La peligrosa mecha que los ultras italianos intentan prender contra las medidas 'antiCovid'

Una persona sostiene una bengala roja mientras la gente protesta contra las medidas de restricción del Gobierno italiano para frenar la propagación del Covid-19 en Roma, el 27 de octubre de 2020.
Una persona sostiene una bengala roja mientras la gente protesta contra las medidas de restricción del Gobierno italiano para frenar la propagación del Covid-19 en Roma, el 27 de octubre de 2020. © Tiziana Fabi / AFP

Un toque de queda nocturno en las mayores ciudades italianas, el cierre de bares y restaurantes a las seis de la tarde, y de cines y teatros durante un mes, fueron los detonantes de violentas manifestaciones que han unido a distintos grupos en contra de las medidas. El Gobierno advierte de "grupos profesionales" que buscan alimentar el enfrentamiento.

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Decenas de personas salieron a la calle para protestar. Se congregaron en puntos neurálgicos de las urbes y quemaron patinetes electrónicos y motos de alquiler. Destruyeron vitrinas de comercios, volcaron contenedores de basura y arrojaron petardos y rudimentarios artefactos incendiarios a las fuerzas del orden. Hubo heridos y también detenidos. 

Así ha sucedido en la última semana de sur a norte de la bota itálica. En Nápoles, Roma, Lecce, Turín, Trieste, Bolonia, Florencia y Milán. Sobre todo, en las noches. 

Pero no todos eran sencillos manifestantes. Ni todos pertenecían a los sectores más afectados por las nuevas restricciones para frenar el Covid-19, en un momento en el que Italia experimenta una alarmante alza en los contagios.

Una fotografía tomada el 26 de octubre de 2020 muestra un escaparate destrozado de una tienda Gucci durante una protesta de activistas de extrema derecha contra las medidas de restricción del Gobierno para frenar la propagación del Covid-19, en el centro de Turín, Italia.
Una fotografía tomada el 26 de octubre de 2020 muestra un escaparate destrozado de una tienda Gucci durante una protesta de activistas de extrema derecha contra las medidas de restricción del Gobierno para frenar la propagación del Covid-19, en el centro de Turín, Italia. © Marco Bertorello / AFP

Movimientos de distinto índole unidos por el negacionismo

Luciana Lamorgese, ministra italiana de Interior, lo explicó el miércoles 28 de octubre, cuando apareció en el Senado para dar explicaciones sobre los hechos. 

"Ha sido verificado que, en estas manifestaciones, han participado de manera preponderante franjas violentas conectadas a distintos sectores, que van desde los movimientos de extrema derecha y los centros sociales, unidos por el argumento negacionista, hasta las bandas más extremas de las hinchadas (del Calcio italiano), aseguró Lamorgese.

Con ello, la ministra garantizó la máxima atención, al no descartar que la situación pueda escalar y que las protestas se puedan convertir en una verdadera revuelta social, aunque esto no ha ocurrido de momento.

Policías italianos utilizan un cañón de agua durante una protesta de activistas de extrema derecha contra las medidas de restricción del gobierno para frenar la propagación del COVID-19, en el centro de Turín, Italia, el 26 de octubre de 2020.
Policías italianos utilizan un cañón de agua durante una protesta de activistas de extrema derecha contra las medidas de restricción del gobierno para frenar la propagación del COVID-19, en el centro de Turín, Italia, el 26 de octubre de 2020. © Marco Bertorello / AFP

En Nápoles, la ciudad que el 23 de octubre primero vivió los choques más violentos de este otoño, incluso se teme que detrás esté el crimen organizado, como ha alertado el fiscal nacional antimafia, Federico Cafiero De Raho.

"¿Las protestas de Nápoles? Considerando algunos datos, como el número de motos en la calle y las violentas agresiones con palos de metal, no son expresión de la protesta de los trabajadores, sino que nacen en el seno de las franjas más violentas de la sociedad, las alineadas con la Camorra napolitana", afirmó De Raho, en una reciente entrevista con la emisora italiana Radio24.

