Los conductores de Uber son empleados, dictamina tribunal británico

En un caso liderado por una veintena de exconductores de Uber, el Tribunal Supremo británico dictaminó que tenían derechos que incluían vacaciones pagadas y descansos.
En un caso liderado por una veintena de exconductores de Uber, el Tribunal Supremo británico dictaminó que tenían derechos que incluían vacaciones pagadas y descansos. © Hannah McKay / Reuters

El máximo tribunal de Reino Unido resolvió que los conductores de Uber tienen derechos como trabajadores, en una sentencia con enormes implicaciones para la "economía colaborativa". Los denunciantes pueden pedir ahora una indemnización a un tribunal laboral, lo que podría desencadenar cambios de gran alcance que afectaría a todas las plataformas digitales de servicio. 

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El Tribunal Supremo británico dictaminó este viernes 19 de febrero que los conductores de Uber pueden ser considerados "trabajadores" asalariados. Esta sentencia significa que deben contar con el derecho, por ejemplo, a un salario mínimo y a vacaciones pagadas.

El demandante principal, James Farrar, se mostró "encantado" por la sentencia, afirmando que "reordenará fundamentalmente la economía colaborativa en Gran Bretaña”.

La decisión del Tribunal se produjo tras una prolongada batalla legal con la empresa de taxis de Silicon Valley.

"Esta ha sido una agotadora pelea de cuatro años para nuestros miembros, pero ha terminado en una victoria histórica", declaró Mick Rix, portavoz del sindicato británico GMB. Según él, la decisión "acaba de dar una lección a estos perturbadores que sencillamente han faltado al respeto a los trabajadores de este país". 

El máximo tribunal del Reino Unido se pronunció así en detrimento de Uber, que había presentado el caso tras perder dos veces, en 2017 y 2018, en tribunales menores. La empresa consideraba que los conductores son autónomos, ya que eligen sus horarios, y que a veces trabajan para varias aplicaciones al mismo tiempo. En la actualidad, la ley solo les otorga protecciones mínimas, un estatus que la empresa con sede en Silicon Valley trató de mantener durante un largo litigio.

Pero este viernes, el tribunal determinó que no se les podía considerar como trabajadores autónomos dado el tiempo que pasan vinculados a la aplicación de la ley y el control que ejerce el grupo, por ejemplo, sobre su evaluación. "La legislación pretende dar ciertas protecciones a individuos vulnerables que tienen poca o ninguna posibilidad de decidir sobre su salario y condiciones de trabajo", declaró el viernes el juez George Leggatt.

La decisión no aplica para todos los conductores, según Uber

Un total de 25 conductores formaban parte del caso y el gigante estadounidense de transporte a domicilio dijo que el veredicto no prevé que todos sus actuales 60.000 conductores en Gran Bretaña sean reclasificados automáticamente como trabajadores.

Uber dijo sin embargo que respetaba la sentencia y que "ahora consultará con cada conductor activo en todo el Reino Unido para entender los cambios que quieren ver", según su director para Europa del Norte y del Este, Jamie Heywood.

El gigante estadounidense afirmó también que ya ha cambiado su forma de trabajar desde que se iniciaron las acciones legales. El consejero delegado, Dara Khosrowshahi, presentó en efecto el lunes una serie de promesas a los gobiernos y sindicatos europeos, para según él ofrecer una estructura salarial transparente y justa, y más beneficios a los conductores.

La plataforma Uber podría no tener más remedio que subir sus tarifas en el Reino Unido.
La plataforma Uber podría no tener más remedio que subir sus tarifas en el Reino Unido. © Piroschka Van De Wouw / Reuters

El bufete de abogados Leigh Day ya afirma que los conductores que reúnan los requisitos podrían tener derecho a una indemnización media de 12.000 libras (16.780 dólares). Representa a más de 2.000 posibles demandantes.    

Una bola de nieve para otras plataformas digitales de Reino Unido

Pero el Instituto de Asuntos Económicos, un grupo de reflexión sobre el libre mercado, advirtió que la sentencia haría subir los precios de Uber para los usuarios en el Reino Unido, lo que afectaría a la economía en general. "Cuando la lógica se extienda a otras áreas de la economía de los trabajos por encargo, veremos a decenas de miles de jóvenes incapaces de encontrar trabajo en un momento en el que los empleos convencionales serán muy difíciles de conseguir", resaltó el Instituto.

Concretamente, la decisión podría tener un impacto económico negativo en todas las plataformas digitales del Reino Unido que se nutren de trabajadores de la economía colaborativa. Del lado de la aplicación de comida Deliveroo, los repartidores ya están intentando conseguir un convenio colectivo ante el Tribunal de Apelación de Londres.

Los mensajeros de la aplicación de comida Deliveroo ya están luchando en el Tribunal de Apelación de Londres por el derecho a la negociación colectiva.
Los mensajeros de la aplicación de comida Deliveroo ya están luchando en el Tribunal de Apelación de Londres por el derecho a la negociación colectiva. © Philippe Lopez / AFP

La economía colaborativa, en la que las personas tienden a trabajar para una o varias empresas de forma individual, se ha enfrentado a las críticas de los sindicatos que dicen que es explotadora, mientras que las empresas argumentan que muchos de los que trabajan en ella disfrutan de la flexibilidad.    

En el caso de Uber, la empresa se ha enfrentado a la oposición de los sindicatos y a la impugnación de su modelo de negocio en varios países al perturbar el mercado del taxi. Sin embargo, en noviembre superó un reto en su mercado nacional, California, donde los votantes respaldaron una propuesta de votación que consolidaba el estatus de los conductores de la aplicación como contratistas independientes, y no como empleados.

Con AFP y Reuters

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