Alemania: entre la reapertura y la preocupación por una tercera ola de contagios

Escolares hacen fila afuera del colegio Gustav-Falke cuando el recinto reabre tras varios meses de clausura por la pandemia, en Berlín, Alemania, el 22 de febrero de 2021.
Escolares hacen fila afuera del colegio Gustav-Falke cuando el recinto reabre tras varios meses de clausura por la pandemia, en Berlín, Alemania, el 22 de febrero de 2021. © Annegret Hilse / Reuters

Con la apertura de colegios y peluquerías, Alemania da unos primeros pasos hacia la reactivación, aunque se da al tiempo que crecen los temores por las variantes más contagiosas del coronavirus. Según explicó la canciller Angela Merkel, el plan de reapertura se realizará progresivamente en tres fases. 

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La canciller alemana Angela Merkel reconoció esta semana que, tras un invierno largo y dos meses de restricciones estrictas, hay un “anhelo” de reapertura en el país.

Sin embargo, Merkel hizo énfasis en que esa reapertura debe ser “cuidadosa”, teniendo en cuenta los temores de una tercera ola causada por las variantes más contagiosas del coronavirus.

En estos dos comentarios de la canciller está el dilema actual que enfrentan las autoridades alemanas. Por un lado están coordinando cómo y cuándo se relajarán las restricciones vigentes, pero por el otro deben establecer medidas suficientemente estrictas y claras para impedir que crezcan de nuevo las muertes y los contagios.

Los alemanes enfrentan desde diciembre, e inicialmente hasta el próximo 7 de marzo, un confinamiento que obligó al cierre de establecimientos no esenciales, redujo al mínimo los contactos personales, restringió los viajes y fomentó el trabajo y la educación en casa.

Y aunque en comparación con diciembre y enero los números de muertes y de infectados han bajado considerablemente, también ha crecido la preocupación por el impacto negativo que puedan tener las nuevas variantes, en particular la que fue descubierta por primera vez en Reino Unido, denominada B117.

Según informó el ministro de salud Jens Spahn a mediados de febrero, la variante B117 representa más del 22 por ciento de los nuevos contagios en Alemania, según muestras representativas, frente a poco menos del 6 por ciento dos semanas antes.

Spahn explicó que el porcentaje de casos ocasionados por la variante se está duplicando semanalmente y que Alemania debe asumir que ésta se volverá dominante.

Presencialidad y vacunación

Esta preocupación se da al tiempo que, a nivel regional, comienzan las primeras medidas para relajar el confinamiento.

Esta semana, por ejemplo, se empezó a reanudar la enseñanza presencial para los alumnos más pequeños en colegios y guarderías en la mayoría de estados federados y bajo condiciones muy estrictas de higiene.  

En algunos casos, las clases se dividirán para reducir las posibilidades de contagio, mientras en otros casos rotarán la presencialidad, de tal manera que algunos puedan ir al colegio un día y aprender en casa de manera virtual al día siguiente.

Estudiantes participan en una lección en la escuela primaria Gustav-Falke, luego de que reabriera de acuerdo con las primeras medidas para levantar el bloqueo en Berlín, Alemania, el 22 de febrero de 2021.
Estudiantes participan en una lección en la escuela primaria Gustav-Falke, luego de que reabriera de acuerdo con las primeras medidas para levantar el bloqueo en Berlín, Alemania, el 22 de febrero de 2021. © Annegret Hilse / Reuters

La reapertura de los colegios es una medida que apoya la mayoría de los alemanes. Según una encuesta de mediados de febrero, el 58 por ciento considera que los colegios deben abrirse progresivamente, mientras sólo el 16 por ciento cree que deben permanecer cerrados.

El regreso a clases va de la mano con la decisión de acelerar la vacunación para los profesores. En particular, los maestros recibirán la vacuna de AstraZeneca, que en Alemania sólo está autorizada para adultos menores de 65 años. Actualmente se ha reportado un alto porcentaje de dosis que si bien ya fueron entregadas a las regiones alemanas, aún no han sido utilizadas.

