Tribunal Europeo de DD. HH. exige liberación de Navalny; Moscú tacha el pedido de "ilegal"

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos pidió al gobierno ruso la liberación "con efecto inmediato" del opositor Alexéi Navalny, según una decisión publicada el miércoles.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos pidió al gobierno ruso la liberación "con efecto inmediato" del opositor Alexéi Navalny, según una decisión publicada el miércoles. © Servicio de prensa del Tribunal de Distrito de Simonovsky / via Reuters

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos pidió hoy a Rusia liberar al líder opositor Alexéi Navalny de "inmediato" y bajo el argumento de que hay riesgo por su vida. La solicitud fue rápidamente rechazada por las autoridades rusas, que la tildaron de "intromisión". 

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El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) pidió este 17 de febrero al Gobierno ruso que libere "con efecto inmediato" al opositor Alexéi Navalny. "El Tribunal decidió indicar al Gobierno de Rusia, en virtud del artículo 39 del Reglamento del Tribunal, que ponga en libertad al demandante", dice el comunicado.

El Tribunal aseguró que su decisión estaba motivada por el posible riesgo para la vida de Navalny. Esta "medida provisional" se adoptó a raíz de una petición del opositor ruso, el 20 de enero, en la que exigía su liberación. El político consideraba que las medidas adoptadas por las autoridades rusas para asegurar su detención "no podían ofrecer garantías suficientes para su vida y su salud".

Alexéi Navalny fue detenido el 17 de enero tras regresar de una convalecencia de varios meses en Alemania por un envenenamiento con un agente nervioso. Fue encarcelado el 2 de febrero por lo que, según él, fue una acusación por motivos políticos, y una violación de los términos de libertad condicional, según el Kremlin.

Navalny, de 44 años, fue detenido tras regresar a Rusia desde Alemania en enero.
Navalny, de 44 años, fue detenido tras regresar a Rusia desde Alemania en enero. © Alexander Nemenov / AFP

Rusia repetidamente ha rechazado las acusaciones de Navalny e incluso ha puesto en duda que haya sido envenenado. Sin embargo, su detención provocó protestas en todo el país, que se tradujeron en unas 11.000 detenciones.

La implacable respuesta rusa

Rusia, como país firmante de la Convención Europea de los Derechos Humanos, tiene la "obligación de respetar" esta decisión, insistió el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su comunicado.

Sin embargo, el ministro de Justicia ruso, Konstantin Chuychenko, tachó de "ilegal" la sentencia y dijo que es "infundada e ilegal porque no contiene ninguna referencia a ningún hecho o norma de la ley".

Las agencias de noticias rusas le citaron además diciendo que la decisión suponía un grado de intromisión sin precedentes en el trabajo del sistema judicial ruso. "Es una clara y burda injerencia en el funcionamiento del sistema judicial de un país soberano", dijo el funcionario. 

"Esta demanda es deliberadamente inaplicable puesto que no existe ningún fundamento en la legislación rusa que permita la liberación de esta persona", concluyó Shuichenko.

La policía rusa detiene a un hombre durante una manifestación de apoyo al líder opositor encarcelado Alexéi Navalny en San Petersburgo el 31 de enero de 2021.
La policía rusa detiene a un hombre durante una manifestación de apoyo al líder opositor encarcelado Alexéi Navalny en San Petersburgo el 31 de enero de 2021. © Olga Maltseva / AFP

La declaración del ministro llega cuando en el pasado Rusia ha hecho todo lo posible por reincorporarse a la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de la que depende el TEDH.

Además, Rusia suele cumplir las sentencias de la entidad europea, e incluso ha pagado una compensación económica a Navalny en numerosas ocasiones en el marco de procedimientos considerados abusivos o irregulares por el Tribunal de Estrasburgo.

Pero el inminente duelo es una prueba de las intenciones rusas de desvincularse de una parte del derecho internacional. En efecto, Rusia aprobó el año pasado una ley que da prioridad a su legislación nacional sobre los tratados internacionales en los casos en que entren en conflicto con la Constitución rusa.

En el pasado, varios Estados ya han decidido no respetar las medidas provisionales que pronuncia el TEDH. Este fue el caso, en 2005, cuando Turquía extraditó a dos ciudadanos uzbekos, a pesar de una decisión del Tribunal. Pero otros países, como Moldavia en 2009 y la propia Rusia en 2016, ya han sido condenados por "incumplimiento" de esta obligación.

Con AFP y Reuters 

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