Organizaciones como la mafia napolitana "son las más interesadas en mostrarse cercanas a los (ciudadanos) que más están sufriendo, para obtener consenso social y también para infiltrarse en las actividades económicas", puntualizó De Raho.

También generó alarma que, durante la protesta, fue agredido un periodista del canal de televisión Sky, uno de los dos principales -la otra es la pública RAI- que transmite noticias las 24 horas.

Giuseppe Conte: "hay grupos de profesionales que quieren alimentar el enfrentamiento"

La tarde del domingo, Giuseppe Conte, el primer ministro italiano, reconoció que él también "si estuviera del otro lado, probablemente sentiría rabia contra el Gobierno", por la difícil situación económica a la que se enfrenta toda la ciudadanía. 

Sin embargo, añadió Conte, es importante que "se tenga cuidado" porque "hay grupos de profesionales que quieren alimentar el enfrentamiento. (...) No tenemos que dar espacio a los profesionales del desorden social, aun en este contexto de verdadero sufrimiento para toda la población", aseveró.

Un día después, el lunes, un comunicado del ultraderechista Forza Nuova (Fuerza Nueva), una opaca formación que existe desde hace dos décadas en Italia sin tener representación alguna en las principales instituciones italianas, pareció darle la razón a Conte. 

Grupos de jóvenes quemaron bengalas en una noche de protestas en Torino, Italia, el 26 de octubre de 2020, en contra de las restricciones para contener el nuevo brote de Covid-19 en el país.
Grupos de jóvenes quemaron bengalas en una noche de protestas en Torino, Italia, el 26 de octubre de 2020, en contra de las restricciones para contener el nuevo brote de Covid-19 en el país. © Massimo Pinca / Reuters

 

 

Forza Nuova anunció para aquel día una protesta nocturna programada a las 11 de la noche, una hora antes del inicio del toque de queda actualmente en vigor en Roma a partir de la medianoche y hasta las 5:00. La manifestación acabó en enfrentamientos entre la policía y algunas decenas de extremistas.

El sur de Italia, la zona más vulnerable por la pandemia

En paralelo, otras manifestaciones pacíficas también continuaron a desarrollarse día tras día en distintas ciudades del país. 

La preocupación subió. Tanto que, como ya ocurrió en primavera cuando algunos supermercados llegaron a ser saqueados, el Gobierno se apresuró el miércoles a anunciar una nueva batería de ayudas a la población, por un valor de más de 5.000 millones de euros (unos 5.822 millones de dólares) destinados a las empresas afectadas.

Aún así, el peligro de nuevos disturbios, incluso más violentos y masivos, sigue existiendo. En particular, la mayor alerta se refiere al sur de Italia, donde los salarios son más bajos y la informalidad es moneda corriente para miles de ciudadanos, como también ha recordado en estos días el escritor napolitano Roberto Saviano. 

"La situación es dramática y explota en Nápoles porque en el sur se encuentran las franjas de población más frágiles. Los ahorros han acabado y el equilibrio se ha roto", apuntó el conocido autor, en entrevista con el portal digital Open.  

La pandemia pone a Conte entre la espada y la pared

Al propio Conte, arrinconado por una parte por los más afectados, que están sufriendo enormes perdidas económicas por las nuevas restricciones, y por la otra, por aquellos que le critican por no tomar medidas más drásticas para frenar el contagio, la situación ha empezado a pasarle factura. 

Si bien sigue siendo el político más amado del país, al gozar del favor del 40 % del electorado, el primer ministro italiano perdió cinco puntos de popularidad en apenas una semana, entre el 22 de octubre y el 29 de octubre, de acuerdo con un sondeo del instituto EMG ACQUA. 

En cambio, Matteo Salvini, el líder del partido ultraconservador de la Liga, y Giorgia Meloni, la líder de la derechista Hermanos de Italia, subieron respectivamente dos y un punto, en el mismo periodo.

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