EE. UU.: republicanos expulsan a una de sus líderes por criticar a Donald Trump

La depuesta tercera líder del partido republicano en la Cámara de Representantes de EE. UU., Liz Cheney, habla con la prensa en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el 12 de mayo de 2021.
La depuesta tercera líder del partido republicano en la Cámara de Representantes de EE. UU., Liz Cheney, habla con la prensa en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el 12 de mayo de 2021. © Reuters/Evelyn Hockstein

Mediante una votación a puerta cerrada, los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos expulsaron este miércoles a la legisladora Liz Cheney de su cargo como tercera líder de la bancada conservadora. La acción se da en respuesta a las reiteradas críticas que Cheney emitió contra el expresidente Donald Trump por sus falsas afirmaciones de fraude electoral en los comicios que perdió frente a Joe Biden y por su papel en la incitación al ataque contra el Capitolio el pasado 6 de enero.

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Criticar al expresidente Donald Trump trae fuertes consecuencias políticas dentro del partido Republicano. Al menos así quedó estipulado para la legisladora conservadora Liz Cheney.

Tras una votación secreta, durante una reunión a puerta cerrada que duró aproximadamente 20 minutos, los republicanos decidieron destituir de su puesto como tercera líder del partido conservador en la Cámara Baja a la representante de Wyoming e hija del ex vicepresidente Dick Cheney.

La última evidencia de que desafiar a Trump puede poner en peligro la carrera de un republicano, incluso uno de la llamada realeza del partido, se produjo luego de que Cheney ratificara el martes su posición en contra de las afirmaciones de algunos sus colegas de que Trump ganó las elecciones presidenciales de 2020.

"Permanecer en silencio e ignorar la mentira envalentona al mentiroso (…) No me sentaré y miraré en silencio mientras otros llevan a nuestro partido por un camino que abandona el estado de derecho y se une a la cruzada del expresidente para socavar nuestra democracia", afirmó.

Después de conocer su expulsión, la legisladora que ocupó ese cargo de liderazgo desde 2018 dijo: "si quieren líderes que permitan y difundan sus mentiras destructivas, no soy su persona, tienen muchos otros para elegir. Ese será ​​su legado (…) Haré todo lo que pueda para asegurarme de que el expresidente nunca más se acerque a la Oficina Oval".

Tras difundirse la noticia, Donald Trump dijo que "Liz Cheney es un ser humano amargado y horrible".

Desde el punto de vista de los dirigentes de la bancada roja, era necesario que sus rangos más altos mostraran lealtad, o al menos silencio, sobre los falsos alegatos del exmandatario de que perdió su reelección por un supuesto fraude. Situación descartada por los distintos tribunales de los estados donde su equipo entabló demandas. Funcionarios y jueces de ambos partidos no encontraron pruebas que respaldaran esas afirmaciones.

Pero bajo esa visión, el futuro de Cheney ya estaba amenazado. El líder de la minoría republicana en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, y el dirigente número dos del movimiento político, Steve Scalise, se alinearon en su contra. Se quejaron de que la principal ofensa no fue su visión sino su insistencia en expresarla de forma pública, lo que socava la unidad que los republicanos desean apara las elecciones del próximo año en las que esperan volver a ganar el control de esta Cámara.

“Lo que sucedió hoy fue triste (…) Liz cometió el único pecado de ser coherente y decir la verdad. La verdad es que la elección no fue robada”, dijo Adam Kinzinger, otro fuerte crítico de Trump y uno de los pocos republicanos que han defendido públicamente a Cheney.

Desde el ala demócrata, la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, emitió un comunicado con el que salió en su defensa. “La congresista Liz Cheney es una líder de gran coraje, patriotismo e integridad. Hoy, los republicanos de la Cámara declararon que esos valores no son bienvenidos en el Partido Republicano", indicó.

Cheney buscará volver al Congreso, pero tiene un camino difícil

Aún no está claro quién ocupará su posición de inmediato. Sin embargo, hay indicios de que podría ser la representante Elise Stefanik de Nueva York, quien ingresó a la Cámara en 2015 a los 30 años, entonces la mujer más joven elegida para el Congreso.

Trump y los principales republicanos de la Cámara de Representantes Kevin McCarthy y Steve Scalise han mostrado su respaldo por esta legisladora que empezó su carrera siendo una conservadora moderada, que en los últimos años se convirtió en una ferviente partidaria del polémico exjefe de Estado.

La depuesta tercera líder del partido republicano en la Cámara de Representantes de EE. UU., Liz Cheney, habla con la prensa en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el 12 de mayo de 2021.
La depuesta tercera líder del partido republicano en la Cámara de Representantes de EE. UU., Liz Cheney, habla con la prensa en el Capitolio, en Washington, Estados Unidos, el 12 de mayo de 2021. © Reuters/Evelyn Hockstein

De acuerdo con el representante Ken Buck, republicano por Colorado, se espera que la votación para decidir sobre el reemplazo se lleve a cabo este viernes.

Entretanto, Cheney asegura que tiene la intención de permanecer en el Congreso y buscar la reelección el próximo año en su estado, Wyoming, pero le espera un camino complicado.

Se trata de una región sólidamente pro-Trump y el expresidente ha amenazado con encontrar un rival en las primarias republicanas para oponerse a ella.

Con AP y Reuters

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