El legado de Angela Merkel continúa, por lo menos en su partido

Archivo: Armin Laschet, primer ministro federal de Renania del Norte-Westfalia y la canciller alemana Angela Merkel asisten a la firma de un nuevo acuerdo de cooperación e integración bilateral con Francia, conocido como Tratado de Aquisgrán, en Aquisgrán, Alemania, el 22 de enero de 2019.
Archivo: Armin Laschet, primer ministro federal de Renania del Norte-Westfalia y la canciller alemana Angela Merkel asisten a la firma de un nuevo acuerdo de cooperación e integración bilateral con Francia, conocido como Tratado de Aquisgrán, en Aquisgrán, Alemania, el 22 de enero de 2019. © Thilo Schmuelgen / Reuters
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La elección de Armin Laschet como nuevo líder de la CDU en Alemania disipó los temores de una ruptura interna con la era de Angela Merkel. Laschet, aliado de la canciller, representa continuidad. Análisis de nuestro corresponsal en Berlín, Thomas Sparrow.

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La canciller alemana Angela Merkel tiene buenas razones para estar tranquila con la elección del nuevo líder de su partido.

El fin de semana, la Unión Cristianodemócrata (CDU) eligió en un congreso virtual a Armin Laschet como el nuevo director de este partido de centro derecha, el más influyente de Alemania.

Laschet es visto como un político muy cercano a la canciller, con un claro perfil de centro, y por ello se le considera alguien que puede ofrecer sobre todo continuidad al legado de Merkel, quien lideró a la CDU entre los años 2000 y 2018.

Laschet venció en la elección final a Friedrich Merz, un crítico de la canciller que pretendía fortalecer el sector conservador del partido. Un tercer candidato, Norbert Röttgen, había sido eliminado de la contienda en una ronda anterior. 

La elección significa que Laschet tiene buenas posibilidades de convertirse en el candidato del bloque conservador de cara a las elecciones federales de septiembre, que marcarán el final de los casi 16 años de Merkel en el poder. 

Pero no es una garantía: el candidato será elegido por la CDU junto con su partido hermano, los socialcristianos bávaros (CSU), y hay otros políticos que están en discusión.

División del partido

Laschet es desde el año 2017 el líder regional en Renania del Norte Westfalia, el estado más poblado de Alemania con unos 18 millones de habitantes.

Esta experiencia es considerada una de sus fortalezas, pero como presidente de la CDU su reto será de distinta naturaleza: deberá guiar a una nueva era política a un partido con unos 400.000 miembros, que ha liderado el gobierno alemán en 52 de los últimos 72 años.

Laschet deberá demostrar que la popularidad actual de la CDU no sólo se debe a Merkel y tendrá el desafío de unir a dos bloques claros: quienes apoyan el camino centrista de la canciller y quienes prefieren posturas más claras de derecha. 

El centrista Armin Laschet celebra luego de ser elegido nuevo líder de la Unión Cristianodemócrata de Alemania en Berlín, el 16 de enero de 2020.
El centrista Armin Laschet celebra luego de ser elegido nuevo líder de la Unión Cristianodemócrata de Alemania en Berlín, el 16 de enero de 2020. © Hannibal Hanschke/ Reuters

La elección del fin de semana reveló esa división: Laschet recibió el 53 por ciento de los votos de los delegados, mientras su rival, Friedrich Merz, obtuvo el 47 por ciento.

Pero Laschet, además, deberá fortalecer su propio perfil, no sólo si quiere ser un presidente influyente del partido sino también si espera convertirse en candidato a canciller.

Una encuesta de este mes previa a su elección reveló que sólo el 28 por ciento de los alemanes considera que él podría ser un buen canciller de Alemania. El 57 por ciento aseguró lo contrario. 

Parte de ese escepticismo puede deberse a que Laschet fue criticado por su liderazgo regional durante la pandemia. En la primera ola, sus opositores consideraron que no actuó a tiempo para frenar un brote de casos en la industria cárnica.

Y algunas de sus posturas en política exterior también han sido recibidas con aprensión. Por ejemplo, ha sido descrito como un líder con posturas demasiado suaves hacia Rusia o China. 

Además, en los últimos días reapareció un tweet suyo de 2014 sobre Siria, que está siendo usado como argumento por quienes aseguran que le ha dado legitimidad al presidente de ese país, Bashar al-Assad.

Pero en otros temas de política exterior le va mejor. El nuevo líder de la CDU tiene a su favor su cercanía con Francia y una forma en que puede mejorar su perfil es reforzando el eje franco-alemán en la Unión Europea. 

Laschet no sólo conoce de primera mano la política europea —fue eurodiputado entre 1999 y 2005— sino que también es el representante del Gobierno alemán en temas de cooperación cultural con Francia. En septiembre incluso visitó al presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo.

Además, en una inusual crítica a Merkel, Laschet aseguró en febrero que Alemania se estaba demorando demasiado en responder a las propuestas de Macron para reformar la Unión Europea. 

El final de la era Merkel y el futuro de la CDU

La primera gran prueba para determinar si Laschet tiene el talante para liderar Alemania llegará en marzo, cuando dos estados federados realicen elecciones regionales.

Si bien este tipo de comicios tiende a priorizar temas y candidatos locales, los resultados tienen un indudable impacto nacional. Y más aún en un año en que además hay elecciones federales.

Si la CDU obtiene buenos resultados en Baden Württemberg y Rheinland Pfalz, es probable que el perfil de Laschet se fortalezca aún más. Si, por el contrario, la CDU pierde terreno, aumentarán las dudas.

Pero más allá de esas elecciones regionales, es claro que desde ya la CDU está pensando en otras opciones. Después de todo, en juego no sólo está la Cancillería sino también cómo se maneje el legado de Merkel.

Angela Merkel ha dicho que dimitirá como canciller cuando su mandato actual termine en 2021 y que además dejará la política por completo.
Angela Merkel ha dicho que dimitirá como canciller cuando su mandato actual termine en 2021 y que además dejará la política por completo. © Tobias SCHWARZ / AFP

Así que además de Laschet, el bloque conservador está considerando los perfiles de al menos otros dos políticos que han estado en el centro de atención por cuenta de la pandemia. 

Uno de ellos es el ministro de Salud, Jens Spahn, quien apoya oficialmente a Laschet. Spahn tiene 56 por ciento de favorabilidad, según una encuesta previa a la elección de este fin de semana, en comparación con un 31 por ciento de Laschet.

Además está el líder regional de Baviera, Markus Söder, quien ha aparecido con Merkel en varias ocasiones para anunciar nuevas medidas contra la pandemia. Söder tiene 57 por ciento de favorabilidad –sólo superado por Merkel- y la mayoría considera que tendría lo necesario para ser canciller.

Más allá de estos perfiles, todavía falta tiempo hasta la primavera, cuando se espera que el bloque conservador determine quién será su candidato. Por el momento, el impulso lo tiene Laschet tras su elección de este fin de semana como nuevo líder de la CDU. 

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