Una celebración atípica: las restricciones con las que el mundo recibe el Año Nuevo

El habitual espectáculo de fuegos artificiales en la Bahía de Sydney estuvo reducido este año a unos minutos y con limitaciones para la entrada de público, debido a la pandemia del Covid-19.
El habitual espectáculo de fuegos artificiales en la Bahía de Sydney estuvo reducido este año a unos minutos y con limitaciones para la entrada de público, debido a la pandemia del Covid-19. © Reuters/Soe Zeya Tun

Desde Oceanía hasta América, el mundo recibe el Año Nuevo bajo restricciones debido a la pandemia. Sin embargo, muchos tienen la esperanza puesta en un 2021 en el que el virus comience a dar tregua, ante el inicio de los programas de vacunación en algunos países. Aquí, un recorrido por los distintos continentes y las formas en las que reciben esta fecha marcada por el distanciamiento social.

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Si el 2020 fue un periodo atípico, las celebraciones de fin de año no podían ser diferentes. La mayoría de países vive la fecha bajo confinamiento, veto a algunos viajes internacionales y toques de queda, entre otras restricciones locales, en un intento por contener el impacto de la pandemia. 

Los habituales y conocidos espectáculos de fuegos artificiales, desde el Times Square, en Nueva York, y hasta la bahía de Sydney, Australia, también reflejan en esta ocasión las nuevas limitaciones.

Europa: Alemania, Francia, Reino Unido y España, entre otros, cambian de año bajo limitaciones de reunión

En Francia, el país con mayor cantidad de contagios en el continente, cuando los relojes marquen la medianoche, la población permanecerá bajo toque de queda, debido a que la medida rige desde las 20:00 de este 31 de diciembre hasta las 6:00 del 1 de enero.

Archivo-Vista general de la Avenida de los Campos Elíseos, que conduce al Arco del Triunfo, en una noche desolada por el toque de queda que rige desde el pasado 15 de diciembre. En París, Francia, el 18 de diciembre de 2020.
Archivo-Vista general de la Avenida de los Campos Elíseos, que conduce al Arco del Triunfo, en una noche desolada por el toque de queda que rige desde el pasado 15 de diciembre. En París, Francia, el 18 de diciembre de 2020. © Reuters/Gonzalo Fuentes

Las grandes reuniones con familiares y amigos también serán limitadas, dado que el Gobierno ordenó encuentros de no más de seis personas por hogar.

Además, la Policía francesa ha movilizado alrededor de 10.000 de sus agentes para disolver posibles fiestas y velar por el cumplimiento de las medidas de aislamiento. Tampoco se cumplirán las acostumbradas exhibiciones de juegos pirotécnicos en la torre Eiffel, pero sí conciertos transmitidos a través de redes sociales.

Un hombre con la bandera del Reino Unido camina por una calle solitaria de Londres, Inglaterra, el 31 de diciembre de 2020.
Un hombre con la bandera del Reino Unido camina por una calle solitaria de Londres, Inglaterra, el 31 de diciembre de 2020. © Reuters/John Sibley

Entre tanto, en Reino Unido, el territorio con mayor cantidad de muertes por el virus en Europa, sus residentes pasarán la celebración bajo estrictas medidas en momentos en que se extiende la nueva variante del virus que ya ha encendido las alarmas en Italia, Países Bajos y Bélgica, entre otros, que han prohibido los viajes desde y hacia el territorio británico.

El Gobierno de Boris Johnson, que informó sobre otras 981 muertes por el virus en las últimas 24 horas, dijo que tres cuartas partes de la población de Inglaterra pasan al nivel más alto de restricciones desde las 00:00 de este jueves, lo que abarca a 44.1 millones de personas. En esas zonas, el comercio considerado no esencial estará cerrado y no podrán mezclarse personas que no residan en la misma casa.

“Debemos enfrentar la realidad de que el ritmo de propagación de esta nueva variante requiere que ahora tomemos medidas aún más duras en algunas áreas", dijo Johnson en una conferencia de prensa.

El espectáculo pirotécnico que cada fin de año ilumina el centro de Londres y las aguas del río Támesis esta vez será parte del pasado. Sin duda será un cambio de año atípico para los británicos que, además, este primero de enero, tras 11 meses de transición, pasan a estar fuera de la Unión Europea.

Alemania permanece bajo un confinamiento parcial desde el 16 de diciembre y hasta el 10 de enero, en una medida similar al aislamiento estricto de la pasada primavera, la cual establece que los contactos sociales estén limitados a cinco adultos de dos hogares distintos y que restaurantes, bares, cines, teatros, entre otros establecimientos comerciales sigan cerrados y la venta de alcohol en la vía pública, una tradición típica de las festividades decembrinas en este país, esté prohibida.

“Creo que no exagero cuando digo: nunca en los últimos 15 años habíamos encontrado el año viejo tan pesado y nunca, a pesar de todas las preocupaciones y cierto escepticismo, habíamos esperado el nuevo año con tanta esperanza”, aseguró Angela Merkel.

Por su parte, España endureció las medidas de movilidad con cierres perimetrales entre algunas provincias, canceló las tradicionales procesiones y el aforo para reuniones privadas también fue limitado. Estas restricciones estarán vigentes hasta al menos la segunda semana de enero, según lo anunciado por las autoridades.

