Últimas negociaciones entre Reino Unido y Bruselas para evitar un Brexit duro

La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hace una declaración en la Comisión Europea en Bruselas, el 5 de diciembre de 2020. Los negociadores británicos y de la UE han interrumpido las conversaciones de Brexit porque dicen que siguen existiendo divergencias significativas y que no se han cumplido las condiciones para un acuerdo entre ambas partes. Una fase de negociaciones de once meses que comenzó el 31 de enero de 2020 tras la salida del Reino Unido de la UE termina el 31 de diciembre de 2020
La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hace una declaración en la Comisión Europea en Bruselas, el 5 de diciembre de 2020. Los negociadores británicos y de la UE han interrumpido las conversaciones de Brexit porque dicen que siguen existiendo divergencias significativas y que no se han cumplido las condiciones para un acuerdo entre ambas partes. Una fase de negociaciones de once meses que comenzó el 31 de enero de 2020 tras la salida del Reino Unido de la UE termina el 31 de diciembre de 2020 © Julien Warnard / AFP

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, no lograron cerrar el pacto de salida del Reino Unido tras más de una hora al teléfono este sábado. Las negociaciones, cruciales para el futuro de la relación entre las dos potencias, continuarán este domingo y los dirigentes volverán a reunirse la próxima semana.  

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El intento por cerrar un acuerdo factible para la salida del Reino Unido de la Unión Europea volvió a fallar este sábado 5 de diciembre. La dirigente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el mandatario británico, Boris Johnson, hablaron más de una hora, pero tuvieron que suspender la llamada debido a la falta de progresos.

No obstante, las negociaciones seguirán adelante este domingo 6 de diciembre a pesar de las “diferencias significativas” que se interponen entre ambas partes. En función del resultado de las conversaciones, los mandatarios volverán a hablar el lunes.

“Ambas partes subrayamos que no es posible llegar a un acuerdo si no se resuelven ciertas cuestiones. Y, si bien reconocemos la gravedad de estas diferencias, acordamos que nuestros equipos de negociación deberían hacer un esfuerzo adicional para evaluar si pueden resolverse”, dijo la cabeza de la Comisión Europea durante una comparecencia en Bruselas.

El negociador jefe europeo, Michel Barnier, y el británico, David Frost, pactaron el viernes en Londres pausar los diálogos ante la falta de progreso y decidieron esperar a recibir instrucciones de sus respectivos líderes. Un revés en los diálogos cuando faltan menos de cuatro semanas hasta el 31 de diciembre, fecha en la que finaliza el plazo para la salida del Reino Unido de la UE.

“Veremos si hay una forma de avanzar. El trabajo continúa mañana”, escribió en Twitter el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, tras hacerse público el resultado charla.

 

 

Cada día más cerca del final

El Reino Unido y la Unión Europea ya llevan meses de negociaciones, luego de que el 31 de enero ambas partes consensuaran el Acuerdo de Salida. Pero lo cierto es que, tras todo este tiempo, no han conseguido avanzar en tres puntos definitorios para su relación post-Brexit: las garantías de que haya una competencia justa en el mercado internacional, la forma en la en que verificarán que las partes respetan el tratado y la pesca –tema con mucho peso simbólico y político en Reino Unido–.

Los tres temas se identificaron hace meses como los últimos matices, pero ninguna de las dos partes se da por satisfecha con las propuestas ofertadas.

El Ejecutivo de Johnson acusa a Francia como responsable del atasco de las conversaciones. Por su parte, el Gobierno francés amenazó con vetar cualquier proposición que fuese “en contra de sus propios intereses”, haciendo especial referencia a la pesca.

Además, este lunes 7 de diciembre la Cámara de los Comunes británica tiene previsto debatir el proyecto de ley de Mercado Interno, con el que Johnson pretende garantizar la libre circulación de bienes entre todos los territorios del Reino Unido. Si se modifica el proyecto con respecto a la frontera con la República de Irlanda, iría en contra de lo establecido en el Acuerdo de Salida, pero el mandatario ya dijo que estaba dispuesto a violar el “derecho internacional”. Esta posición sería un impase para la Unión Europea.  

El Primer Ministro británico Boris Johnson (L) recibe a la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (R), en el número 10 de Downing Street en Londres, Gran Bretaña, el 8 de enero de 2020 (reeditado el 5 de diciembre de 2020). Los negociadores británicos y de la UE han hecho una pausa en las conversaciones de Brexit porque dicen que siguen existiendo importantes divergencias y que no se han cumplido las condiciones para un acuerdo entre ambas partes. Una fase de negociaciones de once meses que comenzó el 31 de enero de 2020 tras la salida del Reino Unido de la UE termina el 31 de diciembre de 2020. (Lanzamiento de disco, Reino Unido, Londres)
El Primer Ministro británico Boris Johnson (L) recibe a la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (R), en el número 10 de Downing Street en Londres, Gran Bretaña, el 8 de enero de 2020 (reeditado el 5 de diciembre de 2020). Los negociadores británicos y de la UE han hecho una pausa en las conversaciones de Brexit porque dicen que siguen existiendo importantes divergencias y que no se han cumplido las condiciones para un acuerdo entre ambas partes. Una fase de negociaciones de once meses que comenzó el 31 de enero de 2020 tras la salida del Reino Unido de la UE termina el 31 de diciembre de 2020. (Lanzamiento de disco, Reino Unido, Londres) © EFE /EPA /ANDY RAIN

Según el periódico británico The Sunday Times, el gabinete de ministros de Johnson dijo este sábado que estaba dispuesto a apoyar a Johnson en los dos hipotéticos casos: tanto si se llega a un acuerdo de salida definitivo como si no.

El tiempo juega en contra de llegar a un punto en común, ya que el supuesto pacto tendría que conseguir el visto bueno de las 27 capitales europeas y pasar tanto por el Parlamento Europeo como por el británico. Para conseguir redactar un texto definitivo y pasar todos los filtros burocráticos, el acuerdo comercial debería cerrarse en cuestión de días. La eurocámara está dispuesta a celebrar una sesión plenaria para tratar el tema a finales de mes. No obstante, pide tiempo para tratarlo adecuadamente.

De no llegar a un acuerdo que regule la relación comercial, el próximo 1 de enero podrían producirse graves contratiempos, sobre todo respecto al tránsito de mercancías. Llegada esta situación, las relaciones comerciales entre el bloque y el Reino Unido pasarán a estar regidas por las reglas generales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que implicaría la imposición de aranceles entre las dos regiones y otras medidas.

Con EFE, AP, Reuters y medios locales

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