La vacuna de AstraZeneca ha generado algo de resistencia pública en Alemania luego de que surgieran reportes que sugerían que podía causar efectos secundarios fuertes o que no era tan efectiva como las otras dos vacunas que han sido aprobadas a nivel europeo.

De ahí que el Gobierno alemán haya lanzado una campaña para convencer a los ciudadanos de que la vacuna de AstraZeneca es “altamente efectiva y segura”.

Reapertura de las peluquerías

El siguiente paso en el plan de reapertura alemán será con las peluquerías, que tras 10 semanas de clausura podrán volver a ofrecer sus servicios a partir del 1 de marzo.

Lo harán, por supuesto, sólo si cumplen con estrictas medidas de higiene que incluyen el uso de tapabocas, pero que no van tan lejos como en Austria, donde los clientes deben presentar también un test negativo.

El Gobierno defendió la decisión de reabrir las peluquerías explicando que buena parte de la población, y en particular los mayores, dependen de esos servicios. 

Pero también responde a que se había generado un “mercado negro” sin las precauciones necesarias, como aseguró el ministro del Interior, Horst Seehofer. El ministro explicó que ese mercado paralelo es “mucho más peligroso” que reabrir los salones de belleza con reglas claras.

Más allá de los colegios y las peluquerías, las autoridades alemanas han explicado que hay “perspectivas de apertura” para otros sectores, pero que dependerán de una mayor caída en las infecciones.

En particular, la meta en Alemania para nuevos pasos es una incidencia estable de 35 nuevas infecciones por 100.000 habitantes en un periodo de siete días. 

El pico de incidencia en Alemania se registró en diciembre (197.6 nuevas infecciones) y actualmente ronda los 60/100.000, por lo que todavía faltan más avances.

Un hombre es vacunado en Alemania contra el coronavirus en pleno auge de la epidemia en el país. En Darmstadt, Alemania, el 19 de enero de 2021.
Un hombre es vacunado en Alemania contra el coronavirus en pleno auge de la epidemia en el país. En Darmstadt, Alemania, el 19 de enero de 2021. © Frank Rumpenhorst / Reuters

Pero además de esta cifra, el ente de salud pública, el Instituto Robert Koch (RKI), pidió que se tomaran en cuenta más factores a la hora de decidir los siguientes pasos.

El RKI explicó que no sólo debe considerarse la incidencia, sino también las capacidades médicas en cuidados intensivos, los niveles de hospitalización en mayores de 60 años o el rastreo de contactos por infección.

Tres sectores y el efecto “yoyo”

Según explicó la canciller Merkel, el plan de reapertura alemán debería realizarse progresivamente en tres bloques

El primero se refiere a las restricciones en los contactos entre hogares. Actualmente sólo es posible el contacto con una persona fuera del propio hogar. También están prohibidos los viajes y las visitas no esenciales, lo que significó que la época navideña en Alemania fue mucho menos activa de lo normal.

El segundo bloque prevé más pasos para el regreso formal a la educación presencial, no sólo para los alumnos más jóvenes o quienes están en época de exámenes. 

El tercer segmento es la reapertura del sector cultural y de la gastronomía. Actualmente los restaurantes sólo pueden ofrecer domicilios o comida para llevar, mientras los bares, discotecas, museos, teatros y demás establecimientos de su tipo están cerrados.

Pero la canciller también hizo énfasis en que, a la luz de las nuevas variantes, la apertura de estos sectores no debería hacerse de manera apresurada para evitar lo que fue descrito como “el efecto yoyo”, es decir una relajación seguida por un nuevo cierre si aumentan de nuevo los casos.

Los detalles de estos siguientes pasos están siendo discutidos por un grupo de trabajo al mando del jefe de la cancillería, Helge Braun, y serán anunciados luego de que Merkel y los líderes regionales se reúnan el próximo 3 de marzo.

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