecho internacional y la dignidad humana", aseveró.

La justificación principal que dio Biden es que esa clase de políticas rebasaban cualquier límite, pero su posición ha servido para que aumenten las críticas que giran en torno a que está favoreciendo la migración ilegal de personas procedentes de Centroamérica.

La gravedad de la situación en la frontera sur ha puesto en aprietos al presidente estadounidense. El aumento ha sido muy significativo, ya que según los registros de la Patrulla Fronteriza de EE. UU., más de 100.000 personas fueron detenidas en febrero tratando de cruzar la frontera de forma ilegal, el número más alto desde mediados de 2019.

El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, confirmó que los niveles registrados van camino de ser los más altos de los últimos 20 años, pero desde la Casa Blanca sostienen que esto se debe a la estación en la que se encuentra el continente. Durante la temporada invernal, las personas tienen menos posibilidades de morir de calor y por eso se arriesgan más. Por eso, Biden afirmó que “nada ha cambiado” en la frontera respecto a otros años.

El mayor problema que están enfrentando las autoridades durante estos días es la tutela de los casi 5.000 menores no acompañados que han cruzado ilegalmente. Este número sobrepasa la capacidad de los centros de acogida disponibles para menores, situación que ha obligado que algunos tengan que vivir en centros destinados para adultos, lo que ha provocado críticas.

La bancada republicana es la que se muestra más contundente contra la gestión de Biden. "Resulta que cuando los políticos pasan una campaña de dos años anunciando una frontera porosa y una amnistía, la gente escucha", escribió el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, en un tweet.

Biden designó esta semana a la vicepresidenta Kamala Harris como la encargada de liderar la misión de frenar la migración irregular desde Centroamérica y la coordinación con El Salvador, Honduras y Guatemala para combatir los problemas de violencia y corrupción que provocan la huida de sus ciudadanos hacia el norte.

Además, está intentando acercar posturas con México para que las familias que sean expulsadas de Estados Unidos puedan ser aceptadas en territorio mexicano. Dentro de esta política de expulsión no entrarían los menores no acompañados.

Llamada a la “no confrontación” con China y una advertencia a Corea del Norte

Biden confirmó una postura mucho más laxa con la principal potencia asiática respecto a Donald Trump. El mandatario aseguró que “no busca la confrontación” con Beijing, pero que intentará que el país respete las normas internacionales y los compromisos.

A pesar de las palabras en vista a tender puentes de negociación, Biden afirmó que Xi Jinping, al igual que Putin, no está hecho de “huesos democráticos”. "Es uno de los tipos, como Putin, que piensa que la autocracia es la ola del futuro, y que la democracia no puede funcionar en un mundo siempre complejo", añadió.

Biden afirmó también que tratará de luchar, junto con sus aliados en la región para que China cese los excesos contra Hong Kong, Taiwán o los uigures y que durante su mandato “China no superará a Estados Unidos”. Actualmente, este país es el único que puede disputar la hegemonía económica mundial a Washington.

Además, dentro del panorama de la política asiática, se retomaron las advertencias a Pyongyang por su escalada de tensión militar en la frontera con Corea del Sur y los lanzamientos de misiles. Biden afirmó que “seguía abierto” a la diplomacia comenzada por el anterior Ejecutivo, pero que habría una respuesta si el lanzamiento de misiles balísticos continúa. 

Biden, además, confirmó que Corea del Norte era su principal problema en política exterior al contestar a esta pregunta con un rotundo “sí”.

Corea del Norte lanzó dos misiles balísticos al mar cerca de Japón el jueves, los primeros ensayos en casi un año. Aunque Donald Trump mantuvo varios encuentros bilaterales con Kim Jong-un, estos diálogos resultaron un fracaso, algo que podría hacer que se vuelva a la política menos dialogante aplicada durante la era Obama con este país.

El retiro de tropas de Afganistán no se producirá en mayo

El presidente demócrata también abordó la situación de Afganistán y del posible retiro de tropas estadounidenses de la zona. Biden reconoció que “será difícil” retirar a todas las tropas desplegadas antes del día acordado –el próximo primero de mayo– pero ve posible que no estén allí “el próximo año”.

Su Administración intenta acercar posturas en los acuerdos de paz entre los talibanes y el Gobierno de Kabul de Ashraf Ghani, que actualmente siguen estancados sin avances significativos debido a la lucha por el reparto del poder entre las dos partes. Actualmente, lo que más une a ambos es la lucha contra Estado Islámico.

Actualmente existe un alto el fuego entre las tropas extranjeras y los talibanes, pero estos últimos ya advirtieron que es necesario que se retiren si no quieren que se reanuden los ataques. En la actualidad quedan 3.500 soldados estadounidenses en territorio afgano y unos 10.000 contando con los de otros países de la OTAN.

Nuevo reto en las metas de vacunación y un anuncio de reelección

En política interna los dos principales anuncios tienen que ver con las vacunas contra la pandemia y con las próximas elecciones de 2024. Joe Biden prometió antes de entrar a la Casa Blanca que pondrían 100 millones de dosis durante los primeros cien días de mandato. Actualmente se ha llegado a ese número en apenas 42 días, un rotundo éxito que ha animado al mandatario a ponerse la meta de 200 millones de dosis antes de que se cumpla su día 100 en el poder.

"Ahora, hoy, estoy estableciendo un segundo objetivo, y es que habremos administrado, en mis primeros cien días en el cargo, 200 millones de dosis", subrayó. Esto debería de ser antes de que finalice mayo. Biden aseguró que es un objetivo “ambicioso pero factible”.

Hasta ahora, unos 85,5 millones de personas (un 25,7 % de la población) han recibido al menos una dosis, de las cuales 46,4 millones (14 %) están ya completamente inoculadas, desde el 14 de diciembre de 2020 cuando se inyectó la primera. Estados Unidos es uno de los países que más ha avanzado hacia la inmunización colectiva y el que más dosis en números globales ha puesto en todo el mundo.

Además, Biden afirmó que su intención es volverse a presentar a una reelección cuando llegue el final de su mandato en 2024. Varios analistas consideraron durante la campaña que el presidente solo querría estar durante cuatro años debido a su avanzada edad. Actualmente, tiene 78 años y finalizará mandato con 82, pero si se vuelve a presentar y es elegido, terminaría su presidencia con 86, algo que lo convertiría, de lejos, en el presidente más anciano de la historia del país.

Los periodistas fueron muy insistentes respecto a los detalles de esta hipotética reelección y Biden contestó molesto que no es capaz de “hacer planes con seguridad con una antelación de cuatro años o tres años y medio". Lo único que confirmó es que le gustaría contar con Kamala Harris como vicepresidenta de nuevo.

Joe Biden encaró así su primera rueda de prensa en la Casa Blanca. Una ronda de preguntas donde se dejó en evidencia la importancia de la política exterior para su Administración en las diferentes regiones del planeta y su ambicioso proyecto para inmunizar al país lo antes posible para terminar con la pandemia.

Con Reuters, AP y EFE

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