Siguen las labores de rescate dos días después del terremoto en Turquía

Las operaciones de rescate tienen lugar en un sitio después de que un terremoto azotara el mar Egeo, en la provincia costera de Esmirna, Turquía, el 1 de noviembre de 2020.
Las operaciones de rescate tienen lugar en un sitio después de que un terremoto azotara el mar Egeo, en la provincia costera de Esmirna, Turquía, el 1 de noviembre de 2020. © Kemal Aslan / Reuters

Por lo menos 104 personas han sido liberadas de los escombros en la ciudad costera de Esmirna, aunque hay un millar de heridos y más de 60 muertos. Estas son las consecuencias parciales del sismo del viernes que se sintió en cuatro países diferentes.

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No paran las labores de rescate en Turquía ante el terremoto del pasado viernes. Las autoridades siguen buscando a posibles sobrevivientes entre los escombros de ocho edificios derrumbados en Esmirna, la tercera ciudad más grande del país. 

Esas labores lograron lo impensable este domingo. Los equipos de emergencia rescataron a Ahmet Citim, un hombre de 70 años que sobrevivió a pesar de quedar sepultado por más de 33 horas. Citim estaba en su casa en el distrito de Bayrakli, uno de los sectores de bajos recursos de la ciudad turca.

Como Citim, otras 104 personas han sido liberadas con vida de los escombros de 17 edificios derruidos en la ciudad turca, según indicó esta mañana el vicepresidente del Gobierno nacional, Fuat Oktay, en una rueda de prensa. Los rescatistas incluso han salvado a animales que estaban atrapados entre las ruinas.

Pero no todas las noticias son positivas. A medida que pasan las horas, las autoridades confirman más y más muertos. Hasta el 1 de noviembre el conteo iba en 64 fallecidos, incluyendo los dos jóvenes que murieron en la isla griega de Samos el viernes también por el movimiento telúrico. 

Y es que el sismo sobre las costas del mar Egeo fue tan fuerte que se sintió en varias partes de Grecia, en Bulgaria y en Macedonia del Norte. Sin embargo, las peores consecuencias se las llevó la ciudad turca de Esmirna, porque el epicentro del terremoto se situó a 60 kilómetros de allí. 

En la urbe ya los lesionados se acercan al millar. “De 940 heridos, 722 han sido dados ya de alta en los hospitales y 218 continúan bajo tratamiento médico”, señaló en un comunicado la Presidencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD, por sus siglas en turco). 

Autoridades adelantan pesquisas sobre las estructuras de los edificios derrumbados

Aunque no hay duda de que el daño lo causó el terremoto, las autoridades investigarán si había problemas estructurales en los edificios que se derrumbaron y que ocasionaron la mayoría de los muertos y heridos. El Ministerio de Justicia de Turquía advirtió que los fiscales competentes comenzarán a investigar dichas construcciones y, de antemano, prometió repercusiones legales si los hallazgos determinaban que hubo negligencia. 

El aviso del ministro llegó luego de que se conocieran posibles irregularidades en dos construcciones donde se concentran la mayoría de las operaciones de rescate. Estos fueron notificados en 2012 y 2018 con informes que catalogaron las estructuras con la palabra “decadencia”, según la agencia municipal a cargo de dichos certificados.

Varios medios locales agregaron que uno de esos edificios estaba en riesgo de sufrir daños por terremoto debido a que los materiales con los que lo construyeron en 1993 eran de baja calidad y además le faltaban los refuerzos pertinentes. A pesar de ello, decenas de personas ocupaban la torre de apartamentos. 

Pero esto puede ser tan solo la punta del iceberg. Las imágenes de televisión mostraron que los edificios que se cayeron en el terremoto eran los más antiguos. En el distrito de Bayrakli, por ejemplo, 20 edificaciones se fueron al piso. Dichas construcciones no habían sido reemplazadas por nuevos proyectos, como ocurría en el barrio con los edificios más vulnerables a terremotos. 

Estos proyectos son importantes en Turquía porque el país está atravesado por fallas geológicas que lo hacen propenso a los terremotos. El más letal ocurrió en 1999, que sacudió al noroeste del país y dejó más de 18.000 muertos. 

Todavía es incierto cuál fue la magnitud del movimiento telúrico del viernes, pues las cifras distan entre sí. Mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos lo calificó con un 7,0; el Instituto Kandilli de Estambul lo puso en 6,9 y la Presidencia de Gestión de Emergencias y Desastres de Turquía dijo que midió 6,6.

Con Reuters, AP y EFE

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