El acuerdo del Brexit pone fin al libre movimiento entre Reino Unido y la Unión Europea

Los primeros camiones de carga desembarcan de un ferry que cruza el canal en el puerto de Dover tras el final del período de transición del Brexit, en Dover, Gran Bretaña, el 31 de diciembre de 2020.
Los primeros camiones de carga desembarcan de un ferry que cruza el canal en el puerto de Dover tras el final del período de transición del Brexit, en Dover, Gran Bretaña, el 31 de diciembre de 2020. © REUTERS/Toby Melville

Pese a que Londres y Bruselas lograron un acuerdo comercial para limitar las consecuencias que podía traer el Brexit, el flujo de personas y bienes a través del Canal de la Mancha sí tendrá un cambio significativo a partir de este 1 de enero del 2021. 

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Reino Unido abandonó el mercado único y la unión aduanera con el bloque europeo a las 11 de la noche del 31 de diciembre hora local del 31 de diciembre, cuando ya daban la bienvenida al 2021.   

Las consecuencias para los viajes y el comercio con Francia 

Alrededor de 60.000 pasajeros y 12.000 camiones cruzan el Canal entre Gran Bretaña y Francia diariamente. A partir del 1 de enero, los ciudadanos británicos que lleguen a Francia a través del Túnel del Canal, o del ferry,  deberán presentar un pasaporte que será sellado.  

Podrán permanecer en territorio de la UE durante 90 días en un período de 180 días, después del cual necesitarán una visa.  

Una eventual crisis en los viajes en caso de retraso en las fronteras fue evidente para la época navideña, cuando miles de camiones permanecieron bloqueados en las carreteras que conducen a Dover después de que Francia cerrara temporalmente la frontera por temor a una nueva variante del coronavirus.  

Según estiman las autoridades, de los acostumbrados 20 segundos por persona en el puerto británico de Dover, el principal punto de parada para los cruces hacia el continente, los viajeros podrían ahora demorarse hasta un minuto en promedio.  

Los británicos también podrían estar sujetos a controles de inmigración a su llegada a Francia, pero los funcionarios galos dicen que consideran a Gran Bretaña como un país seguro y tratarán de que el tráfico mantenga su movimiento de la manera más fluida posible. 

Los puertos franceses también están ansiosos por mantener las cosas en movimiento, conscientes de que los viajeros y transportistas británicos podrían cambiar sus importaciones a países como Bélgica o los Países Bajos si se enfrentan a largas demoras en Francia.  

Controles aduaneros 'inteligentes'  

Teniendo en cuenta que Reino Unido también abandona la unión aduanera de la UE, los exportadores e importadores a ambos lados de la frontera deberán declarar sus productos en la aduana francesa en línea, antes de que sus envíos salgan de la fábrica.  

Francia ha ideado una nueva "frontera inteligente" de alta tecnología, diseñada para que las mercancías se movilicen sin problemas a lo largo de la ruta de transporte más transitada del mundo.  

Los camiones que salen de territorio británico deben presentar a los funcionarios de aduanas documentos aduaneros que contengan un código de barras, que los agentes escanearán y remitirán, junto con el número de registro del camión, a los funcionarios del otro lado del Canal.  

El código de barras permitirá a las autoridades francesas identificar el contenido del camión y determinar rápidamente, antes de que el conductor llegue a territorio francés, si el vehículo debe ser inspeccionado a su llegada. Aquellos que transporten animales o plantas que requieran controles sanitarios por parte del bloque europeo serán dirigidos a su llegada a los servicios veterinarios. El resto de productos se pasará, siempre y cuando que los formularios completados por el exportador en línea estén en orden. 

Controles de calidad  

Unos 230 veterinarios examinarán productos animales y plantas en los puertos de Calais, Dunkerque y Boulogne-sur-Mer.  

Además de revisar los documentos del transportista con respecto a la carga, los inspectores también pueden realizar controles sanitarios de una muestra de la mercancía. 

Los franceses estiman que entre el 10% y el 12% de los camiones que llegan a los puertos del norte de Francia estarán sujetos a controles para prevenir la propagación de enfermedades en las plantas.  

Los camiones que transporten productos animales como el cordero de Irlanda, miembro de la UE, sobre el llamado puente terrestre del Reino Unido, estarán exentos de las inspecciones.  

Infraestructura multimillonaria  

Francia ha gastado unos 40 millones de euros (algo así como 54 millones de dólares) y ha contratado a 700 personas adicionales para los sectores de aduanas, inmigración y veterinaria.  

A los conductores de camiones cuyos envíos tengan papeleo incompleto o estén sujetos a inspecciones más prolongadas se les ordenará estacionarse en uno de los 6.000 nuevos lugares construidos para evitar atascos en los puertos del Canal de Francia y sus alrededores. 

Por el lado británico, el gobierno ha prometido 200 millones de libras (222 millones de euros, 271 millones de dólares) para ayudar a los puertos a desarrollar la infraestructura posterior al Brexit. 

También está construyendo enormes parques de camiones en el sureste de Inglaterra. Sin embargo, se negó a desembolsar los 33 millones de libras solicitados por el puerto de Dover para duplicar el número de cabinas de inspección de pasaportes franceses. El director del puerto de Dover, Doug Bannister, advirtió sobre posibles "fricciones y retrasos" en este lugar. 

Todos los camiones que hicieron sus cargamentos en sus países de origen antes de las 22:59 GMT del 31 de diciembre no serán sometidos a los nuevos controles.

 

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