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Ejército azerbaiyano comienza a recuperar territorio controlado por los armenios

Soldados armenios destruyen postes de energía en la aldea de Nagorno Karabaj antes de abandonar el territorio.
Soldados armenios destruyen postes de energía en la aldea de Nagorno Karabaj antes de abandonar el territorio. © Reuters

Como parte del controvertido armisticio alcanzado con la mediación rusa, que pone fin a más de seis semanas de conflicto en Nagorno Karabaj, Armenia ahora debe entregar a Bakú tres distritos de la región. Es el primer movimiento político de Azerbaiyán, que recupera territorio perdido tras un conflicto de 30 años.

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Una caravana de vehículos militares blindados con banderas azerbaiyanas y turcas atraviesan las carreteras que llevan a Aghdam, en la disputada región de Nagorno Karabaj. Las fuerzas de seguridad de Azerbaiyán avanzan en la toma de territorio separatista, que hasta ahora estaba controlado por Armenia en suelo azerbaiyano, como parte del acuerdo de paz alcanzado hace una semana mediante la mediación de Moscú.

La toma de control se produce un día después de que decenas de tanques y soldados armenios abandonaran la localidad, que ha quedado totalmente desértica y en ruinas. Sus habitantes -de etnia armenia- tomaron todas sus pertenencias, recogieron apresuradamente el resto de las frutas de sus árboles y quemaron sus casas antes de desplazarse rumbo a Armenia.

Everán deberá entregar los territorios de Kalbajar y Lachin antes del 1 de diciembre

"Queríamos construir un sauna, una cocina. Pero ahora tengo que desmontarlo todo. Quemaré la casa cuando me vaya", dijo a la agencia AFP, Gagik Grigoryan, un electricista de 40 años, antes de abandonar su vivienda. Como él, miles de armenios que residían en el territorio separatista se apresuraron a huir de sus aldeas antes de la llegada de las tropas azerbaiyanas la mañana del viernes 20 de noviembre.

El Ejército armenio ya entregó el distrito de Aghdam, colindante con la región separatista y gobernado por las autoridades armenias tras la guerra de 1992-1994, que según Bakú llevó al desplazamiento de más de 120.000 azerbaiyanos que residían allí.

Un residente armenio quema su casa antes de abandonar la aldea, días antes de la llegada de las tropas azerbaiyanas.
Un residente armenio quema su casa antes de abandonar la aldea, días antes de la llegada de las tropas azerbaiyanas. © Reuters

Además, los armenios deben abandonar también Kalbajar -situado entre Nagorno Karabaj y Armenia - antes del 25 de noviembre y la localidad de Lachin antes del 1 de diciembre. Estas son algunas de las concesiones que forman parte del controvertido armisticio que puso fin a 44 días de intensos combates por el control de la región.

De esta forma, Azerbaiyán se hace con el control de puntos estratégicos del mapa, unas regiones aledañas a Nagorno Karabaj que los armenios denominan “franjas de seguridad”. Una vez asegurada la zona, miles de azerbaiyanos musulmanes regresarán a vivir allí.

El fin de las hostilidades no solo ha causado pérdidas humanas y territoriales, sino que Armenia está sumida en una crisis política, con sus habitantes protestando para pedir la dimisión del Ejecutivo y del primer ministro, Nikol Pashinián, acusado de “traidor”. Pero el líder político se niega a renunciar y esta semana anunció que en junio de 2021 presentará un informe “sobre esta hoja de ruta" para salir de la crisis, que contará con "la opinión pública y la reacción para decidir acciones futuras". 

El alto costo que supone para Ereván esta tregua se refleja también en la pérdida de cerca del 30% del territorio propio y todo el control que tenía sobre las áreas fronterizas con Nagorno Karabaj. Pese a los llamados de unidad, Armenia está en una encrucijada política y social, con miles de refugiados entrando al país en busca de ayuda.

Francia quiere ser partícipe de las negociaciones de paz y el posconflicto

Más de 2.000 tropas rusas se han trasladado hacia la región separatista para garantizar la seguridad en misión de paz, como parte del acuerdo. En los últimos días, Moscú ha mantenido conversaciones con Turquía, aliado de Azerbaiyán. Temiendo que Ankara despliegue tropas en la región y con la fuerte participación de Rusia para lograr la paz, Francia quiere hacer parte del posconflicto.

El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a los líderes políticos de ambos países que retomen las negociaciones “de buena fe” para proteger a los civiles de Nagorno Karabaj. El objetivo debe ser "proteger a la población en Nagorno Karabaj y garantizar el regreso en buenas condiciones de seguridad de las decenas de miles de personas que han huido de sus casas estas últimas semanas", según reza el comunicado de la presidencia gala.

Más de 2.000 soldados rusos se han desplegado en la región para garantizar el proceso de paz.
Más de 2.000 soldados rusos se han desplegado en la región para garantizar el proceso de paz. © Reuters

París quiere que la comunidad internacional, y en especial el denominado Grupo de Minsk, supervise el regreso de los refugiados, organice el regreso de los combatientes extranjeros e inicie conversaciones sobre el estado de Nagorno Karabaj.

"Entendemos que los rusos están hablando con los turcos sobre una posible fórmula, que no queremos, que replicaría el (proceso) de Astana para dividir sus roles en esta región sensible", dijo un funcionario francés a Reuters. El foro de Astana permitió a Rusia y Turquía discutir entre ellos cómo manejar el conflicto sirio y dejar de lado a las potencias occidentales, algo que Francia no quiere que se repita.

Con Reuters, AFP y EFE

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