Italia se mantiene en un aislamiento total desde el 24 de diciembre y hasta el próximo 6 de enero, decretado por el primer ministro Giuseppe Conte para evitar una tercera ola de casos. El comercio está cerrado excepto para alimentos y medicamentos. Bares, restaurantes, heladerías y pastelerías solo pueden prestar servicios a domicilio y hasta las 23:00. 

A estas restricciones locales se suman los vetos a los viajes transatlánticos con toda la Unión Europea que también impidieron que muchas familias binacionales recibieran las fiestas de fin de año junto a sus seres queridos. Movimientos sociales como 'Love is not tourism' tuvieron resonancia en los últimos meses y lograron algunas flexibilizaciones por parte de los gobiernos, pero aún dejan a la mayoría de personas fuera de la posibilidad de reunirse con sus parejas o familias.

EE. UU. sin eventos multitudinarios y Canadá con más limitaciones a viajeros internacionales 

Una de las celebraciones más conmemorativas de cambio de año a nivel mundial, la caída de la icónica bola de cristal y juegos pirotécnicos en el Times Square de Nueva York, ha quedado cancelada para el público y en cambio solo podrá ser apreciada por televisión o de forma virtual. Las autoridades cerraron el paso a las personas e insisten en que permanezcan en sus casas.

Según el conteo elaborado por la Universidad Johns Hopkins, la nación suma 19.749.816 contagios y permanece a la cabeza del listado como el más afectado a nivel global por la emergencia sanitaria.

Las limitaciones están bajo la orden de los gobiernos estatales, tras meses de enfrentamientos y desacuerdos con el Gobierno federal del presidente Donald Trump, que se ha rehusado a cerrar la economía.

El nuevo año es recibido con el reporte de un segundo caso confirmado de la nueva variante del virus en California y largas filas en Florida de personas mayores de 65 años que desbordan algunos hospitales para recibir la vacuna, cuyo suministro comenzó con las poblaciones más vulnerables.

En Canadá, las restricciones de viaje se encuentran entre las más duras del mundo, con el rechazo a la entrada de extranjeros y a los ciudadanos que regresan del exterior, a quienes se les exige una cuarentena de 14 días. Quebec y otras provincias que mantienen bloqueados el comercio no esencial pidieron que también sea exigido un test de Covid-19 para ingresar a la nación.

América Latina: Colombia y Perú entre los países con toques de queda

Desde Argentina hasta México, pasando por Centroamérica, rigen medidas de distanciamiento social y normas de bioseguridad. Sin embargo, en algunas naciones hay limitaciones más estrictas.

Colombia, conocida por sus playas, carnavales y ferias de fin y principio de año esta vez se encuentra bajo toque de queda en la mayor parte del país, restricciones de movilidad en algunas ciudades y cierres de los sitios más icónicos para festejar la llegada del Año Nuevo, luego de que el presidente Iván Duque diera vía libre a alcaldes y gobernadores de regular sus propias normas, según los picos localizados de la pandemia.

En Bogotá, la capital, aunque no habrá toque de queda sí aplicará la prohibición de venta y consumo de alcohol desde este jueves y hasta la media noche del viernes primero de enero. En ciudades de otros departamentos del país como Santander y Antioquia habrá restricciones a la movilidad de personas hasta por tres días.

En Brasil, el principal foco de la pandemia en América Latina, el alcalde de Río de Janeiro prohibió durante la llegada del año nuevo el acceso al barrio de la playa de Copacabana, para evitar aglomeraciones.

Perú permanece desde el primer día de diciembre en un toque de queda desde la media noche hasta las 4:00. Además, hay una restricción nacional para la movilización de vehículos particulares el 31 de diciembre y el primero de enero.

En otros países como Argentina los gobiernos no anunciaron medidas drásticas a la movilidad de sus residentes, pero sí deberán celebrar las fiestas con determinado protocolo en el aforo de personas que varían en cada región.

Cuba limitó la llegada de viajeros procedentes de Estados Unidos, México, Panamá, República Dominicana, Bahamas y Haití a partir de este viernes, tras registrar un récord de contagios.

Australia sin multitudes y Nueva Zelanda más cerca de la normalidad

En contraste, Nueva Zelanda, donde solo aplican las normas de bioseguridad de la llamada nueva normalidad, es uno de los pocos lugares del planeta donde las personas pueden celebrar la transición de año con espectáculos que permiten la presencia de público. Pero también esta es una de las naciones que mejor ha controlado la pandemia.

Australia mantiene restricciones en Sydney, donde su habitual espectáculo de fuegos artificiales en la bahía ha sido reducido a solo unos minutos y el acceso a la zona está restringido a algunas reservas en restaurantes, cafés y hoteles, para limitar la ocupación.

Asia suspende sus habituales espectáculos de fin de año

En la capital china fue cancelado el espectáculo anual de luces de Año Nuevo y el turístico Templo Yonghe Lama redujo a la mitad el número de visitantes permitidos desde este jueves. El Gobiero isntó a permanecer en casa o realizar viajes domésticos de corta distancia.

Japón canceló un evento tradicional de Año Nuevo en el que el emperador Naruhito y otros miembros de la familia imperial acostumbran saludar a la población.

En India, Nueva Delhi y otras ciudades han impuesto un toque de queda nocturno y otras restricciones para evitar grandes aglomeraciones.

Con Reuters, EFE y medios locales

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