Belarús: nuevas protestas masivas contra Lukashenko en la víspera de una huelga general

Miles de personas participaron en la protesta te ultimátum al presidente Alexander Lukashenko para que abandone el poder. En Minsk, Belarús, el 25 de octubre de 2020.
Miles de personas participaron en la protesta te ultimátum al presidente Alexander Lukashenko para que abandone el poder. En Minsk, Belarús, el 25 de octubre de 2020. © Reuters/Stringer

Más de 100.000 bielorrusos se manifestaron en Minsk y otras ciudades del país, en el undécimo domingo de protestas antigubernamentales, y durante el llamado día del 'Ultimátum del Pueblo" al presidente Alexander Lukashenko para que abandone el poder. La líder opositora Svetlana Tikhanovskaya anunció una huelga nacional a partir de este lunes, con la que anima a bloquear carreteras y dejar los puestos de trabajo.

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Un 'Ultimátum del Pueblo', para el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, hasta ahora infructuoso. A la media noche hora local, de este domingo a lunes, venció el plazo que los ciudadanos le dieron a su mandatario para que abandone el cargo en el que ha permanecido durante los últimos 26 años. Además, le exigieron que libere a todos los presos políticos, entre ellos varios líderes de oposición que se han atrevido a retar al gobernante, a quien califican de "último dictador de Europa".

En el marco de esta exigencia ciudadana, decenas de miles de personas marcharon en Minsk, la capital, y otras ciudades, con lo que mantuvieron la presión sobre el presidente reelegido en unas polémicas votaciones el pasado agosto en la que sus detractores y la comunidad internacional señalan que se produjo un fraude.

Las multitudes recorrieron las calles gritando "huelga", ondeando banderas rojas y blancas de la oposición, y tocando tambores en el undécimo fin de semana consecutivo de protestas masivas desde los cuestionados comicios que han sumido al país en una crisis política y social.

Pese a que las manifestaciones se han caracterizado en gran parte por ser pacíficas, policías antidisturbios con casco detuvieron una vez más a decenas de personas. Las autoridades cerraron doce estaciones de metro, y los servicios de internet móvil en Minsk quedaron interrumpidos. Dos periodistas fueron arrestados antes de la movilización, según reportó una asociación local de reporteros.

En algunos puntos de la capital, un grupo de manifestantes se enfrentó con la policía en el camino al Palacio de la Independencia. El Ministerio del Interior de Belarús indicó que está investigando los informes sobre disparos durante los enfrentamientos entre uniformados y civiles. Las agencias de noticias rusas en Minsk reportaron que los servicios de seguridad utilizaron al menos diez granadas paralizantes para dispersar a la multitud y el Ministerio del Interior confirmó que se llegaron a desplegar armas de control antidisturbios.

Huelga nacional en el ultimátum para Lukashenko

La líder de la oposición bielorrusa, Svetlana Tikhanovskaya, quien se encuentra fuera del país y que enfrentó en las urnas a Lukashenko el pasado agosto, convocó una huelga nacional a partir de este lunes, como una acción más de presión en el denominado ultimátum hacia Lukashenko.

La líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tikhanovskaya después de asistir a una reunión de la facción del Partido Verde en el edificio del Reichstag, la sede del Parlamento alemán, en Berlín, Alemania, el 6 de octubre de 2020.
La líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tikhanovskaya después de asistir a una reunión de la facción del Partido Verde en el edificio del Reichstag, la sede del Parlamento alemán, en Berlín, Alemania, el 6 de octubre de 2020. © Clemens Bilan / EFE

"El 'régimen' ha vuelto a demostrar hoy a los bielorrusos que la violencia es lo único que tiene. Pero detonar granadas paralizantes contra personas, y debajo de ventanas de hospitales de maternidad, no es poder. El 'régimen' no está listo para cumplir las demandas del pueblo. Esto significa que este 'régimen' no es digno del pueblo bielorruso y significa que está perdiendo poder", escribió vía Telegram.

Tikhanovskaya, quien huyó a Lituania después de las elecciones del 9 de agosto por la seguridad de su familia, instó a los bielorrusos a bloquear carreteras, cerrar lugares de trabajo, dejar de usar las tiendas y servicios del Gobierno, además de retirar todo el dinero de sus cuentas bancarias.

La negativa de Lukashenko a renunciar después de cerca de tres décadas en el Ejecutivo pone a prueba si la oposición tiene el apoyo masivo que necesita para detener las empresas en todo el país, con alrededor de 9,5 millones de habitantes.

Lukashenko se ha burlado de los llamados y preguntando "quién alimentará a los niños", si los trabajadores de las empresas estatales se declaran en huelga.

"El 'régimen' mostró una vez más a los bielorrusos que la fuerza es lo único de lo que es capaz", escribió en un comunicado. "Es por eso que mañana, 26 de octubre, comenzará un paro nacional", sentenció la líder opositora tras denunciar una nueva represión en las protestas de este domingo.

Pese al fuerte descontento social, Lukashenko se aferra al poder, respaldado por Rusia. Desde que comenzó la crisis, Moscú ha apoyado a Lukashenko con un préstamo de 1.500 millones de dólares y una mayor cooperación en seguridad, incluida una serie de ejercicios militares conjuntos, así como una visita la semana pasada del jefe de la agencia de inteligencia extranjera de Rusia a Minsk.

Con Reuters y EFE

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