La ultraderecha se queda sola en su moción de censura contra el Gobierno español

El líder ultraderechista de Vox, Santiago Abascal, toma asiento durante la moción de censura de su partido al Gobierno de coalición en el Congreso de los Diputados este miércoles 22 de octubre, en Madrid, España.
El líder ultraderechista de Vox, Santiago Abascal, toma asiento durante la moción de censura de su partido al Gobierno de coalición en el Congreso de los Diputados este miércoles 22 de octubre, en Madrid, España. © Emilio Naranjo / EFE

Vox no registró ningún apoyo más allá de su formación: 298 votos en contra y 52 a favor de la moción de censura contra el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez. La ultraderecha se queda sola en el Congreso, después de que el Partido Popular, líder de la oposición, haya rechazado el discurso de Santiago Abascal "de romper España" y acerque posturas con los gobernantes socialistas para reformar la Justicia española. 

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Pocas expectativas había en que prosperase la moción de censura impulsada por el partido de ultraderecha, Vox, contra el Gobierno de coalición de España. Este 21 y 22 de octubre tuvo lugar el debate y la votación arrojó que solo los 52 diputados de la formación de Santiago Abascal votaron para que prosperase la iniciativa. 

En contra, 298 diputados. Incluso el conservador Partido Popular, y líder de la oposición, rompió, en esta ocasión, con los que son sus socios de Gobierno en las comunidades de Madrid, Murcia y Andalucía. 

Esta fue la quinta moción de censura desde que la democracia volvió a España y el fracaso de la ultraderecha se constata en que ha sido la que menos apoyos ha tenido de todas. Un resultado que permite respirar al Gobierno de coalición de los socialistas del PSOE, con la izquierda de Podemos.

En la fotografía, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, Carmen Calvo, vicepresidenta primera y Pablo Iglesias, vicepresidente segundo. El Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos, respira tras la moción de censura.
En la fotografía, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, Carmen Calvo, vicepresidenta primera y Pablo Iglesias, vicepresidente segundo. El Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos, respira tras la moción de censura. © Mariscal / EFE

La derecha española se rompe

Había expectación por el discurso de Pablo Casado, líder del Partido Popular, quien desde la irrupción de la ultraderecha había tratado de disputar a Vox el discurso más conservador.

Sin embargo, en esta ocasión, como venían pidiendo desde hace tiempo las voces más moderadas del partido, Casado se ha movido hacia el centro y ha tratado de destripar todos los argumentos de Santiago Abascal, a quien le ha llegado a decir: "No queremos ser como usted". 

Una afirmación que acompañó con la máxima de que Vox lo que realmente busca "es romper España". Tal fue el discurso, que Abascal afirmó quedarse "perplejo" por los ataques de quien sigue siendo su socio en tres comunidades. 

Lejos queda la imagen de unión entre el PP, Vox y también Ciudadanos, que desde el fracaso de las últimas elecciones, donde perdió 47 escaños, parece haberse movido a un centro político. Sin embargo, unas elecciones de Cataluña en el horizonte podrían devolver el discurso polarizado en cualquier momento para combatir lo que desde la derecha se conoce como "la ruptura de España". 

Pablo Casado, líder del conservador Partido Popular, fue ovacionado por el hemiciclo tras su discurso de ruptura con los ultraderechistas de Vox.
Pablo Casado, líder del conservador Partido Popular, fue ovacionado por el hemiciclo tras su discurso de ruptura con los ultraderechistas de Vox. © Mariscal / EFE

Sin Cataluña en el debate, de momento, en esa lucha Vox se queda solo. En su discurso, la formación de Abascal, lejos de disputar el liderazgo de la derecha tradicional, ha buscado emular fórmulas de otros líderes de la extrema derecha, como considerar a la Unión Europea como la nueva Unión Soviética, algo que ya hicieron en su discursos Víktor Orban, primer ministro de Hungría o Marine Le Pen, líder de la ultraderecha en Francia. Pero también se han inspirado en Donald Trump, presidente de Estados Unidos, al hablar del Covid-19 como el "virus chino".

De hecho, el diario 'El País' llegó a constatar 15 falsedades en los discursos de Vox en estas jornadas: asegurar que la banda terrorista ETA sigue activa; que el 8-M, día Internacional de la Mujer, es el culpable de miles de muertes en España; o que el actual Gobierno procede de un "fraude electoral". 

Ignorar o confrontar, ¿cómo se responde a la extrema derecha?

En España, la aparición de la ultraderecha en el Congreso de los Diputados es relativamente reciente. En abril de 2019 entró a la esfera política Vox, con 24 diputados. La repetición electoral de noviembre les llevó hasta los 52 escaños. 

Sin embargo, el debate sobre cómo deben enfrentar el resto de partidos los argumentos de la ultraderecha viene de lejos. Este debate de moción de censura ha servido para ver dos alternativas: 

Por un lado, Aítor Esteban, líder del Partido Nacionalista Vasco (PNV), el miércoles 21 de octubre, utilizó un minuto de su tiempo de oración para asegurar que no iba a participar de "esta patochada" y dejó los 29 minutos restantes libres. Una estrategia de ignorancia frente a la ultraderecha. 

Por su parte, el popular Pablo Casado, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, decidieron enfrentar los argumentos y destriparlos uno a uno, considerando a la formación de Abascal "los herederos" del franquismo. 

Desde el Gobierno optaron por entrar al cuerpo a cuerpo y desmontar el que consideran un escaparate de propaganda para la formación de Vox. 

La renovación del Poder Judicial podría traer un acuerdo entre PP y PSOE

Queda por ver cómo avanza la legislatura en España tras esta moción de censura. Desde el PSOE piden que el PP sea capaz de romper con Vox en Murcia, Andalucía y Madrid. Por contra, Vox amenaza con paralizar los presupuestos de la comunidad de Andalucía tras el discurso de Pablo Casado. 

Sin embargo, está sobre la mesa la renovación, exigida por la Unión Europea, del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en la que deben cambiar 12 de sus 20 miembros.

Ante el bloqueo de los últimos meses del PP, el Gobierno de coalición pensaba tramitar una ley que permitiese la reforma judicial mediante una mayoría absoluta y no de 3/5 como hasta ahora.

Pedro Sánchez ha decidido hacer un gesto y detener la nueva ley. El PP, en esta nueva centralidad, se ha mostrado dispuesto a negociar. Sin embargo, los conservadores exigen que no esté presente Podemos, socio de gobierno de los socialistas.

Las negociaciones acaban de empezar y serán una buena muestra para ver si la centralidad de los populares y el aislamiento de Vox son la nueva tónica, o solo un gesto para la galería.

Con EFE y medios locales

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